17 de Oct de 2021

Nacional

Migración se ha convertido en institución siniestra, Troncoso

PANAMÁ. El abogado y activista en derechos humanos, Roberto Troncoso, lamentó lo que sucede en el Servicio Nacional de Migración (SNM). ...

PANAMÁ. El abogado y activista en derechos humanos, Roberto Troncoso, lamentó lo que sucede en el Servicio Nacional de Migración (SNM). Opinó que la situación que es tal que la institución, se ha convertido en ‘en algo siniestro, a tal punto que parece que en los últimos años, ningún funcionario ha logrado salir ileso’.

En opinión de Troncoso, por moral y por ética, no sólo los funcionarios deben poner en conocimiento de las autoridades cualquier hecho ilegal. Todos los ciudadanos del país deben hacerlo, pero en el caso de los servidores del Estado, la obligación es todavía más comprometedora, se eleva al doble o quizás al triple. Los funcionarios están obligados por ley a denunciar cualquier ilícito que conozcan en el ejercicio de sus funciones y el caso que no lo hagan hay sanciones penales.

Las denuncias públicas y de todos conocidas de ilegalidades en el SNM, tienen que ser investigadas por el Ministerio Público, pues se trata de hechos públicos y notorios. Se trata de una institución cuya historia en las últimas décadas, siempre ha estado plagada de manchas y huellas claras de su accionar ilícito. Entonces hay que investigar y el Estado debe analizar bien qué es lo sucede y qué es lo que se va a hacer allí, pero de manera profunda y definitiva.

No sólo se trata de que se han infringido varias normas legales, además se trata de violaciones a los derechos humanos. Hay funcionarios que se aprovechan de seres humanos, ya sean chinos, cubanos, colombianos o de cualquier nacionalidad que por el deseo de salir pronto de su condición ilegal, hacen lo que sea necesario y pagan lo que sea a funcionarios ‘inescrupulosos e irresponsables’. Allí es donde se inicia una cadena que se convierte en interminable y que entre más alto sea el nivel del cargo del funcionario, más elevado debe ser lo que pagan las víctimas. Hay que ‘hacer un esfuerzo a nivel de Estado para romper esta cadena y que estas prácticas queden en el pasado’.

Cuando la época de los militares el tráfico de seres humanos era una situación de todos conocida y se pensó que con la llegada de los gobiernos civiles, la situación mejoraría, pero todo indica que no ha sido así.

Se trata de un negocio que tiene ramificaciones internacionales en diversas instituciones y que resulta muy lucrativo por eso resulta difícil erradicarlo por eso se necesita un compromiso serio y verdadero del Estado.