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18 de Jan de 2021

América

Campesinos no venderán granos a Gobierno de Nicaragua en protesta por canal

Los campesinos se quejan de que la ley del canal les expropiará sus propiedades

Campesinos no venderán granos a Gobierno de Nicaragua en protesta por canal 
Campesino protestan por El Canal de Nicaragua     .

Campesinos del sur de Nicaragua anunciaron hoy que no venderán al Gobierno su producción de granos básicos, en protesta por la expropiación de propiedades sin derecho a apelación que ordena la ley del canal interoceánico.

"No vamos a vender más a Enabas (Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos, propiedad del Estado) los granos básicos, especialmente los fríjoles", dijo a Acan-Efe la líder comunal Nuri Sequeira, vía telefónica, desde El Tule, a 260 kilómetros al sureste de Managua.

Los campesinos de El Tule, una comarca rural del sur de Nicaragua, venden a diario entre 250 y 350 quintales de fríjoles a Enabas, según Sequeira.

Enabas compra granos básicos a pequeños productores para almacenarlos y distribuirlos si se presenta una escasez. Los fríjoles son parte importante en la dieta de los nicaragüenses. "Nosotros no queremos ni un trato con el gobierno", insistió la líder de El Tule.

Los campesinos de El Tule mantienen otra protesta por las mismas razones, que consisten en no enviar a los niños a clases, debido a la presencia de militares en la zona.

El Ejército de Nicaragua no ha explicado el porqué de su presencia en El Tule. Desde septiembre de 2014 los pobladores de El Tule han realizado diversas marchas contra el proyecto del canal interoceánico, pero la última de ellas fue disuelta violentamente la madrugada del 24 de diciembre pasado por la Policía Nacional.

Los campesinos se quejan de que la ley del canal les expropiará sus propiedades, pero no da garantías de trato justo ni de alternativas de vida.

La Comisión del Gran Canal de Nicaragua ha insistido en que ofrecerá tratos justos de forma individual a cada dueño de propiedades afectadas.

El canal, cuyas obras fueron inauguradas el 22 de diciembre pasado, unirá el océano Pacífico con el mar Caribe a través de una vía húmeda de 278 kilómetros de longitud, por 230 a 520 metros de ancho y 30 metros de profundidad.

La obra, cuya concesión exclusiva de construcción y administración pertenece a la firma china HKND, costará unos 50.000 millones de dólares y estaría lista a fines de 2019, según cálculos de la compañía.