25 de Feb de 2020

Nacional

Fincas a punto de desaparecer

BOCAS DEL TORO. Unos siete gremios sindicales cerrarán las calles en la provincia de Bocas del Toro, como medida presión por el incumpl...

BOCAS DEL TORO. Unos siete gremios sindicales cerrarán las calles en la provincia de Bocas del Toro, como medida presión por el incumplimiento del desembolso de la partida de unos 2. 5 millones de dólares comprometido para afrontar la crisis dejada por las inundaciones de noviembre de 2008.

La situación de unas 2 mil hectáreas es catastrófica, ya que dos inundaciones en menos de 70 días han llevado a esta industria al borde de desaparecer. Para la recuperación de las fincas bananeras se requieren unos cinco millones de dólares, fondos con el cual no cuentan los productores independientes.

El secretario de defensa de trabajo del Sindicato de Trabajadores Bananeros Independiente (SITRABI) Rafael Ábrego, indicó que la medida de presión se debe al incumplimiento en el desembolso de los fondos aprobados, para hacer frente a la crisis generada por la inundación de 2008.

Ábrego, calificó, a los dos representantes de gobierno de poco serios, ya que el ministro de Trabajo, Edwin Salamín, y el jefe de cartera agropecuaria Olmedo Espino, dieron a conocer que el primer desembolso se daría el 15 enero, posteriormente el 11 de febrero y hasta la fecha no se ha realizado.

A juicio del dirigente sindical, el gobierno está jugando con la dignidad de los obreros bocatoreños, al no cumplir con lo pactado.

SITUACIÓN DE LAS FINCAS

Miles de hectáreas devasta- das, hojas amarillentas, tallos marchitos, drenajes tapados por sedimentos dejados por el desbordamiento de los ríos, además de inversiones millonarias desvanecidas por la furia de la naturaleza, es la situación actual de miles de hectáreas de las fincas de los productores independientes es esta región.

Según los entendidos, lo máximo en resistencia que puede durar una matas de bananos inundada, es de 48 horas, pero en esta ocasión la furia de la naturaleza fue implacable, cuando las miles de hectáreas de la producción agrícola se mantuvo más de 96 horas bajo agua.