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04 de Apr de 2020

Mundo

Incendian bus en Río de Janeiro durante protesta

Los autobuses fueron incendiados en el Largo do Estácio, una céntrica avenida que dista una cuadra de la Alcaldía de la ciudad brasileña.

Los vecinos de una favela de Río de Janeiro incendiaron hoy dos autobuses urbanos en protesta por el asesinato de al menos dos personas en un conflicto entre supuestos narcotraficantes por el control de tres barriadas del centro de la ciudad.

Los autobuses fueron incendiados en el Largo do Estácio, una céntrica avenida que dista una cuadra de la Alcaldía de la ciudad brasileña y de la sede del comité organizador de los Juegos Olímpicos de 2016.

El incendio fue una respuesta al asesinato de dos personas, todavía sin identificar, ocurrido esta noche en la favela del cerro São Carlos, que según la policía se debió a un tiroteo entre bandas rivales del tráfico de drogas.

Otras dos personas resultaron heridas de bala durante una intervención del cuerpo de elite de la Policía Militarizada, el BOPE, realizada esta madrugada contra esas bandas.

"Vivimos una pelea entre bandas rivales por la disputa del territorio y puntos de venta de drogas", afirmó el mayor Ivan Blaz, asesor de prensa del cuerpo de la Policía Pacificadora.

En la última semana al menos diez personas han muerto en tiroteos entre bandas de narcotraficantes y en las intervenciones de la policía en las barriadas de São Carlos, Coroa y Fallet.

Blaz subrayó que en los conflictos tiene "influencia" el capo Ricardo Chaves de Castro Lima, alias "Fú da Mineira", que está condenado a 90 años de prisión por homicidio y narcotráfico y se fugó durante un permiso penitenciario.

Fú da Mineira "invierte en una acción criminal para reposicionarse en el mercado del crimen", sostuvo el responsable de la Policía.

Las tres favelas afectadas por el conflicto forman parte del programa de "pacificación" desarrollado por el Gobierno de Río desde 2008 y por medio del cual se trata de expulsar a los traficantes de las barriadas pobres.

Desde el inicio del programa, la Policía ha instalado 38 comisarías, llamadas Unidades de Policía Pacificadora (UPP), desde donde se patrullan 196 favelas.

A pesar de la presencia policial, se han registrado numerosos enfrentamientos con las bandas de narcos que tratan de seguir operando en estas favelas