28 de Nov de 2021

América

Embajadores de paz somos todos

Aunque siguen siendo muy grandes los desafíos en esta materia, también debemos mencionar los avances y agradecer a la comunidad internacional los gestos de solidaridad y los logros alcanzados

El pasado miércoles 6 de octubre participamos en el foro sobre Venezuela, organizado desde Panamá, en alianza con el Museo de la Libertad, donde se abordó el tema migratorio titulado 'Venezolanos migrantes: En la búsqueda de una oportunidad'.

Una de las principales conclusiones de este foro fue precisamente la apremiante necesidad de encontrar una solución a la crisis humanitaria que agobia a Venezuela, pues en caso contrario pasaremos a ser, por encima de Siria, la nación del mundo con más migrantes y refugiados en el mundo, superando los 7 millones de migrantes venezolanos, si continúa la crítica situación actual.

Esta dramática aseveración corresponde a David Smolansky, el comisionado de la OEA para migrantes y refugiados venezolanos –ponente invitado a este foro–, quien asegura que en la actualidad “la diáspora venezolana representa un país dentro de otro país”, pues los 6 millones de venezolanos que se han visto forzados a salir del país son un número más elevado que la población entera de países como Panamá o Costa Rica.

El conversatorio también fue propicio para abordar la problemática de los recientes ataques xenofóbicos que han tenido lugar contra venezolanos, siendo el más reciente el caso de Iquique, en Chile.

En este sentido resaltamos que esto no es nuevo. Episodios similares de ataques xenofóbicos se han dado en países como Perú, Ecuador, y hasta en Colombia. Sin duda, es muy importante la denuncia porque con ello hacemos visible la dramática situación que viven los venezolanos tanto dentro como fuera de su tierra, pero también es necesario que la denuncia trascienda. Este señalamiento también fue motivo de comentario por parte de David Smolansky, quien enfatiza en que “la xenofobia debe denunciarse, venga de donde venga, y tenemos que seguir luchando por erradicar este problema”.

Por lo que nos podemos cuestionar el por qué los apoyos a los migrantes venezolanos parecieran quedar solo en el papel, manifiestos, exhortos, y no llegan a materializarse en acciones concretas, con lo que podemos nombrar varias reflexiones y datos en donde resalta que la crisis en Venezuela recibe 10 veces menos ayudas económicas que Siria, y que si bien es un trabajo de organismos internacionales y multilaterales, tambien es en conjunto con paises receptores, autoridades locales de esos países y organizaciones no gubernamentales, para seguir disminuyendo la brecha entre lo que se acuerda y la realidad.

El foro también contó con la magistral participación de Betilde Muñoz, directora del departamento de Inclusión Social que forma parte de la secretaría de Acceso a Derechos y Equidad de la OEA, quien es partidaria de “la responsabilidad compartida” a la hora de luchar contra la xenofobia. “Independientemente de donde estemos en lo profesional y/o organizacional, todos debemos trabajar para apoyar a los migrantes y refugiados venezolanos”, dijo. Muñoz también resalta cómo las últimas cifras denotan una “feminización de la crisis migratoria venezolana”.

Sobre el Acuerdo de Salvación Nacional y las negociaciones que se desarrollan en México, el comisionado de la OEA aseveró que uno de los puntos de honor de las mismas debe ser alcanzar elecciones libres, justas y transparentes, pero donde también se alcance el derecho a votar para los venezolanos en el exterior.

“Hoy somos millones los venezolanos que queremos volver y reencontrarnos con nuestras familias, por lo que esta dura situación no debe hacernos caer en la desesperanza, sino inspirarnos para seguir luchando”, dijo Smolansky, a lo que agregó Betilde Muñoz-Pogossian que “debemos empezar a prepararnos para el momento del reencuentro de los venezolanos”.

La moderación de este webinar estuvo a cargo de la periodista Ivette Leonardi, editora del diario La Estrella de Panamá, quien realizó una acuciosa presentación con detalles ineludibles de la situación por la que atraviesa la diáspora venezolana y las consecuencias que esto ha generado para la región.

El evento se desarrolló en alianza con la representación de la AN venezolana en Panamá con el Museo de la Libertad, trabajando en conjunto durante más de un año para realizar aportes en la documentación de este capítulo, luchando por la recuperación de la democracia y la libertad en Venezuela.

Para finalizar, resaltamos que aunque siguen siendo muy grandes los desafíos en esta materia, también debemos mencionar los avances y agradecer a la comunidad internacional los gestos de solidaridad y los logros alcanzados. Por eso insistimos en que embajadores de paz somos todos, y en la medida en que nos organizamos para que participar y activarnos sean nuestra premisa, vamos a influir positivamente para erradicar la brecha y lograr que todos tengan acceso a una vida digna, con oportunidades. Agradecida con espacios como este donde reforzamos que somos lo mismo, que lo que pasa a uno afecta a otro, y que sin duda, unidos, vamos a dar grandes pasos.

Representante de la Asamblea Nacional de Venezuela en Panamá