Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Nacional

La reivindicación histórica a Philippe Bunau-Varilla

El costarricense Rodolfo Leitón desmenuza en ‘Yo Tomé Panamá’ la lucha de 18 años del coronel francés por el Canal de Panamá

La reivindicación histórica a Philippe Bunau-Varilla
La reivindicación histórica a Philippe Bunau-Varilla

P hilippe Bunau-Varilla es, desde hace más de cien años, para los panameños ‘el Judas’ de la historia patria.

El francés designado ministro plenipotenciario en Washington que, lejos de defender los intereses de Panamá, vendió a la naciente República por 40 millones de dólares. El hombre que, movido por su interés de recuperar su inversión en el malogrado Canal francés, firmó con Estados Unidos un tratado que dejó a Panamá bajo la tutela gringa y le cedía ocho kilómetros en el corazón mismo de la nación, territorio que ellos convirtieron en la Zonal del Canal.

¿Pero realmente fue así? Rodolfo Leitón es costarricense y solía viajar con frecuencia a Panamá. En el 2008, en uno de sus viajes, le fue regalado el libro e David McCullough, ‘The Path Between The Seas’. El autor planteaba que Bunau-Varilla fue tan importante como Ferdinand de Lesseps para el Canal de Panamá, obra que hoy cumple 100 años, trece de los cuales administrado completamente por los panameños. La curiosidad lo invadió y lo llevó a dedicar tres años de su vida a investigar sobre la figura del francés. Su hallazgo contrastó con lo que generación tras generación han escuchado los panameños: Bunau-Varilla luchó durante 18 años por lograr que se construyera el Canal de Panamá, hizo lobby en Francia, Rusia y Estados Unidos por lograr su objetivo y, cuando la causa de un canal panameño parecía perdida, en una jugada maestra, casi insólita, se lo arrebató a los nicaragüenses. Todo esto y más lo recopiló en el libro ‘Yo Tomé Panamá’, sobre el cual El Siglo conversó con Rodolfo Leitón.

¿Cuándo escuchó por primera vez el nombre de Philippe-Jean Bunau-Varilla?

Hace unos seis años, cuando en una visita a Panamá me obsequiaron el libro de David McCullough, ‘The Path Between The Seas’.

¿Por qué tanto interés por estudiar al coronel Bunau-Varilla?

McCullough, un respetado historiador, dice que Bunau-Varilla fue tan importante como Ferdinand de Lesseps para el Canal de Panamá. Esa aseveración despertó mi curiosidad y poco después comencé un proceso de investigación que duró tres años.

Decida por una: ¿Historia o novela?

La historia, porque a veces puede ser más emocionante que una novela. En el caso de Bunau-Varilla, existen eventos que hoy pensaríamos son ficción, pero que en realidad sucedieron. Como que usara estampillas nicaragüenses, que muestran al volcán Momotombo en erupción, para convencer al Senado norteamericano que construir un canal en Nicaragua era peligroso, por el riesgo que representaban los volcanes de ese país. Hoy, por lo menos a mí, eso me parece ficción. Pero en realidad sucedió.

¿Dónde termina una y comienza la otra?

En el caso de mi novela, casi todos los eventos descritos sucedieron en la realidad. Lo que es ficción, principalmente, son los pensamientos y muchos de los diálogos alrededor de esos eventos.

Además de Panamá, ¿en que otros países la ha presentado?

En Costa Rica y en Estados Unidos. Me contactaron para publicarla en mandarín, y espero presentar mi novela en China en un futuro cercano.

¿Dónde se ha vendido más?

En Estados Unidos, a través de Amazon y de iTunes.

¿Cómo describiría a Bunau-Varilla?

Como un hombre persistente y tenaz, que cumplía sus objetivos sin importar los medios necesarios para lograrlo. Cuando los franceses tuvieron que parar la excavación del Canal de Panamá, Bunau-Varilla se obsesionó porque alguien terminara la obra, no importaba quién. Primero, intentó que la propia Francia completara el Canal. Como no era posible por la situación socioeconómica del momento, fijó su atención en Rusia, que en esa época tenía una alianza con Francia y fue a presentarle la idea a Sergei Witte, entonces ministro de Finanzas del zar. Finalmente, como Rusia no intervino, Bunau-Varilla se enfocó en Estados Unidos, que como sabemos desde hacía muchos años prefería construir el Canal de Nicaragua. Bunau-Varilla fue una pieza clave en el proceso de convencer a EE. UU. para que prefiriera a Panamá sobre Nicaragua.

¿Panamá le debe algo a Bunau-Varilla?

