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04 de Apr de 2020

Nacional

Remembranzas del viejo Colón

É rase una vez una ciudad donde el comercio atraía a turistas y lugareños. Un sitio donde la noche invitaba a pasear en coches tirados p...

É rase una vez una ciudad donde el comercio atraía a turistas y lugareños. Un sitio donde la noche invitaba a pasear en coches tirados por caballos. Donde se podía estar tranquilo. Lo que parece una leyenda no es más que la realidad del Colón de los años 50 y 60. Una visión que conoce muy bien, Stanley Muschett. Este hombre, quien nació en esta provincia en el año 1948 y a quien le ha tocado ver un lamentable proceso de deterioro, conversó sobre las diferencias del hoy y el ayer de su natal Colón.

¿CÓMO ERA EL COLÓN DE ANTES?

Era una vida muy de pueblo. Los adultos le llamaban la atención a los chiquilllos si veían algo incorrecto, les decían a sus padres o te regañaban aunque no fuera familia tuya. La vida nocturna estaba llena de salas de cine, que ahora no existen. Había una vida activa, me tocó ofrecer paseos en coche tirados por caballos.. nada que a usted lo comprometiera o le diera temor. Así era Colón.

¿CUÁNDO EMPIEZA A CAMBIAR?

A finales de los años 60 y 70. El deterioro empieza a darse por la salida de los norteamericanos. Mucha gente perdió sus empleos porque las empresas que se encargaban de la salud comunitaria, la fumigación, la recolección de la basura y el suministro de agua potable, poco a poco se traspasó a manos panameñas que a penas comenzaban a aprender a administrar. En la generación nuestra comenzamos a sentir la falta de una oferta académica y de empleo. Al igual que ahora, los empleos principalmente recaían sobre la Zona Libre, el trabajo en áreas militares y el comercio al por menor. Era muy común que la gente se fuera en tren a comprar y fueran a los centros nocturnos de bailes.

¿QUÉ SUCEDIÓ CON EL FERROCARRIL?

El ferrocarrril nunca fue rentable era subsidiado por los norteamericanos. Ellos lo utilizaban cuando venían a Panamá para entrenamiento. El tren no movía carga por disposiciones legales y era grande la cantidad de gente que llevaba, pero no era suficiente para mantenerlo.

¿CÓMO EMPEZÓ EL DETERIORO DE COLÓN?

Fue gradual el deterioro. Me mudé a Panamá, pero como tenía que viajar regularmente a Colón siendo rector de la Universidad Santa María (USMA), lo viví. Para empezar, la carretera se fue desgastando, se notaba la falta de mantenimiento de las edificaciones, la ciudad se inundaba por todos lados, la gente buscaba empleo.. y sóolo había dos ofertas educativas.

¿QUÉ RECUERDA DEL COLÓN AQUEL?

En el Colón de mi época no hacía falta nada. Pero tampoco era objeto de la mejor atención gubernamental. En el parque de calle 7 nos reuníamos de noche, podías caminar hasta tu casa.. te decían ten cuidado, pero no era el mismo ten cuidado de ahora. De droga sólo se hablaba de cigarrillo o de marihuana. ¿Trago? ni loco.. En los parques se jugaba ping pong, damas chinas, los primeros poemas de Raúl Leis se escribieron y recitaron al frente del Cine de Colón. Éramos pelao’s comunes y corrientes, pero era un entorno diferente. Recuerdo que los cuartos donde mi abuela eran de madera, me bañaba con parrilla y suecos para que no me diera infección en los pies. Detrás de donde vivía mi abuela había una gallera.. ese era el único problema. También me acuerdo de los carnavales que terminaban en Colón con el carnavalito. Además todos venían a desfilar el 5 de Noviembre, todas las reinas de Panamá iban a Colón a participar del desfile. La vida se hacía en los callejones, los callejones daban alegría. A Colón le decían “la tacita de oro” porque era la ciudad más limpia del país y en sus 16 calles nadie se perdía.

¿HA VISITADO RECIENTEMENTE COLÓN?

Sí. El pasado primero de mayo fui con mi esposa por la autopista, pero yo no me asusto. Sé por donde puedo ir y dónde definitivamente no puedo ir. Aunque las cosas han cambiado, no me asusté, me enfermé.

¿A QUÉ CREE USTED QUE SE DEBE LA SITUACIÓN ACTUAL DE COLÓN?

Siento que el centralismo del modelo político panameño tiene mucho que ver, porque si las ofertas educativas hubiesen existido nadie hubiese abandonado la provincia. Hay todavía una ausencia seria de oportunidades académicas y laborales. Esto es un debate serio. Pienso que lo que hay que hacer es empezar a dar empleo.

¿QUIÉN TIENE QUE HACER TODO ESO?

Es un asunto gubernamental, privado y de sociedad civil. Tenemos que ser capaces de estimular a la juventud. Los gobiernos no pueden buscar a la sociedad cuando les conviene como si fuera una llanta de repuesto, la empresa privada no debe hacer sólo caridad y la sociedad no tiene que esperar que se hagan las cosas. En el Colón donde yo viví todas estas cosas funcionaban. Cuando tu ves Colón piensas que en algún lado perdimos y todos somos responsables. Por ejemplo, no hay derecho a que hayamos perdido a la escuela Abel Bravo que es para Colón lo que el Instituto Nacional es para Panamá. Esto no es un asunto sólo de dinero y de infraestructura. Para mí, todos los que se han quedado viviendo en Colón son héroes, porque todas las mañanas se levantan haciendo una apuesta por la provincia. Por eso les respeto y los quiero.