Temas Especiales

16 de May de 2022

América

Brasil: Comisión pide juzgar a los que cometieron delitos de lesa humanidad

La Comisión considera que las ‘graves violaciones’ de derechos humanos perpetradas durante 21 años fueron una ‘política de Estado’

Brasil: Comisión pide juzgar a los que cometieron delitos de lesa humanidad
Rousseff fue una de las víctimas de las torturas.

La Comisión de la Verdad de Brasil (CNV), que investigó las violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura (1964-1985), incluyó en su informe final la ‘recomendación’ de juzgar a los culpables de delitos de lesa humanidad, informó la agencia Efe .

La sugerencia reabre una polémica sobre la Ley de Amnistía dictada en 1979 por el propio régimen militar, que hasta ahora impide juzgar a los responsables de torturas, desapariciones y otros crímenes.

La agencia AFP indicó que en dos años y siete meses de trabajo, la comisión registró 434 muertos o desaparecidos comprobados, víctimas políticas directas durante los ‘años de plomo’, tiempo en el que se perpetraron violaciones a los derechos humanos.

Las violaciones, realizadas en su mayoría por el temido órgano de inteligencia y represión (DOI-CODI), comprendían la prisión o detención ilegal arbitraria; la tortura; la ejecución sumaria, arbitraria o extrajudicial y otras muertes imputadas al Estado; y la desaparición forzada, que incluye el ocultamiento del cadáver.

La Comisión considera que las ‘graves violaciones’ de derechos humanos perpetradas durante 21 años fueron una ‘política de Estado’, rechazando la explicación de las Fuerzas Armadas de que fueron hechos aislados o excesos.

La comisión fue creada en 2011 por la presidenta Dilma Rousseff, una exguerrillera que estuvo presa y fue torturada por el régimen militar. Su testimonio fue recogido por la CNV, al igual que el de los expresidentes Luiz Inacio Lula da Silva y Fernando Cardoso, en calidad de víctimas de la dictadura.

Según la comisión, 377 agentes del Estado son responsables de graves violaciones a los derechos humanos, ya sea desde el plano político e institucional como por autoría directa. La organización Human Rights Watch indicó que unos 200 de ellos estarían aún vivos.