Cobertura de noticias incendiaria

  • 07/12/2014 01:00
El gran fallo de los medios al cubrir los disturbios de Ferguson fue no pedir cuentas a los alborotadores por sus actos

Como padre de tres niños pequeños, quiero que mis hijos adquieran el hábito de seguir los acontecimientos de la actualidad. Mientras les preparo el desayuno, a menudo se sientan en el sofá y miran las noticias de la mañana.

Pero también estoy decidido a enseñarles a asumir la responsabilidad de sus actos. Cuando se portan mal, estoy cansado de escucharles echar la culpa a un hermano invisible llamado ‘Yo no fui’. Como cuando pregunto: ‘¿Quién dejó esos juguetes en el suelo?’ y todos contestan al unísono: ‘¡Yo no fui!’

Más que nada, quiero que mis hijos aprendan a decir: ‘Yo lo hice’ y ‘Me equivoqué’ y ‘Lo siento mucho’.

Así pues, sería agradable que cuando ven las noticias, mis hijos no fueran bombardeados con mensajes que ayudan a los que actúan incorrectamente a evitar su responsabilidad. Como ‘No admitan nada’. O ‘Echen la culpa a los demás’. O ‘Desvíen la responsabilidad’. O ‘Háganse las víctimas’.

Esos fueron los mensajes enviados por muchos de los medios después de que se produjera un violento estallido en Ferguson, Missouri —y en un número de ciudades de todo el país— tras un fallo de un gran jurado por el que no se acusó formalmente al oficial Darren Wilson de la muerte del adolescente Michael Brown.

Los medios respondieron con un desempeño mediocre, que disculpaba la mala conducta de los alborotadores y saqueadores, avanzando la narrativa de que esa reacción estaba justificada.

Wilson, que renunció recientemente del Departamento de Policía de Ferguson, exacerbó aún más la situación cuando concedió una entrevista exclusiva a George Stephanopoulos, de ABC News . En un momento, Stephanopoulos preguntó a Wilson si ahora haría algo de diferente manera. En una respuesta que probablemente sorprendió a muchos, Wilson dijo que no, que no lo haría.

Stephanopoulos formuló la pregunta correcta, pero debería habérsela hecho también a él mismo y a sus colegas. Los medios deberían haber cubierto la historia del fallo del gran jurado y de los disturbios posteriores en forma diferente. Gran parte de la cobertura fue sesgada, torpe y demasiado simplista.

A John Scarborough, de MSNBC, no le importó que la gente saqueara negocios, dañara propiedades y echara piedras a la policía. De hecho, tildó esos actos de ‘predecibles’.

Para Scarborough, el culpable real fue Bob McCulloch, el fiscal del Condado de St. Louis y los funcionarios municipales de Ferguson. El comentarista dijo que eran culpables de comunicar la noticia de que Wilson no sería acusado formalmente en el momento equivocado.

‘Es increíble que una comunidad y un estado que manejó tan torpemente el caso desde el mismo comienzo, continuara haciéndolo hasta el mismo final’, dijo Scarborough.

Otros atacaron a la policía, que recibirá críticas haga lo que haga. En el verano, las críticas que escuchamos más a menudo fueron que reprimieron con demasiada dureza al tratar de sofocar los disturbios que estallaron días después de que mataran a Brown. Ahora, la crítica es que la policía no hizo lo suficiente para parar el saqueo y la violencia.

Eso es lo que preocupaba a Amy Goodman, autora liberal y locutora radial, quien preguntó al reverendo Al Sharpton si pensaba que la policía permitió deliberadamente que se destruyera la ciudad.

‘Anoche, mientras cubríamos las protestas frente a la estación de policía de Ferguson, estaba lleno de policía antidisturbios, los patrulleros del estado estaban allí, todas las armas avanzadas estaban allí’, dijo. ‘Cuando fuimos a la [avenida] West Floris sant y esperamos que la policía nos parara, como lo hizo durante las protestas de hace meses, estaba totalmente abierta. No vimos patrulleros del estado y apenas vimos policías. ¿Usted piensa que las autoridades permitieron que Ferguson se quemara?’

Sharpton dijo que la respuesta era obvia, por lo que no se molestó en contestar la pregunta. No importa. Goodman ya había contestado su pregunta y había decidido la respuesta.

Los periodistas conservadores ya ofrecieron dos críticas específicas de la cobertura de los medios: que fue descaradamente anti-fiscalía y anti-policía, y que fue tan sensacionalista al cubrir la violencia y el malestar que alentó más disturbios. Todo el que haya visto las noticias en los últimos días sabe que ambas críticas son válidas.

Pero el gran fallo de los medios al cubrir los disturbios de Ferguson fue no pedir cuentas a los alborotadores por sus actos y no mostrar a los espectadores que la mala conducta tiene consecuencias. Por ejemplo, en lugar de glorificar a los que actúan incorrectamente, ¿por qué no presentar a los dueños de los negocios que fueron dañados? ¿Por qué no mostrar a los alborotadores cuando los arrestaron y los llevaron esposados?

Si eso ocurriera, ¿quién sabe? Podrían quizás convencerme de la idea de que es seguro permitir que mis hijos vean las noticias nuevamente.

THE WASHINGTON POST

Lo Nuevo