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28 de Nov de 2020

Nacional

Deficiencias académicas llegan al nivel universitario

CHIRIQUÍ. Las deficiencias con las que llegan los estudiantes de primer ingreso a las universidades cada año saltan a la vista.

CHIRIQUÍ. Las deficiencias con las que llegan los estudiantes de primer ingreso a las universidades cada año saltan a la vista.

Materias como Español, Matemáticas, Física y Biología son el talón de Aquiles de muchos.

Esta realidad la reconocen las autoridades de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI), donde cada año ingresan entre dos mil 600 y tres mil estudiantes.

José Coronel, vicerrector académico de esta casa de estudios superiores, admite que la falta de preparación de los estudiantes en áreas básicas los ha obligado en ocasiones a hacer medianas para que puedan ser admitidos.

De esta realidad también es consciente la profesora Cleotilde Arrocha, vicerrectora de Investigación y Postgrado de la UNACHI.

Con más de 25 años de laborar como docente en esta casa de estudios superiores, y con experiencia de trabajar con estudiantes recién egresados de la educación media o secundaria, sostiene que se ha encontrado con que los educandos presentan serios problemas en redacción, manejo del idioma español y además no tienen la capacidad de sintetizar conceptos, hacer resúmenes o realizar procesos de análisis.

Pero las deficiencias no terminan allí, la docente señala que en el idioma inglés —elemental en el estudio de algunas especialidades de la rama científica— la preparación es casi nula.

Además, los índices de fracasos son muy altos en las carreras del área científica. La situación ha obligado a los catedráticos a flexibilizar un poco, confiesa.

‘Hemos tenido que bajar el nivel de exigencia que teníamos antes con los estudiantes porque si no los fracasos serían más’, dijo.

SISTEMA DE EVALUACIÓN TIENE QUE EQUIPARARSE

Arrocha señala que la diferencia de los sistemas de evaluación entre la educación media y la universitaria puede interferir en el bajo rendimiento. Cuando un estudiante saca 50 en una escala de 100 en la universidad, obtiene una F; sin embargo, en la secundaria esto generalmente es un 3.0, que aunque es la evaluación mínima, no se considera fracaso, explica. Eso los afecta a ellos, comenta.

Pero hay aspectos que pueden ser un poco más peligrosos: ‘No tienen disciplina de estudio y no saben cómo distribuir el tiempo para estudiar’, enumera la docente como otras de las carencias.

BUSCAN REDUCIR DEFICIENCIAS

Con miras a preparar al estudiante y disminuir los índices de fracasos, Coronel explica que, a partir de este año, cada facultad programará algunas sesiones de capacitación en el área de la especialidad.

‘Como universidad tenemos la responsabilidad de capacitar a los estudiantes para que no haya necesidad de implementar medianas o flexibilizar’, asegura.

¿Y LOS POSTGRADOS Y LAS MAESTRÍAS?

Pero la vicerrectora reconoce que no toda la responsabilidad es del estudiante. Pese a que a los docentes universitarios se les está exigiendo estudios de postgrado y maestría en educación superior, esta preparación no está provocando la transformación esperada.