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24 de Nov de 2020

Nacional

La lluvia causó estragos otra vez

PANAMÁ. No sólo las fuertes corrientes del aguacero se tomaron las calles ayer, también los delincuentes en ciertos puntos.

PANAMÁ. No sólo las fuertes corrientes del aguacero se tomaron las calles ayer, también los delincuentes en ciertos puntos.

En la Avenida Nacional, a la altura de Cabo Verde, hubo conductores que quedaron varados y fueron asaltados. Periodistas de La Estrella fueron testigos de la peligrosa situación. Por ejemplo, una señora que conducía una 4x4 color blanco, donde iban además al menos dos niños, fue asaltada por jóvenes del área que se suponía jugaban con la corriente. Tras el robo y atrapada por el agua, la señora optó por esperar el paso de un patrulla para pedir ayuda mientras los pequeños lloraban. “Me robaron todo, me robaron”, gritaba desesperada.

Y parece que la Policía tampoco puede hacer nada. Una de nuestras periodistas que pasaba durante la lluvia por este punto, observó antes de llegar a Cabo Verde un patrulla cuyos policías tenía un megáfono y pensó que era para dar protección a los conductores. Sin embargo, lo que decían era que nadie pasara porque podían robarles.

La fuerte lluvia que duró más de tres horas a partir del medio día, igualmente inundó calles en la Transístmica, Obarrio, Calle 50, Calidonia y Pueblo Nuevo y otros puntos de las periferias de la capital.

El informe preliminar del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), dio a conocer la lluvia causó inundaciones, desbordamientos de ríos y quebradas, deslizamientos de tierra y colapso de muros y algunos árboles.

Al menos 11 casas resultaron afectadas. Luis Francisco Sucre, director del SINAPROC, informó que en las casas el agua se introdujo con altura de 1 a 2 pulgadas. Todo se debe a los alcantarillados tapados, dijo.

Los lugares más afectados fueron el distrito de Arraiján (Calle 8 y Hato Montaña). En San Miguelito: Santa Librada, Cerro Viento y San Antonio, y en Juan Díaz la Ciudad Radial. Otros reportes revelaron inundaciones en San Antonio y Las Acacias. Además, en Nueva Esperanza de Tocumen, los residentes tenían miedo por la crecida del río. Al igual que un lago peligroso amenazó Calzada Larga.