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31 de Oct de 2020

Mundo

Rescatistas e investigadores acceden a los restos del avión

Los rebeldes en la provincia de Donetsk acordaron el ingreso de los equipos para recuperar los cadáveres

Rescatistas e investigadores acceden a los restos del avión
Un grupo de rescatistas traslada el cuerpo de uno de las 298 víctimas de la tragedia aérea.

Los rebeldes prorrusos que controlan el lugar de la provincia ucraniana de Donetsk donde cayó el avión malasio derribado por un misil permitirán los trabajos de rescate e investigación en un radio de 20 kilómetros cuadrados.

Así lo acordó el llamado Grupo de Contacto, formado por representantes de Ucrania, Rusia y la Organización para la Seguridad y Cooperacoón en Europa (OSCE) en una videoconferencia celebrada anoche con los prorrusos desde Kiev, según informó ayer Valentin Nalivaichenko, jefe de los servicios de seguridad ucranianos.

‘Las negociaciones a tres bandas terminaron con el acuerdo de que se creará una zona de 20 kilómetros cuadrados para que Ucrania pueda cumplir su tarea humanitaria, recoger los cuerpos y entregarlos a sus familiares’, dijo Nalivaichenko, según medios ucranianos.

‘Para ello se ha acordado una zona concreta de 20 kilómetros, y esperamos que los terroristas (como denomina Kiev a los insurgentes) nos dejen trabajar. En el grupo trilateral hay representantes de Rusia y esperamos que cumplan su palabra’ agregó.

Numerosos países y el Consejo de Seguridad de la ONU han pedido que se lleve a cabo una investigación independiente para aclarar las causas del siniestro del avión de Malaysian Airlines que se estrelló sobre la rebelde región de Donetsk el jueves, y han pedido que los rebeldes prorrusos permitan el acceso a la zona de la tragedia.

Estados Unidos y las potencias occidentales culpan a los insurgentes del supuesto derribo del vuelo MH17 y, de forma indirecta, responsabilizan a Rusia por prestar apoyo a los separatistas.

El viernes, un grupo de inspectores de la OSCE llegó al lugar del suceso, junto a la localidad de Shajtiorsk, en Donetsk, en helicóptero, pero denunciaron que no obtuvieron pleno acceso por parte de los milicianos que vigilan la zona.

El ministro malasio de Transporte, Liow Tiong Lai, reclamó ayer que se proteja la integridad de la zona donde están los restos del avión abatido de Malaysian Airlines en el este de Ucrania, según informó la agencia EFE.

Liow lamentó que la zona no haya podido ser acordonada para evitar el paso de intrusos, después de que el Gobierno de Kiev acusara a los rebeldes prorrusos que la controlan de llevarse 38 cuerpos y destruir pruebas.

‘Es importante que no se comprometa la integridad del lugar del accidente y que se garantice que no se retiran pruebas de la escena’, dijo Liow en rueda de prensa. ‘El mundo tiene la obligación moral de garantizar que los restos (de los fallecidos) son retirados con respeto (...). Necesitamos ayuda para garantizar que no se manipula la zona ni las pruebas. Esperamos que la justicia prevalezca’, añadió el ministro.

Liow tenía previsto viajar ayer a Ucrania para garantizar el acceso de investigadores malasios al lugar donde cayó el avión del vuelo MH17 y para abordar con el gobierno ucraniano la recuperación de los cadáveres y el inicio de las investigaciones.

‘Queremos garantizar un corredor seguro en el lugar’, dijo Liow quien indicó que un equipo malasio, en el que hay dos investigadores en accidentes aéreos, ya está en Kiev.

Durante la comparecencia, el ministro volvió a defender la ruta seguida por el avión por encima de la zona en conflicto en el este de Ucrania. Insistió en que la trayectoria de vuelo había sido declarada como segura y aseguró que según Eurocontrol también la siguieron aviones de otras 75 aerolíneas dos días antes del siniestro.

‘El vuelo MH17 siguió una ruta principal y concurrida, que fue establecida por las autoridades de aviación civil, aprobada por Eurocontrol y utilizada por centenares de aviones’, dijo Liow. ‘El vuelo y los operadores siguieron las normas pero sobre el terreno las normas de guerra fueron violadas con un acto de agresión inaceptable, que no puede quedar sin castigo’, añadió.