25 de Feb de 2020

Nacional

Por qué ganó Ricardo Martinelli

PANAMÁ. Hace 12 meses pocos veían probable una victoria del empresario Ricardo Martinelli. Es más, en el oficialista Partido Revolucio...

PANAMÁ. Hace 12 meses pocos veían probable una victoria del empresario Ricardo Martinelli. Es más, en el oficialista Partido Revolucionario Democrático (PRD) daban por hecho la reelección de su colectivo, percepción que compartían los analistas políticos en ese momento.

Pero los días pasaron y la historia empezó a cambiar. Los números que ubicaban en primer lugar a Balbina Herrera empezaron a descender. Lo mismo sucedió con el gran empuje que logró Juan Carlos Varela al obtener la candidatura presidencial del Partido Panameñista.

¿Qué hizo dar un giro de 180 grados a las preferencias electorales en Panamá? La Estrella conversó con Jorge Giannareas y con Ricardo Laviery, dos conocedores de la política criolla.

EL PUNTO CLAVE

El mensaje fue la clave. Así lo considera Ricardo Laviery, uno de los principales miembros del equipo de Balbina Herrera en el PRD. Para Laviery, Herrera tuvo cuatro aspectos que afectaron su campaña: la vulnerabilidad de la figura de la candidata; los errores que cometió el gobierno en medio de la campaña; una estrategia de comunicación que no fue articulada y la falta de recursos económicos.

Por el contrario, del lado de Martinelli, hubo una coherencia en el mensaje, porque ésta no fue una campaña de imagen, sino de mensaje y “ellos lo hicieron bien”, admite Laviery”.

Jorge Giannareas, catedrático de la Universidad de Panamá, también apunta al mensaje. De acuerdo con Giannareas, en política la esperanza siempre es importante. “Martinelli buscó que la gente identificara la esperanza con su candidatura y tuvo los medios para hacerlo”.

Y lo que pasó con Herrera, dice Giannareas, fue que “aunque lo intentó, no logró sacudirse el descontento de la gente con el gobierno y recibió un voto castigo”.

LOS MENSAJES

Una vez Juan Carlos Varela logró su candidatura presidencial en julio de 2008 en las primarias panameñistas, Ricardo Martinelli buscó una alianza. Al ver frustrado ese primer intento, Martinelli puso en marcha su plan “B” que consistió en polarizar la contienda. Inmediatamente articuló una campaña para mermar la fuerza electoral de Varela y lo arrinconó. Puso a los panameñistas al lado de los perredistas y les lanzó sus dardos: “Entran limpios y salen millonarios”, “No han hecho nada en los últimos 40 años” y “Nosotros somos el cambio”. Los mensajes empezaron a calar. Finalmente, Varela sucumbió y se alió a Martinelli. La estrategia de Martinelli tuvo que variar al sumársele a su campaña, un partido de “huesos viejos” que había gobernado en diez de esos 40 años en que no se “había hecho nada”.

La estrategia de Martinelli fue entonces plantear que su gobierno sería de concertación nacional y que gobernaría con los mejores. Les daba especial bienvenida a aquellos que "deponen sus intereses personales por los intereses de la nación" como Varela y “esos muchos PRDs” que aseguraba se le empezaban a sumar.

El candidato de la Alianza por el Cambio logró articular bien su mensaje y supo superar con éxito la publicidad negativa en su contra como la que se propuso promoverlo como un "loco". Con gran audacia, sus estrategas de campaña fabricaron un antídoto exitoso y convirtieron el arma atacante en antídoto: "Los locos somos más" se convirtió en el mensaje que movilizó la campaña que llevó a Martinelli al solio presidencial.

Pero la senda que enfrenta desde hoy es la prueba crucial. La población que le ha dado el voto tiene también una alta expectativa, ¿podrá cumplir el cambio que prometió?