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11 de Apr de 2021

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China se prepara como la próxima ‘potencia espacial'

Esta misión también servirá para estudiar la órbita marciana, la de Júpiter y la de los asteroides, según se explica en Libro Blanco

China se prepara como la próxima ‘potencia espacial'
El Consejo de Estado chino informó en conferencia de prensa los objetivos del país en materia espacial.

China busca aliados internacionales para confirmarse como una ‘potencia espacial' que planea lanzar sus primeros módulos a Marte para el año 2020, a la cara oculta de la Luna -un terreno hasta ahora inédito- hacia 2018 y ultimar los preparativos para su futura estación orbital.

El programa espacial del gigante asiático dio un fuerte impulso en este 2016, pero mira a la cooperación externa de cara a su próxima fase, tal y como se recoge en el Libro Blanco sectorial publicado ayer por el Consejo de Estado (Ejecutivo).

Este documento, que es el cuarto de su tipo y detalla la estrategia espacial del país para los próximos cinco años, reconoce que tiene como objetivo ‘hacer de China una potencia espacial en todos los aspectos'.

El gigante asiático tiene previsto llevar a cabo en este quinquenio su primera misión de exploración de Marte, que aterrizará en el planeta rojo y tomará muestras geológicas sobre el terreno que traerá después a la Tierra.

Esta misión también servirá para estudiar la órbita marciana, la de Júpiter y la de los asteroides, según se explica en Libro Blanco.

China tiene previstas otras dos misiones a la Luna: la primera, Chang E-5, está programada para antes de que termine 2017 y tratará de alunizar, obtener muestras y regresar a la Tierra; y en la segunda, llamada Chang E-4 pese a ser posterior en el tiempo, se espera llegar a la cara oculta del satélite alrededor de 2018.

Con la Chang E-4, el interés, más que la geología lunar, son las telecomunicaciones, ya que los científicos piensan que encontrarán en la cara oculta un entorno "limpio" de señales de radio.

Además, China espera completar la investigación y los trabajos de desarrollo de los módulos que formarán su estación espacial, que se espera que esté operativa en 2022, y empezar a ensamblarlos.

El gigante asiático comenzará a trabajar en los cohetes de lanzamiento de cargas pesadas y en el desarrollo de tecnologías de impulso no tóxicas y no contaminantes, según indica el Libro Blanco.