05 de Oct de 2022

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Asad rechaza exilio e intervención

SIRIA. El presidente sirio Bashar Al Asad rechazó este jueves los llamados a un exilio que le garantice su seguridad, afirmando querer v...

SIRIA. El presidente sirio Bashar Al Asad rechazó este jueves los llamados a un exilio que le garantice su seguridad, afirmando querer vivir y morir en Siria, en declaraciones a la cadena de la televisión rusa en árabe Rusiya al Yaum.

Al Asad también advirtió sobre una eventual intervención extranjera en Siria señalando que podría tener ‘consecuencias mundiales’.

‘No soy un fantoche, soy sirio y debo vivir y morir en Siria’ dijo Al Asad, que desde hace 20 meses enfrenta una revuelta contra su régimen, según una transcripción publicada por el canal ruso en su portal internet.

Esta semana, el primer ministro británico David Cameron había evocado que ‘podría arreglarse’ una salida segura de su país para Al Asad, aún cuando expresó también el deseo que el presidente sirio rinda cuentas ante la justicia.

CONSECUENCIAS

En sus declaraciones a la televisión rusa Al Asad también advirtió contra una intervención extranjera contra Siria, explicando que tal eventualidad podría tener ‘consecuencias mundiales’ y remover la estabilidad regional.

Siria es el ‘último bastión del laicismo, de la estabilidad y de la coexistencia en la región’, afirmó Al Asad, y una intervención tendría un efecto de dominó que podría afectar al mundo desde el Océano Atlántico hasta el Pacífico.

En caso de producirse, ‘el precio de una invasión extranjera en Siria podría ser mayor que el que el mundo está dispuesto a pagar. No creo que Occidente vaya en esta dirección, pero si es el caso, nadie puede predecir los que ocurrirá’, dijo el mandatario sirio.

Numerosas voces de la oposición, incluso del ejército rebelde que combate contra las fuerzas del régimen, han hecho llamados urgentes a la comunidad internacional para que intervenga y detenga el baño de sangre en Siria. Según organismos de derechos humanos esta guerra civil ya ha provocado más de 36 mil muertos.