19 de Ago de 2022

Nacional

Fe, tradición y folclor del Corpus Christi

LOS SANTOS. Desde el siglo XVII, o quizás mucho antes, cuando la colonización de los españoles estaba en su plenitud, nació un legado cu...

LOS SANTOS. Desde el siglo XVII, o quizás mucho antes, cuando la colonización de los españoles estaba en su plenitud, nació un legado cultural que 400 años después sigue vigente.

Ya es parte de las costumbres panameñas una de las celebraciones religiosas más hermosas y antiguas de nuestro país, donde se conjuga la fe con la tradición.

Sin duda alguna una manera muy singular y efectiva que utilizaron los españoles para evangelizar a los nativos, que poco a poco fueron desprendiéndose de sus aferradas creencias para recibir la fe católica.

Conocido como un teatro popular de la colonia, el Corpus Christi en La Villa de Los Santos es uno de los pilares forjadores de lo que hoy se llama identidad panameña.

Estas representaciones musicales y de danzas que llevan un mensaje claro sobre el poder del bien sobre el mal son parte indeleble del folclor nacional, una de las fiestas religiosas costumbrista más importante del istmo.

Durante siglos se ha preservado esta obra de arte viviente, orgullo del pueblo santeño y fiel esencia de la amalgama hispánica que todavía late fuerte en la tierra de Rufina Alfaro.

El espectáculo comienza con la Eucaristía solemne; bien se podría decir que una de las más hermosas celebraciones religiosas que se celebran en la Iglesia católica panameña. ‘Lo importante aquí es la adoración a Jesús que se presenta en cuerpo y sangre, las danzas y las alfombras son secundarias, de nada valdrían si no se adora al Santísimo Sacramento’, sentenció con fuerza el párroco José González, de la Iglesia San Atanacio.

La adoración del Santísimo es la parte final de la Eucaristía, para entonces iniciar la procesión ante los cuatro monumentos finamente arreglados y con motivos alusivos a la fecha; las calles por donde pasará el cortejo religioso son adornadas con espectaculares figuras bíblicas y del catolicismo a manera de alfombras florales.

Detrás del Santísimo y en reverencia desfilan todas las danzas que con sus bailes son ovacionados por aplausos del pueblo que abarrota las calles aledañas a la iglesia y al parque Simón Bolívar de La Villa de Los Santos.