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17 de Oct de 2019

América

Morales logra su cuestionada candidatura mientras Bolivia pierde en La Haya

La Constitución que el mismo Morales promulgó limita a dos los mandatos consecutivos

La oposición exige que se respeten los resultados del referendo de 2016.

Bolivia estuvo enfrascada nuevamente en el debate sobre las candidaturas para los comicios de 2019, a los que se presentará el presidente Evo Morales pese a las protestas de la oposición, en un año en que el país sufrió la decepción del fallo adverso de la corte de La Haya en su demanda marítima a Chile.

El país arrancó 2018 con el debate político caldeado, después de que a finales del año anterior el Tribunal Constitucional diera carta blanca a Morales, en el poder desde 2006, para presentarse indefinidamente a la reelección.

La polémica, puesto que la Constitución que el mismo Morales promulgó limita a dos los mandatos consecutivos, se fue agudizando a lo largo del año y tuvo su culmen este mismo mes de diciembre en el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia.

El órgano electoral respaldó al Constitucional y habilitó a Morales para las primarias del próximo 27 de enero, previas a las elecciones generales de octubre de 2019.

Líderes de la oposición, plataformas ciudadanas y la Iglesia católica critican la habilitación de Morales y exigen que se respeten los resultados del referendo de 2016 en el que fue rechazada mayoritariamente una reforma constitucional para eliminar el límite de dos mandatos.

El oficialismo y los sindicatos afines a Morales defienden la nueva candidatura de su líder, a su entender el único capaz de lograr una serie de metas económicas y sociales en una agenda para celebrar en 2025 el bicentenario de la independencia boliviana.

Evo Morales logró su candidatura pero recibió un duro revés en uno de los asuntos más cruciales para su país: la centenaria reclamación marítima a Chile, que su Gobierno presentó en 2013 ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

El tribunal de Naciones Unidas falló en octubre de este año que Chile no tiene obligación legal de negociar con Bolivia la restitución del acceso soberano al Pacífico perdido en una guerra en 1879.

La noticia cayó mal inicialmente a las autoridades bolivianas, aunque pasado el primer impacto se esmeraron en mostrar que no fue una derrota, pues la corte también llama a ambos países a continuar dialogando.

Además, el fallo motivó a que el Gobierno boliviano se plantee otras alternativas para su comercio exterior, que actualmente se mueve sobre todo por puertos del norte chileno.

Una es la hidrovía Paraguay-Paraná hacia el Atlántico y también está el proyecto del tren bioceánico que uniría el puerto brasileño de Santos con el peruano de Ilo a través del territorio boliviano.

En cuanto a la economía, Bolivia prevé cerrar el año con un crecimiento en torno al 4.7%, uno de los mayores de América, y una inflación del 2.79%.

Un proyecto económico destacado de 2018 fue la ley que dio luz verde a la producción masiva de bioetanol para sustituir la importación de aditivos para gasolina o diesel, anhelada desde hace treinta años por los agroindustriales bolivianos.

Los grandes asuntos pendientes del país sudamericano siguen siendo la salud y la Justicia. Llama la atención el drama de pacientes de cáncer, que llegaron a salir a las calles en demanda de mejoras en el sistema sanitario para ser tratados adecuadamente.

Si 2018 fue un año preelectoral, el próximo estará dominado por las campañas, con Morales en pos de su cuarto mandato y una oposición que no ha logrado unirse para hacerle frente.