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14 de May de 2021

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Ponen las condiciones para un alto al fuego

SIRIA. Los rebeldes y las fuerzas fieles al líder libio Muammar Gaddafi libraban combates ayer, viernes, cerca del puerto petrolero de B...

SIRIA. Los rebeldes y las fuerzas fieles al líder libio Muammar Gaddafi libraban combates ayer, viernes, cerca del puerto petrolero de Brega, aunque los insurgentes dijeron estar dispuestos a un alto al fuego bajo ciertas condiciones.

A media jornada, la línea del frente se situaba en los alrededores de Brega, aunque era imposible saber por una fuente independiente quién controla esta ciudad, situada a 800 km al este de la capital Trípoli.

Según el comandante del Estado Mayor conjunto estadounidense, el almirante Mike Mullen, ‘el mayor problema (de la coalición) en los últimos tres o cuatro días ha sido el tiempo’.

‘Esto ha reducido, aunque no ha eliminado, la eficacia’ de los aviones aliados encargados de los ataques, que a veces no pueden ‘ver los objetivos con precisión’, explicó.

Las condiciones meteorológicas permitieron a las fuerzas leales a Gaddafi lanzar una contraofensiva hacia el este, según dijo.

Ayer, por la mañana, los rebeldes, peor equipados y organizados que el ejército lealista al que combaten desde hace un mes y medio, intentaron poner orden en sus filas.

Abdelkarim Mansuri, de 54 años, gritaba las nuevas consignas: ‘¡No más civiles!, ¡No más automóviles civiles!, ¡Sólo los soldados y el abastecimiento pueden pasar! ‘No queremos que maten a los jóvenes. La guerra no es una distracción. Estas son las órdenes del consejo militar’.

Mientras tanto, en Bengasi, feudo de los rebeldes en el este del país, el jefe de los insurgentes dijo estar dispuesto a respetar un alto el fuego, pero sólo si se reúnen las condiciones.

‘Estamos dispuestos a un alto el fuego con la condición de que nuestros hermanos de las ciudades del oeste puedan expresarse libremente, y que las fuerzas (pro Gaddafi) que asedian nuestras ciudades se retiren’, declaró Mustafa Abdeljalil, jefe del Consejo Nacional de Transición (CNT) de la oposición.

Las grandes potencias occidentales se plantean ahora una solución política al conflicto en Libia, que estalló el 15 de febrero con las primeras manifestaciones a favor de la democracia en Bengasi, a mil km de Trípoli.

INSURGENTES

Los insurgentes libios aceptarán una tregua exigida por las Naciones Unidas si Moamar Gadafi retira sus fuerzas de todas las ciudades y permite las protestas pacíficas, dijo ayer un líder opositor.

Mustafá Abdul Jalil habló en una conferencia de prensa conjunta con el enviado especial de la ONU, Abdelilah Al-Khatib, quien se encuentra en el reducto rebelde de Bengasi para lograr una tregua y una solución política a la crisis que sufre este país norteafricano.

Abdul Jalil dijo que la condición de los insurgentes para aceptar un alto el fuego es ‘que las brigadas de Gaddafi y sus fuerzas se retiren de dentro y fuera de las ciudades libias para dar libertad al pueblo libio a fin de que puedan escoger y para que el mundo vea que elegirán las libertad’.

La resolución de la ONU que autorizó los bombardeos internacionales en Libia pedía que Gaddafi y los insurgentes pongan fin a las hostilidades.

Gaddafi anunció de inmediato una tregua, pero sus fuerzas siguieron atacando a los insurgentes en el este, donde tiene más fuerza la oposición, y han sitiado el único bolsón rebelde importante en el occidente del país, Misrata.

Abdul Jalil dijo que el régimen debe replegar sus fuerzas y levantar todos los cercos.

Insistió que el objetivo postrero es el derrocamiento de Gaddafi.

‘Nuestro propósito es liberar y tener plena soberanía sobre todo Libia con su capital en Trípoli’, agregó.

La ONU dijo que Al-Khatib llegó el jueves a Trípoli.

Las fuerzas leales al líder libio que ha gobernado el país durante casi 42 años pasaron gran parte de esta semana haciendo retroceder a los insurgentes unos 160 kilómetros (100 millas) a lo largo de la costa, donde la oposición intenta reagruparse.

Los insurgentes contaron ayer, con morteros, armas que al parecer no poseían y el pasado jueves por la noche formaron un convoy de por lo menos ocho lanzacohetes, más artillería que la acostumbrada.

Además, los insurgentes parecen contar con más equipos de comunicaciones como radio y teléfonos vía satélite, y trabajan en unidades más organizadas, en las que cada desertor militar del régimen de Gaddafi encabezaba a seis o siete voluntarios.