25 de Feb de 2020

Mundo

Una jornada marcada por la crisis e incidentes

CARACAS. La crisis económica y el desempleo fueron las principales preocupaciones manifestadas ayer por los trabajadores y los sindicat...

CARACAS. La crisis económica y el desempleo fueron las principales preocupaciones manifestadas ayer por los trabajadores y los sindicatos en las marchas convocadas en todo el mundo por el Primero de Mayo, con una participación irregular y con incidentes en países como Turquía, Alemania y Venezuela.

Y donde no hubo violencia, las manifestaciones se desarrollaron en una calma tensa debido a la gran preocupación existente por el aumento del desempleo y por la ineficacia de las medidas gubernamentales para frenar la crisis.

Los principales incidentes se produjeron en Caracas, donde la Policía venezolana lanzó gases lacrimógenos a los participantes en la marcha convocada por la oposición al Gobierno del presidente Hugo Chávez, cuando algunos de sus participantes intentaron salir del recorrido permitido.

Los agentes lanzaron gases y dirigieron vehículos antimotines contra el grupo que pretendió saltar las vallas de seguridad para intentar dirigirse a la sede del Parlamento, mientras que el alcalde de Caracas, el opositor Antonio Ledezma, denunció como “provocadora” la presencia policial y militar.

En Estambul también hubo enfrentamientos entre la policía —que utilizó gas lacrimógeno y agua a presión— y manifestantes de izquierdas que intentaban alcanzar la céntrica plaza de Taksim, con una cifra sin confirmar de varios detenidos y heridos.

Al igual que en Alemania, donde los incidentes se produjeron en las marchas neonazis convocadas en Berlín, Maguncia, Ulm y Hamburgo por el Partido Nacional Democrático Alemán (NPD) cuando decenas de miles de manifestantes de izquierda trataron de impedir que la ultraderecha desfilara con ocasión del Primero de Mayo.

La Policía recurrió a los cañones de agua a presión y las cargas para separar a ambas columnas, después de que grupos aislados de jóvenes lanzaran botellas y piedras contra la marcha neonazis y el resultado fue de una veintena de detenidos y varios heridos.

Con menos violencia, pero con gran tensión se celebró el Día del Trabajador en Francia, donde los ocho grandes sindicatos franceses se unieron, por primera vez en la historia, en el llamado “G-8 sindical” para celebrar una multitudinaria protesta en París —160,000 personas, según los convocantes— contra la política del Gobierno y los empresarios que se aprovechan de la crisis. Cerca de 300 manifestaciones se dieron en todo el país, con lemas como “más empleo justo” o “la crisis son ellos, la solución nosotros”.