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24 de Oct de 2020

Nacional

Extienden horario en la Vía España

PANAMÁ. Los ralos asistentes que disfrutaron del Carnaval capitalino tuvieron que someterse a un férrea revisión policial de minutos. P...

PANAMÁ. Los ralos asistentes que disfrutaron del Carnaval capitalino tuvieron que someterse a un férrea revisión policial de minutos. Primero: los zapatos, luego los bolsillos, las costillas, las piernas, los brazos y quien pasaba esta etapa, era llevado a una mesa donde unidades le solicitaban la cédula para revisar que no tuviese caso pendiente con la justicia.

En la Vía Brasil, donde se realizó la mojadera que tardó cuatro horas en vez de dos como lo recomendó el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), la diversión decrecía sin que las arengas y palabras vulgares del animador lograse elevar el espíritu carnestolendo del público.

“No puedo opinar cómo está el Carnaval”, respondió Salomón Shamah, administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá, cuando revisaba la cantidad de seguidores de la fiesta citadina.

“El esfuerzo de ese muchacho Arias es bueno, pero a la misma gente le falta emoción”, dice Rosario Castro, mientras observa a la gente debajo del chorro de agua.

Vaciados los cisternas, apareció la reina Giselle Domínguez en la tarima de los artistas, donde se apretujaba una gran cantidad de personas, que intentaba bailar una murga que se atenuaba con el ruido del pueblo.

Un trasnochado Carlos Arias manifestó estar contento con los resultados de la fiesta, que “pese a poco apoyo del gobierno va viento en popa”.

Con la llegada de la tarde, cambia el público. Los más pequeños que disfrutaron de los culecos se retiran para darle el lugar a los adultos que pasean la ruta hasta que comience la acción en las tarimas.

Ante un tema musical nuevo que fuese la sensación del Carnaval, la gente coreó otra vez “Los locos somos más”.