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23 de May de 2022

Nacional

Fármaco para curar la leishmaniasis a prueba final

PANAMÁ. Néstor Sosa, director del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), señaló que en marzo próximo abrirá los...

PANAMÁ. Néstor Sosa, director del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), señaló que en marzo próximo abrirá los tres centros donde se realizará la fase final de la investigación sobre ‘la cura indolora’ de la leishmaniasis.

En 2010, el ICGES aplicó paromomicina y gentamicina a 30 pacientes afectados con esta enfermedad. Las curaciones fueron más satisfactorias con paromomicina, según los científicos del instituto. Ahora, aplicarán esta fórmula a 300 pacientes.

Los espacios donde se atenderá a los pacientes que acepten participar en la investigación están en tres provincias: Bocas del Toro (en el centro de salud de el Silencio), Coclé (en el hospital Aquilino Tejeira) y Panamá (en las instalaciones del ICGES).

‘Estamos terminando con el equipamiento de estas clínicas. Nos faltan pocas cosas, una camilla en Bocas del Toro y un dispositivo del laboratorio de Penonomé’, detalla el médico.

Sosa comparte que el equipo humano ya fue seleccionado. ‘Aunque en cada punto nos apoyarán los médicos y enfermeras de esos centros en la captación de los pacientes, en los próximos días comenzaremos una campaña de divulgación. Queremos que la población conozca del proyecto’.

El proceso de curación es el siguiente: a cada enfermo se le aplicará la crema indolora en las heridas por 20 días. ‘Luego de este periodo, le daremos seguimiento para documentar el tratamiento y asegurarnos que las úlceras estén completamente sanas’.

El investigador estima que en 12 meses se podría completar la muestra de los 300 pacientes que se requieren. ‘Si la incidencia de este año es similar a la del año pasado lograremos esa cantidad en un año’.

Sobre las regiones más vulnerables, el galeno relata que desde hace 10 años Coclé y Bocas del Toro registran más casos que las otras provincias.

‘El reservorio del microbio es el perezoso. Este animal habita en las zonas montañosas. Los moradores de estas regiones son los más vulnerables a las picaduras de la chitra’, menciona Sosa.

La leishmaniasis está considerada como una enfermedad endémica en Panamá. Lo anterior significa, según los galenos, que todos

los años se reportan casos,

pero el mal está controlado.

A PROTEGERSE LAS PICADURAS

Una de las investigadoras del ICGES es Anayansi Valderrama, quien hace poco terminó una maestría en Entomología en Brasil.

Para Anayansi, la disminución de los casos se lograría

con la protección. ‘Que la comunidad conozca cómo se transmite el parásito y que tome las medidas para evitar las picaduras del mosquito’.

Erradicar el vector sería una tarea más compleja. ‘La tala de los bosques y el cambio climático ha llevado a que los animales salgan de su hábitat y vivan cerca de las casas’, relata la investigadora.

La científica comparte que a pesar de que la enfermedad lleva décadas en el país, en las zonas apartadas la gente piensa que el mal viene de los árboles y lo pueden curar con polvo de café o colocándose yodora.

ADIÓS AL DOLOR

Las instituciones de salud actualmente utilizan un tratamiento inyectable para curar la leishmaniasis. ‘Las inyecciones son dolorosas y tienen efectos adversos’, concluye Sosa.