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26 de Sep de 2020

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Tzipi Livni, en grandes aprietos

PANAMA. La situación se le complica a Tzipi Livni. Sólo tiene una semana para conformar su gobierno y ayer el ultraortodoxo y sefardit...

PANAMA. La situación se le complica a Tzipi Livni. Sólo tiene una semana para conformar su gobierno y ayer el ultraortodoxo y sefardita partido Shas dio a conocer su decisión de no pertenecer a la coalición política de la hoy ministra del Exterior.

Livni, quien ganó el mes pasado las elecciones del oficialista partido Kadima, ha intensificado las negociaciones en los últimos días en el Parlamento judío con el propósito de conformar un nuevo gobierno, que reemplace la coalición de Ehud Olmert.

Un balde de agua fría

La política recibió el anuncio del Shas como un balde de agua, pero se impuso hasta mañana para conformar su gobierno.

Así las cosas, Livni, elegida líder de Kadima el pasado 18 de septiembre, tendrá que conformar una mayoría parlamentaria o someterse a nuevas elecciones gubernamentales.

Con la victoria en las primarias de Kadima, Livni tuvo su momento de mayor popularidad, pero ahora tras semanas de tratativas con laboristas y partidos menores se encuentra ante una encrucijada compleja.

Livni puede formar un gobierno restringido o informar al jefe de Estado, Shimon Peres, que fracasó en su objetivo de constituir una nueva coalición.

El tiempo en su contra

En la actualidad, Livni no ha logrado conformar mayoría parlamentaria, y se encuentra en grandes aprietos, ya que las manecillas del reloj están en su contra.

Todo indica que nos encontramos en la antesala de unas nuevas elecciones en Israel y por lo tanto en una crisis de gobierno. Para Livni, el hecho significa una falta de apoyo a su propuesta gubernamental.

El Shas, que tiene 11 diputados en el Parlamento o Kneset, haría posible la mayoría parlamentaria para Livni. Ovadia Ossef, un rabino de 87 años que desde hace 20 días es el guía espiritual del partido proletario Shas, fue quien la puso en esa situación difícil a Livni.

El Shas

Los ultraortodoxos han puesto dos condiciones para participar en el gobierno. Por una parte quieren 1,500 millones de shekel (300 millones de euros/400 millones de dólares) para las familias numerosas, la base de su electorado.

La controversia sobre los subsidios por hijos data desde hace cinco años.

El actual líder de la oposición y el ex ministro de Finanzas Benjamin Netanyahu impuso en 2003 numerosos recortes.

Ante este panorama, la ministra de Relaciones Exteriores y presidenta del partido Kadima solo cuenta con el respaldo de solo 55 de los 120 diputados del Kneset.

Ella tiene el respaldo del Partido Laborista, el mayor socio de la coalición, que lidera el ministro de Defensa, Ehud Barak, lo que supone el 80% de los diputados que requiere para tener mayoría absoluta en el Parlamento.

Los escaños

Kadima dispone de 29 de los 120 escaños del Parlamento israelí, los laboristas tienen 19 bancas, pero para formar un gobierno, Livni necesita el respaldo de 61 legisladores.

De este modo, Livni, de 50 años de edad, deberá presentar un nuevo Gabinete antes del 3 de noviembre.

De lo contrario se efectuarán elecciones en Israel en un plazo de 90 días.

Tras la dimisión del primer ministro Ehud Olmert, acusado de corrupción, el pasado 21 de septiembre, el presidente israelí, Shimon Peres, encargó a Livni la formación de un nuevo gobierno.

La actual alianza estatal , que llevó a Olmert al poder, está conformada de 29 diputados del Kadima, 19 del Laborista, 12 del Shas y cuatro del Partido de los Jubilados, o sea, 64 de los 120 asientos del Parlamento o Kneset.