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28 de Mar de 2020

Nacional

El asteroide Apophis esquivará la Tierra en 2036 pero volverá 32 años después

ABC.es: Buenas noticias para la seguridad del planeta. Apophis, el gigantesco asteroide del tamaño de dos campos y medio de fútbol, el q...

ABC.es: Buenas noticias para la seguridad del planeta. Apophis, el gigantesco asteroide del tamaño de dos campos y medio de fútbol, el que hasta ahora se creía tenía más probabilidades de impactar contra la Tierra en 2036, no representa una amenaza tan grande. Científicos de la NASA han calculado de nuevo la trayectoria de la súper roca y el riesgo de una colisión es seis veces menor de lo que se creía. Sin embargo, el asteroide tendrá una nueva oportunidad de ponernos nerviosos desconocida hasta ahora. Ocurrirá en 2068. Entonces habrá una posibilidad de choque de tres entre un millón, un dato que, afortunadamente, podría verse reducido a medida que se adquiera más información sobre su órbita.

Los investigadores Steve Chesley y Paul Chodas, del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena (California), presentarán hoy estas conclusiones en una reunión de la División de Ciencias Planetarias para la Sociedad Astronómica Americana en Puerto Rico. «Apophis ha sido uno de los cuerpos celestes que ha capturado el interés público desde que fue descubierto en 2004», recuerda Chesley. Mucho se especuló desde entonces sobre un apocalipsis provocado por este meteorito, de casi 500 metros de diámetro y más de veinte millones de toneladas de peso.

Se creía que la posibilidad de un impacto era de una entre 45,000, suficiente para que expertos de la NASA y Naciones Unidas se tomaran la amenaza muy en serio. De llegar a producirse, el 13 de abril de 2036 el objeto caería probablemente en el agua, en cualquier lugar a lo largo de una franja que cruza en diagonal el Océano Pacífico, desde Siberia hasta las costas sudamericanas. No nos salvaríamos. Su enorme energía equivalente a más de cien mil bombas atómicas como la de Hisroshima sería suficiente para provocar tsunamis de varios cientos de metros de altura. Unas olas impresionantes aplastarían las costas de varios continentes. Esta pesadilla es ahora un escenario remotísimo.

Apophis pasará a 32,600 kilómetros de la superficie de la Tierra, más cerca que la mayor parte de nuestros satélites de comunicación y meteorológicos. Sin embargo, los nuevos cálculos obtenidos con técnicas computacionales reducen la probabilidad de un armagedón a cerca de cuatro entre un millón (una entre 250,000). Todavía hay riesgo, pero es «significativamente menor». La mayoría de los datos que permitieron actualizar la órbita de Apophis provienen de las observaciones de Dave Tholen y sus colaboradores, de la facultad de Astronomía de la Universidad de Hawai en Manoa. Tholen estudió minuciosamente cientos de imágenes inéditas del cielo nocturno realizadas con el telescopio de más de dos metros de la institución, situado cerca de la cumbre de Mauna Kea, un lugar de ensueño para mirar las estrellas. El Observatorio Steward de Arizona y el de Arecibo en Puerto Rico también proporcionaron información.