Irene Orillac de Simone, presidenta de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), analiza el impacto de las tasas de interés en el acceso a la vivienda,...
- 12/10/2010 02:00
MINA SAN JOSÉ. El ansiado rescate de los 33 mineros atrapados desde hace más de dos meses en Chile comenzaría la medianoche de hoy, luego del éxito en las primeras pruebas con las cápsulas en las que serán subidos a la superficie.
‘Los resultados de las pruebas han sido muy promisorios, muy positivos, la cápsula se porta muy bien dentro del ducto’, dijo ayer el ministro de Minería, Laurence Golborne, a periodistas tras señalar que la cápsula llamada ‘Fénix 1’ (por el ave mitológica que resucitó de sus cenizas) fue bajada aproximadamente a 610 metros de profundidad.
‘No la bajamos (hasta el fondo) porque no podíamos arriesgarnos a que alguien saltara en ella’, bromeó.
Por su parte, el funcionario también explicó que el vehículo se adaptó bien tanto a las zonas que fueron reforzadas con tubos como a las que se dejaron sin esta medida de seguridad, para evitar una desgracia en la última etapa de la operación que permitirá a los mineros volver a ver la luz.
CRECE LA ANSIEDAD
Mientras tanto a medida que se acerca el día del rescate, crece la ansiedad por parte de los mineros ya que algunos de ellos discutían el domingo en las profundidades para determinar quién será el último en salir.
Pero la discusión tiene su trasfondo, ya que el último en salir tendrá un premio extra: ‘El récord de ser la persona que más tiempo sobrevivió bajo tierra tras un accidente minero’, señaló el ministro de Salud Jaime Mañalich.
El funcionario también indicó que el domingo se decidió que para el rescate bajen un experto minero y un paramédico, y que pasadas 12 horas de trabajo ayudando a los mineros a subir, bajen otros dos rescatistas.
Además, informó que los primeros hombres en salir serán cuatro mineros considerados los más hábiles, y de ellos el voluntario subirá primero. Tendrá que ser un minero con capacidad para resolver cualquier problema durante el ascenso.
Luego subirán los frágiles, es decir, el minero que padece diabetes y otro que sufre dificultad respiratoria.
Y los últimos de la fila serán los más fuertes, capaces de seguir colaborando y manejando la ansiedad de la espera.