Si uno ve la historia de Bunau-Varilla de manera parcial, y se enfoca solo en la firma del Tratado, es difícil pensar que Panamá le deba algo. Pero si uno comprende su accionar de manera completa, y considera los aportes que hizo durante muchos años antes de la firma del Tratado, me parece que la figura de Bunau-Varilla se ve de manera mucho más positiva. Él se fue a trabajar en Panamá poco después de graduarse como ingeniero, en 1885, motivado por un discurso que dio Ferdinand de Lesseps en su universidad. Desde entonces y por los siguientes 18 años de su vida, Bunau-Varilla luchó porque el Canal de Panamá se completara. De especial importancia fueron sus esfuerzos para convencer a Estados Unidos de que cambiaran su histórica preferencia por Nicaragua, en beneficio de Panamá. Me complace recibir comentarios de lectores panameños que cambiaron su opinión sobre Bunau-Varilla, al entender la historia de manera completa.

¿Y Francia, su país natal?

Por lo menos un busto en la Plaza de Francia. Es lo justo considerando su aporte, y los muchos años que dedicó a que se completara el ‘Canal francés’.

¿ Cree que los panameños celebraríamos hoy los 100 años del Canal sin la actuación de Bunau-Varilla?

Cuando la Comisión Walker prefirió a Nicaragua en 1901, fue Bunau-Varilla el que convenció a la Compañía del Canal que bajaran el precio de las acciones para que Panamá volviera a entrar en la "competencia". Si él no hubiera intervenido, probablemente esa Comisión no hubiera tenido que reversar su decisión y el Canal de Nicaragua se hubiese construido. Años antes de la firma del Tratado, Bunau-Varilla ya andaba haciendo presentaciones por las principales ciudades de EE.UU., promoviendo a Panamá. Y ni hablar de la secesión, que Bunau-Varilla ayudó a planear e incluso financió parcialmente. Creo que sin Bunau-Varilla hoy no se celebraría el centenario.

¿Es consciente de que casi le da categoría de héroe a un personaje que es tratado como villano por la historia oficial que se enseña en las escuelas panameñas?

No estoy de acuerdo con que mi obra lo trate como a un héroe. En mi novela incluyo lo bueno, lo malo y lo feo de Bunau-Varilla. Por ejemplo, hablo sobre cómo se enriqueció gracias al Canal, al venderle servicios como contratista durante la época francesa, y sobre el juicio que tuvieron que enfrentar sus socios como resultado de ese enriquecimiento. Lo que sí hace mi libro es mostrar su historia completa. Y creo que al considerarlo de manera integral salen a relucir más cosas buenas que malas, en lo que se refiere a su aporte para que se completara la construcción del Canal de Panamá.

¿Sugiere usted que Lessep pudo ser el padre de Bunau-Varilla, es una especulación para meterle salsa a la novela o hay indicios reales de esto?

Nadie sabe a ciencia cierta quién fue el padre de Philippe Bunau-Varilla. Es un misterio que aún cuando Bunau-Varilla iba a recibir la Legión de Honor por parte de Francia, se mantuvo sin resolver. Efectivamente, el certificado de nacimiento que Bunau-Varilla tuvo que aportar como parte del proceso, tenía el nombre de su padre en blanco. Hay muchas teorías sobre quién pudo haber sido su padre. Una interesante es la del historiador De Diesbach, quien especuló que pudo haber sido Ferdinand de Lesseps. Me encanta la idea... Especialmente porque explica la obsesión de Bunau-Varilla por completar el Canal Francés, que lo llevó a superar obstáculos increíbles y a convencer a Estados Unidos de completar el Canal de Panamá en vez de construir el de Nicaragua. Además del dinero que siempre se usa para explicar las motivaciones del francés, imagino a Bunau-Varilla luchando por hacer realidad la visión de su padre. En sus memorias Bunau-Varilla recuerda que, cuando niño, los visitaba en casa de su madre un ingeniero que había trabajado en la construcción del Canal de Suez (De Lesseps fue su creador). Cuando se creyó que Bunau-Varilla había muerto de fiebre amarilla en Panamá, Ferdinand de Lesseps fue a darle el pésame a Caroline, su madre. Además, De Lesseps fue uno de los testigos durante el casamiento de Bunau-Varilla. Claramente había una relación más allá de lo profesional entre ambos hombres. Nunca sabremos la identidad del padre de Bunau-Varilla, pero la posibilidad de que fuese De Lesseps definitivamente le ‘mete salsa’ a la historia, como dice usted.

Usted ha tenido contactos con descendientes del francés, ¿ellos le han expresado algún interés por el Canal, Panamá, la figura de su antepasado? ¿Esperan algo de Panamá?

Sí, de hecho un familiar viajó con nosotros a varias actividades para la celebración del centenario. Creo que él y sus otros familiares tienen mucho interés en el Canal, y en Panamá, por supuesto.