06 de Dic de 2022

Nacional

Gobierno dará crédito fiscal para adquirir cajas registradoras

Una de las medidas que más dudas ha despertado dentro del sector empresarial del país, y que forma parte de las ref...

Una de las medidas que más dudas ha despertado dentro del sector empresarial del país, y que forma parte de las reformas fiscales que hoy deben ser llevadas a la Asamblea para su debate, es el de las nuevas cajas registradoras fiscales que tendrán que utlizarse a partir de julio.

El vice ministro Dulcidio De la Guardia aclaró en principio en Debate Abierto Dominical que no es cierto que estas cajas resulten mucho más costosas que las tradicionales. Dijo además que el valor de las mismas será reconocido por el Gobierno a través de un crédito fiscal.

“Es una inversión a largo plazo que hace el fisco para lograr que los impuestos que se cobran sean remitidos, porque el problema es que se cobran pero no se envían a la unidad de ingresos”, afirmó Alberto Vallarino, ministro de Economía y Finanzas.

De la Guardia indicó que las cajas tienen una memoria incorporada que registra todas las actividades pero que no permiten alteraciones. Los funcionarios, relató, irían a los establecimientos con un USB para recolectar la información fiscal. El equipo “también cuenta el tiempo que estuvo la caja abierta”, porque es sabido que este es uno de los mecanismos más utilizados por ciertos empresarios inescrupulosos para no declarar el ITBMS y no pagar impuestos.

El Viceministro expresó que esto ya se ha conversado con la empresa privada y que ellos saben en qué consiste el proceso. Agregó que el Gobierno dará los tiempos que sean necesarios para poner a andar el nuevo sistema fiscal.

Tanto Vallarino como De la Guardia concordaron que el Gobierno solo espera recoger entre 250 y 280 millones de dólares anuales más con las reformas, pero que esta suma será mucho mayor en la medida en que los controles se intensifiquen y que verdaderamente entren a las arcas del Estado lo que corresponde en concepto de impuestos.

La coherencia de las reformas es gravar el consumo y no la producción ni el trabajo. Con el 30% de impuesto que se cobra actualmente a las empresas, Panamá está en la parte alta, porque el promedio a nivel mundial es de 25%. Con las reformas, acotó Vallarino, vamos a quedar en una de las tasas mínimas. Y es que el Gobierno insiste en que “si uno le pone dinero a la gente en el bolsillo, eso es lo que mantiene la economía andando y eso genera el crecimiento económico y por ende la generación de empleo”.

Además de este beneficio de bajar del 30 al 25.5% la tasa impositiva para las empresas, lo segundo que hará el Gobierno para favorecerlas es eliminar el Calculo Alternativo de Impuesto sobre la Renta, conocido comunmente como CAIR, reemplazándolo por el “mínimo estimado” para todas aquellas empresas que superen el millón de dólares facturados en un año.

Se relanza la estimada por un adelanto al Impuesto Sobre la Renta que equivale al 1% mensual. Al final del año, la empresa con su declaración de renta deberá pagar el faltante, y en caso de haber pagado más podrá utilizar ese crédito para pagar el mismo impuesto del próximo año o para pagar cualquier otro impuesto. Incluso en el caso de que el excedente sea mayor a los impuestos adeudados, el empresario podrá solicitar la devolución en efectivo del 1% adelantado durante el año.

Vallarino aseguró que con esta medida se podrá nivelar el flujo de caja del Gobierno, que debido a las variantes en las recaudaciones, presenta meses de grandes ingresos y meses de una pobre ejecución de recaudo. Sin embargo, “los compromisos de inversión del Gobierno son mensuales. Por eso se busca estabilizar los ingresos y darnos una herramienta efectiva de fiscalización”.

De la Guardia reiteró finalmente que con estas reformas se resuelve la diferencia entre los que ganan gastos de representación y los que no, situación que a su juicio es algo así como el antiguo “silver roll” y “gold roll”, cuando en la época de la construcción del Canal existían ciudadanos de pimera y de segunda categoría. “Esto era una injusticia que se dio por mucho tiempo” y que ahora se cortará de raiz.