26 de Feb de 2020

Nacional

Buhoneros y barberos son desalojados por la Alcaldía de Panamá

Cuatro puestos (kioscos) de vendedores informales desmontados y uno desalojado fue el saldo del operativo realizado este lunes por la Al...

Cuatro puestos (kioscos) de vendedores informales desmontados y uno desalojado fue el saldo del operativo realizado este lunes por la Alcaldía de Panamá.

La acción municipal se registró sin enfrentamientos con los comerciantes que no cuentan con los permisos que acredita su estancia en calles y en otros lugares de servidumbre pública, según estipula el Decreto No 25 del 14 de enero de 1999, que regula la actividad de la buhonería.

Reynaldo Morales, coordinador de Corregidores de Legal y Justicia, fue enfático en decir que la Alcaldía de Panamá continuará con el desalojo y desmantelamiento de los kioskos de vendedores que llevan años convirtiendo las aceras y calles de la ciudad en su puesto de trabajo tales como barberías y locales de venta de buhonería sin contar con los permisos y pagos de impuestos municipales.

Se cumplirá con vigor el mandato municipal y se impondrán multas de hasta cinco mil balboas a los infractores, aseguró el coordinador de Corregidores.

Las declaraciones del funcionario se dieron en medio del operativo de desalojo de las barberías ubicadas en la parte posterior del Mercado de Artesanía y Buhonería, locales que habían sido denunciados por los moradores del área, debido a los escándalos y actos inmorales que se registraban en el lugar a toda hora.

Morales aclaró que el corregimiento de Calidonia es el sector que presenta un alto índice de puestos ilegales, muchos incluso operados por ciudadanos extranjeros, a pesar que las normas laborales panameñas señalan claramente que la actividad informal tiene que estar a cargo de un nacional.

Los cuatro locales desmantelados estaban ubicados en el conocido Parque Legislativo, lugar donde se encontraron toldas con agua acumulada con criaderos del mosquito Aedes Aegyti y que impedían la visibilidad del semáforo peatonal del lugar.

El local ilegal, que evadía los impuestos municipales, también era un peligro para los transeúntes y potenciales clientes ya que operaban con una instalación eléctrica peligrosa proveniente de un edificio del área.

Las irregularidades alcanzan también la falta de permisos de construcción, la carencia del certificado de inspección del Cuerpo de Bomberos de Panamá, institución que debió autorizar el servicio eléctrico.

Morales, tras el operativo, señaló que la alcaldía no quiere molestar a los arrendatarios, solo pide que tengan sus permisos al día y paguen sus impuestos a tiempo.