20 de Oct de 2021

América

Dignidad: Patria y vida

Las imágenes recientes del pueblo cubano en las calles, después de años sometidos, y ver nuevamente la represión feroz del régimen contra ciudadanos que pacíficamente claman por libertad, es algo que rebota automáticamente en Venezuela y a lo que el régimen de Nicolás Maduro reaccionó cobardemente

Al grito de ¡Libertad, patria y vida! Cuba, Nicaragua y Venezuela, países que se niegan a rendirse a pesar de la barbarie, piden vivir con dignidad, porque está en la esencia humana.

En esta coyuntura, es más indispensable que nunca la contundencia y firmeza de la comunidad internacional al unir fuerzas y aumentar las sanciones, que no es más que cerrarles el grifo financiero a estos regímenes criminales, aliados con el narcotráfico. Las sanciones apuntan en la dirección correcta. No son las sanciones las que impiden producir a los ciudadanos, no es el bloqueo el que expropia empresas y las destruye, no es el bloqueo el que viola los DDHH, que prohíbe la libertad de expresión, no es el bloqueo el que destruyó la industria petrolera en Venezuela, las centrales azucareras en Cuba, ni inhabilita candidatos y los hace presos políticos, por eso alertamos sobre el difícil capítulo que se vive en Cuba, Nicaragua y Venezuela, donde el respeto a los DDHH es cada vez más inexistente.

Las imágenes recientes del pueblo cubano en las calles, después de años sometidos, y ver nuevamente la represión feroz del régimen contra ciudadanos que pacíficamente claman por libertad, es algo que rebota automáticamente en Venezuela y a lo que el régimen de Nicolás Maduro reaccionó cobardemente, como siempre, ensañándose esta vez contra el presidente encargado de Venezuela Juan Guaidó y su equipo más cercano, específicamente al diputado Freddy Guevara, secuestrado por la dictadura. En nuestra Venezuela se violan los derechos humanos tanto por acción como por omisión de la dictadura, como lo demuestran los casos plenamente documentados por la Misión de Determinación de Hechos de la ONU, y la falta de acción del régimen ante la delincuencia organizada, con quien conviven hasta niveles donde inclusive llegan a permitirles que tomen el control de buena parte de la capital del país.

Caracas se encuentra inmersa en medio de una guerra civil, que no puede llamarse de otra forma que “Estado Fallido”, donde el único responsable es el régimen narcoterrorista de Maduro, quien se mantiene pasivo e incapaz de proteger a sus ciudadanos ante el azote de bandas delincuenciales con alto poder de fuego. Evidencia la incapacidad de los llamados cuerpos de seguridad, que, pese al despliegue, no logran controlar la situación. Ellos armaron a estos delincuentes y hoy no pueden frenarlos, y mientras tanto sigue corriendo la sangre de inocentes.

Finalmente es claro que la recuperación de la paz y la seguridad de la región indiscutiblemente pasa por un cambio político en Cuba, Nicaragua y Venezuela, quienes sellan alianzas con delincuentes y narcotraficantes y no cuentan con la solvencia moral para llevar las riendas de un país. Y mientras cubanos, nicaragüenses y también venezolanos lo arriesgan todo, y dejan la vida porque es más grande el deseo de libertad, el resto no puede permanecer indiferente, se peca de obra y omisión, siempre se puede hacer algo y cada uno tiene algo que aportar.

Los cubanos, nicaragüenses y venezolanos estamos hartos de esta situación e imploramos un cambio ya, al grito de patria y vida en el continente.

Representante de la Asamblea Nacional de Venezuela en Panamá