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02 de Dec de 2020

Nacional

Ser viejo: el pecado de Fernando Núñez Fábrega

‘El canciller está viejo, no podía hacer todos los viajes que tenía programados’, dijo el presidente Ricardo Martinelli el pasado 3 de f...

‘El canciller está viejo, no podía hacer todos los viajes que tenía programados’, dijo el presidente Ricardo Martinelli el pasado 3 de febrero cuando se le preguntó porque Fernando Núñez Fábrega abandonó el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores.

Hasta el momento de su renuncia, el otrora Canciller, con 71 años, era el más veterano del gabinete. Ahora, aunque está de licencia por asuntos de salud, el puesto lo posee Ricardo Quijano, de 68. De los ministros activos, es Roberto Henríquez, de 64, el ministro de mayor edad.

La explicación del presidente, quien en marzo cumple 62 años, deja una pregunta en el aire: ¿vejez es sinónimo de incapacidad?

LOS DIRIGENTES

Eladio Fernández, dirigente del gremio de los jubilados, aunque considera que la renuncia de Núñez Fábrega se debió ‘más por su incapacidad que por su edad’; sin embargo, opina que ‘no cualquiera puede decretar si se es apto o no para estar en un puesto, solo el médico’.

Alfredo Berrocal, de la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP), comenta que, en realidad, las explicaciones por parte de Ricardo Martinelli sobre por qué el excanciller abandonó su puesto, están de más: ‘El canciller, así como cualquier ministro, son empleados de confianza, no en funciones. La base de esa relación se fundamenta en la confianza; por lo cual el presidente puede prescindir de sus servicios en cualquier momento y sin tener que dar explicaciones’. Empero, el miembro de la FENASEP sí señala que, por lo menos en cargos como el que tenía Núñez Fábrega, ‘la edad no debe tener incidencia’ e, inclusive, desde su punto de vista: ‘el quitarle a una persona su trabajo por la edad que tiene, es discriminatorio’. Berrocal alerta que ‘La Ley Faundes señala la edad de 75 años como tope, el canciller tenía 71. Podría considerarse como algo ilegal’.

Eladio Fernández, es de la visión de que ‘el relevo generacional es importante, pues hay que darle oportunidad a los jóvenes’. Pero, por otro lado, el dirigente recuerda que ‘el trabajo es un derecho’ y opina que es injusto que una persona cuando cumple cierta edad pierda ese derecho, más aun cuando ‘las pensiones que reciben muchos jubilados no alcanzan para vivir, por eso es que muchos deben seguir trabajando después de jubilarse, porque el dinero no les alcanza’.

Para Berrocal, una opción al llegar a cierta edad es que una persona pueda seguir trabajando, pero en otro cargo: ‘Hay que ver la naturaleza de las actividades del trabajador; sin embargo, no porque sus fuerzas o sus capacidades físicas se vean afectadas, hay que despedirlo: se le puede trasladar a otro puesto’.

EL ASPECTO LEGAL

A pesar de que Berrocal opina que el despido de una persona por su edad es discriminatorio, la legislación lo permite o, por lo menos, no lo prohíbe, que es distinto, pero para los efectos resulta igual.

El artículo 1 de la Ley 11 del 2005, ‘Que prohíbe la discriminación laboral y adopta otras medidas’, indica lo siguiente: ‘se prohibe la discriminación laboral, por razones de raza, nacimiento, discapacidad, clase social, sexo, religión o ideas políticas’. En ningún lado se motiva el factor edad. Aunque, en el artículo 2 sí se indica que un empleo no debe ser otorgado o negado tomando en cuenta la edad: ‘ Se prohíbe la publicación, difusión o transmisión, por cualquier medio, de ofertas de empleos remunerados que exijan una determinada edad a la persona que se va a contratar’.

La ley 14 de 2003, que ‘define el término tercera edad y dicta otra disposción’, informa que ‘se entenderá que la tercera edad inicia a los 55 años de edad en el caso de las mujeres, y a los 60 años de edad en el caso de los hombre’.

Esto significa que de los miembros del Gabinete de la República, por lo menos 3 se pueden considerar ‘Adultos mayores’: Roberto Henríquez, que tiene 64 años; RIcardo Quijano, 67; y el propio presidente Ricardo Martinelli, que tiene 61 y que cumplirá 62 antes de que culmine su mandato.

VIAJERO FRECUENTE

El canciller no podía continuar viajando por su edad, mencionó Ricardo Martinelli.

Al presidente se le considera un adulto mayor desde 2012, cuando cumplió 60 años. A pesar de ser una persona de la tercera edad, Ricardo Martinelli ha viajado 42 veces en total. El ser un anciano, a diferencia de Núñez Fábrega, no ha sido impedimento para que el presdiente continúe ejerciendo su función.

MUCHOS SOMBREROS

El mismo día que Ricardo Martinelli informó de las razones para cambiar de Canciller, también comentó que su salida era algo que ‘estaba cronometrado y planeado hace mucho tiempo’.

Eso da a entender que al momento de que Núñez Fábrega asumió el cargo, en el Gabinete se sabía que el nombramiento iba a ser sólo por 11 meses. Es decir, se asignó al cargo a un funcionario que, de antemano, se sabía no iba a durar ni un año en el puesto.

A pesar de la avanzada edad de Fernando Núñez Fábrega, éste ha estado en toda una variedad de cargos durante la administración de Ricardo Martinelli. Cuando comenzó el gobierno, lo designaron secretario anticorrupción y, posteriormente, fue nombrado gobernador de la provincia de Coclé.

El ingreso de Núñez Fábrega a la Cancillería se dio por la renuncia de Rómulo Roux al aspirar a la candidatura presidencial del CD, el año pasado. Al parecer Núñez Fábrega aceptó el puesto más por obligación que por un deseo personal, pues, declaró hace unos días a La Prensa cuando se le cuestionó por su renuncia: ‘Quiero ir a Coclé, tengo mi casa, tengo mi perro, quiero vivir en paz y en tranquilidad, y que se olviden de mí’. Un cable de la agencia EFE también indica que el otrora Ministro de Relaciones Exteriores declaró: ‘Sería una locura mantenerme en el puesto’. La nota de la agencia indica que el propio adujo que él ‘ya pasó la edad de jubilación’.

En una nota publicada en la página web de La Estrella, se cita la siguiente declaración de Núñez Fabrega: ‘Durante el primer año, evité viajar, pero ahora era impostergable: tenía un viaje a Trinidad y Tobago, regresaba para ir con el presidente a Haití y luego a Asia por 15 días. No puedo estar con esa viajadera’.

SALUD Y EDAD

Uno podría pensar que, al ser el más viejo de los ministros, Núñez Fábrega debió ser enfermizo. Sin embargo, de los ministros que han sufrido problemas de salud, él no está en la lista.

En 2011, en medio de los conflictos por la Ley Chorizo, Roberto Henríquez sufrió un principio de infarto, que lo obligó a ser operado en el Hospital Paitilla.

Roberto Henríquez, de 64 años, es uno de los ministros que ha estado en más carteras. Primero estuvo en Comercio e Industrias, luego en la Cancillería y actualmente es ministro de la Presidencia.

El actual ministro de Comercio e Industrias (MICI), Ricardo Quijano, fue operado la semana pasada del corazón. El titular del MICI, de 67, en estos momentos se encuentra de licencia hasta que los médicos lo den de alta.

Óscar Osorio, del Ministerio de Desarrollo agropecuario, el año pasado fue mordido por una serpiente mientras realizaba trabajos de jardinería en su casa. El encargado de la cartera agropecuaria estuvo hospitalizado varias semanas.