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09 de Aug de 2020

América

'Ser periodista en Cuba, si no es un riesgo mortal, es un riesgo profundo'

El periodista cubano Jorge Enrique Rodríguez estuvo detenido por “desacato a la autoridad”

“En un Estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres”, es la célebre frase del historiador romano Suetonio, una sentencia que encierra la importancia de la libertad de expresión y de prensa, un derecho inalienable que le es negado a los periodistas independientes en Cuba.

Jorge Enrique Rodríguez, periodista.Redes sociales

Jorge Rodríguez, una de las voces del periodismo independiente de la isla, ha intentado internacionalizar su lucha contra las limitaciones a la libertad de expresión, con enormes costos sobre su vida.

“Ser periodista independiente en Cuba, si no es un riesgo mortal, es un riesgo profundo”, dijo en un video publicado recientemente en el Diario de Cuba (DDC), donde colabora desde hace seis años.

El viernes pasado, el periodista cubano fue liberado después de permanecer cinco días arrestado en un centro de procesamiento penal por grabar al frente de la puerta de su residencia, en el barrio habanero de Los Sitios, el uso de la fuerza de la policía contra dos jóvenes.

“Cogieron a uno de los muchachos, lo esposaron, lo tiraron contra el suelo, y el muchacho se desmayó, lo que provocó que los vecinos del barrio salieran a la calle y gritaran 'abusadores”, explico el periodista tras salir de la cárcel, al DDC.

Tres minutos después, un policía le pidió el teléfono. Él dio un paso atrás y movió su mano para entregarle el móvil a una persona, a quien posteriormente los agentes le quitaron el teléfono. Cuando lo detuvieron, una instructora lo acusó de haberle gritado “esbirros” y decir “que los maten” a los agentes, lo que rechazó el periodista.

Al periodista se le impuso una multa de 800 pesos ($33) por desacato, que podría terminar en un juicio por desobediencia, de no poder pagarla.

No es la primera vez que el profesional de la comunicación, de origen negro, es detenido por ejercer un periodismo independiente. El mes pasado fue acusado de difundir noticias falsas y le comunicaron que tenía un proceso abierto lo que implicaba la criminalización de su profesión, denunciaron periodistas, activistas, académicos y artistas cubanos y de la región latinoamericana.

Los periodistas independientes cubanos viven con la amenaza constante de ser condenados por cualquiera de los artículos del Código Penal, aunque sus actuaciones no se ajusten a ningún acto criminal, aseguró Jorgito, como lo conocen sus amigos panameños. También pueden ser obligados a separarse de familiares y amigos “demonizando” su trabajo.

Luis Botello, del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés), coincide sobre el viacrucis de los periodistas independientes en Cuba, quienes “sufren constantes amenazas, interrogatorios y detenciones por hacer su trabajo de cubrir la noticia”, afirmó.

Para el también periodista, este es un caso más de intimidación que sufren los comunicadores que cubren información que las autoridades consideran dañinas para el régimen. “Es, sin duda, un abuso de autoridad contra la prensa independiente”, concluyó Botello.

El arresto del periodista desató una fuerte campaña de medios y organizaciones para su liberación. “Las detenciones por ejercer el periodismo son incompatibles con los principios de libertad de expresión...”, manifestó Edison Lanza, relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En Cuba, un país donde existe todo un entramado diseñado por un régimen comunista para controlar a los medios de comunicación, en donde es muy complicado obtener datos y estadísticas de las instituciones, el periodismo independiente es considerado un enemigo de las autoridades, una profesión de alto riesgo.

Rodríguez, escritor y poeta, conoce bien los riesgos de su profesión en Cuba. “Me afecta, porque soy un ser humano, cuando asedian y hostigan a familiares y amigos para que no se acerquen a mi persona”. Pero, a pesar de los peligros, asume su trabajo con profesionalismo y convicción. Así lo demostró durante una pasantía que realizó en el diario La Estrella de Panamá.

Para Jorge el periodismo no solo es una profesión, es su vida. Para él, el hostigamiento y el asedio al que se encuentran sujetos los periodistas independientes en la isla son signos de que se está haciendo el trabajo.

Semanas previas al arresto, Rodríguez había usado sus redes sociales para criticar una actuación policial en un incidente en Guanabacoa en el que un joven negro (Hansel Hernández) recibió 27 disparos por parte de un agente. “Esta historia tiene más huecos que un campo de golf”, escribió en su página web el 28 de junio de 2020.

La versión oficial del Ministerio del Interior de Cuba (Minint) es que el joven negro estaba robando piezas y accesorios de una parada de ómnibus y se dio a la fuga. En una persecución de cerca de dos kilómetros, el joven agredió con piedras a uno de los policías para evitar que lo detuvieran, y como respuesta lo mataron. Las fotos del cadáver fueron subidas a Facebook por un peatón que transitaba por el sitio. La Policía se lamentó, pero aseguró que la víctima tenía antecedentes penales.

El caso que fue denominado como el 'George Floyd' cubano, desató manifestaciones en toda la isla.

Rodríguez desmonta con sus comentarios la versión de la policía cubana. “Ellos (la policía) están muy preocupados porque saben la molestia que existe con el abuso policial y el tema racial, y porque la campaña a mi favor reflejaba que yo soy negro y periodista independiente...”, contó Rodríguez, al Diario de Cuba .

Rodríguez es escritor, poeta y periodista independiente del DDC. También es corresponsal del ABC.