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11 de Apr de 2021

Nacional

Una bomba de desechos

LA CHORRERA. Como una bomba a punto de estallar, califica la ambientalista Gloria de Ortega, de la Fundación para el Desarrollo de La Ch...

LA CHORRERA. Como una bomba a punto de estallar, califica la ambientalista Gloria de Ortega, de la Fundación para el Desarrollo de La Chorrera, el estado del vertedero de La Chorrera, ubicado en Playa Chiquita corregimiento de Playa Leona.

De Ortega asegura que en el vertedero no cabe ni una tonelada más. ‘Se han acumulando los desechos hasta alcanzar los 12 metros de altura’.

‘Los camiones que depositan la carga tienen que transitar por cerros de desperdicios que no han sido cubiertos con tierra porque no existe una maquinaria que logre subir hasta esa altura’, relata.

La ambientalista comparte que una de las causas que ha provocado esto es que la Empresa Metropolitana de Aseo (EMAS), encargada de la recolección de la basura, está depositando los desperdicios de los otros distritos de la zona en este vertedero.

Otro hecho —advierte de Ortega— es que la tina de lixiviados (los líquidos que emanan de los desechos) está al máximo. ‘De desbordarse ese tóxico contaminará el subsuelo y el mar. La salud de los residentes de Panamá Oeste está en riesgo’.

La ambientalista recuerda que hace dos años la Fundación para el Desarrollo de La Chorrera le presentó un proyecto innovador al alcalde Temístocles Herrera.

‘Se trataba de una propuesta con dos componentes: uno era el reciclaje de todos los desechos que se vierten en este lugar y el otro era la generación de energía eléctrica con los gases que emanan de la basura. Lastimosamente a Herrera no le interesó el proyecto’.

LA EMPRESA RECOLECTORA

Sergio Díaz, gerente de EMAS, reconoce que el vertedero está en la fase terminal. ‘A inicios de 2014 se iniciará la construcción del nuevo relleno sanitario. Invertiremos tres millones de dólares’.

Este relleno —dice— estará ubicado en el corregimiento de Puerto Caimito, muy cerca del actual vertedero, y tendrá 57 hectáreas. La obra tendrá una vida útil de 30 años.

Díaz detalla que trabajan en la revisión del diseño; luego se procederá a evaluar la ubicación de cada una de las celdas y por último, la construcción del proyecto.

‘Nos aprobaron los permisos en 2009. El terreno estaba, en ese entonces, distante de los proyectos residenciales. Tres años después, vemos que se aprobaron barriadas en la zona cercana. Al parecer la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) autorizó esos proyectos residenciales’, comparte Díaz.

Sobre la clausura este año del actual basurero, Díaz señala que se realizará la cobertura total de los desechos, quedando solo una montaña a la que se le colocará chimeneas para la exposición de los gases y canales para expulsar los lixiviados.

SALUD DICE QUE NO

Eric López, director regional de Salud de Panamá Oeste, sostiene que el nuevo relleno que propone la empresa EMAS en Puerto Caimito no podrá construirse.

López sustenta su decisión en un informe técnico de la Oficina de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud (MINSA).

‘En este documento establecimos que no se pueden aprobar rellenos a menos de dos kilómetros de las zonas residenciales’, comenta López.

José Álvarez, de la Dirección de Ingeniería Municipal, confirma que existen cuatro proyectos residenciales en desarrollo en el área cercana a las 57 hectáreas destinadas al relleno sanitario. ‘Uno de estos está a solo 100 metros de distancia’.

Álvarez comparte que la mayoría de los promotores de estos proyectos inmobiliarios acuden a la alcaldía a solicitar el permiso de movimiento de tierras. ‘Entregamos este documento cuando el promotor presente la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental otorgado por la ANAM’.

Sobre este punto, el doctor López recuerda que en 2010 una empresa de bienes raíces le solicitó a la Dirección Regional de Salud un informe técnico para un proyecto residencial cercano a los terrenos donde se ubicaría el nuevo vertedero.

‘El 15 de junio de ese mismo año se emite el informe donde se le aconseja a la promotora cumplir con las especificaciones: presentar la organización del proyecto, el permiso de movimiento de tierras y de las fuentes superficiales’, relata.

Según el funcionario, también se le advirtió de la distancia entre un vertedero y una zona residencial. ‘En este caso estaba a menos de 1.5 kilómetros de la planta de incineración de desechos de la empresa Auramek’.

López recomienda no otorgar el permiso de ocupación a los proyectos que no cumplan con las normas del MINSA para la protección de la salud de la población.

EL INCENDIO

Un día antes del Carnaval pasado, el Cuerpo de Bomberos de La Chorrera recibió una llamada telefónica en la que se informaba que el vertedero, que recibe diariamente 140 toneladas de desechos, estaba emanando humo, indicio de que se había iniciado un incendio. Al trasladarse al área, los camisas rojas corroboraron que había un conato de incendio. Rociaron agua por varias horas, hasta apagarlo, sin embargo, la pasada semana aún se observaban cortinas de humo entre los cerros de basura.