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28 de Feb de 2020

Nacional

Etanol: crónica de un monopolio que se resquebraja

El Gabinete liberó el precio del biocombustible para acercarlo al regional

El gobierno de Juan Carlos Varela ha cambiado las reglas del juego en el negocio del etanol. Tras la turbulencia por la discusión del anteproyecto de ley que haría opcional el consumo del biocombustible, el Ejecutivo ordenó, el martes último, liberar su precio y permitir que fluctúe como el de la gasolina.

En una reunión en Chilibre, en el extremo norte de la capital, el Gabinete modificó el Decreto 36 de 2003, para que el litro de etanol se cotice a precios de partida de la costa del golfo de Estados Unidos (que se revisa cada 14 días), un índice regularmente utilizado como referencia en los mercados cercanos.

La estrategia afecta directamente las ganancias de la compañía Campos de Pesé, la única que produce el aditivo en el país y que, como tal, participó en el establecimiento del precio de venta que fijó la Secretaría de Energía de la administración de Ricardo Martinelli, en $1.22 el litro; el doble que en los países de la región (56 centavos en promedio).

Víctor Urrutia, secretario de Energía de Varela, sostiene que el primer efecto del cambio será la reducción del precio de las E5 (gasolinas con un 5% de etanol) en cerca de dos centavos por litro. A partir de la ejecución de la reforma, el litro de gasolina con etanol costaría lo mismo que la pura, que permanentemente se vende un centavo por debajo.

La decisión del gobierno es consecuencia de una promesa de campaña de Varela, anunciada al calor del aumento gradual del precio de la gasolina que, de enero a abril pasado, se encareció en siete centavos, y de las denuncias por la proximidad del expresidente Martinelli —su entonces principal enemigo político— al lucrativo negocio del combustible verde.

CAMPOS DE PESÉ, DE PUNTILLAS

Rafael González Fernández-Pacheco, presidente de Campos de Pesé, echa tierra a las posiciones del gobierno: a su juicio, el precio del litro de etanol en Panamá no puede ser comparado con el del resto de Centroamérica porque las realidades no se corresponden. ‘¿Cuánto se paga de salario mínimo en los demás países? El de Panamá es superior’, insiste.

El ejecutivo asegura que el precio de venta está fijado para que la compañía recupere su inversión ($100 millones), y no para alimentar el monopolio que los políticos y economistas denuncian y que, a su juicio, no existe. No lo puede haber —dice— ‘porque nosotros no fuimos los que establecimos el precio, sino la Secretaría de Energía’.

La realidad del negocio de Campos de Pesé dista de un estudio preparado en 2006 por la Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina (Cepal), que previó que hasta 2015 Panamá sería el segundo país de Centroamérica con el precio más barato de etanol, sólo por encima de Nicaragua.

El informe proyecta que si el gasto en la materia prima significase el 40% del precio de venta del etanol, en Panamá sería de 54 centavos por litro. Y si significase el 50%, sería de 43 centavos por litro. Los precios pronosticados son muy cercanos a los de Costa Rica, que hoy vende el biocombustible a la mitad del precio que en el mercado panameño.

Campos de Pesé también pone distancia entre la política y la decisión de fijar el litro de su etanol en $1.22. ‘Nosotros no tenemos nada que ver con Martinelli’, apunta González sobre la persona que en 2016 puede convertirse en sus competidor.

En mayo último, en las postrimerías del gobierno, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) aprobó los permisos para la instalación de una planta para la producción de etanol en los terrenos del ingenio La Victoria, en Veraguas, negocio del cual Martinelli es parte.

Y así como la Anam, los principales emisarios de la administración Martinelli no hallaron conflicto de interés: ‘el presidente tiene derecho’, defendió entonces el exministro de Comercio e Industrias Ricardo Quijano.

El economista Rolando Gordón sospecha, en cambio, de una ‘mancuerna’ entre Campos de Pesé y Martinelli para fijar los precios en el negocio local del etanol, en el que ‘a posteriori’ se involucraría el ahora empresario. ‘Es un oligopolio de dos’, señaló, y por eso cree que el gobierno anterior no cumplió su promesa de hacer que el biocombustible fuese barato.

PUJA Y REPUJA CAMPOS DE PESÉ TEME QUE LA REFORMA PONGA EN PELIGRO LA RENTABILIDAD DE SU NEGOCIO, Y AVISA QUE LA PREOCUPACIÓN PERMEA A LOS DIRECTIVOS Y LLEGA HASTA SU PLANTA. APENAS EL LUNES, LA COMPAÑÍA HABÍA SUSPIRADO CON LA DECISIÓN DE LA COMISIÓN DE COMERCIO DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE CONFORMAR UNA COMISIÓN TÉCNICA PARA ESTUDIAR EL IMPACTO DE HACER OPCIONAL EL CONSUMO DE GASOLINA E5. LA EMPRESA ASEGURABA QUE, DE FLEXIBILIZAR EL MERCADO, SE PONDRÍAN EN RIESGO LOS PUESTOS DE SUS 3,000 TRABAJADORES. EL RECIENTE DECRETO DEL EJECUTIVO DEVUELVE EL DESASOSIEGO A LA DESTILADORA. RAFAEL GONZÁLEZ FERNÁNDEZ INSISTE EN QUE ‘ESTÁ EN RIESGO LA SEGURIDAD JURÍDICA DEL PAÍS’, Y MÁS ALLÁ, EL COMPROMISO DE AUMENTAR A 7% EL ETANOL EN LA GASOLINA, A PARTIR DEL PRÓXIMO AÑO. LA EMPRESA SUFRE ADEMÁS LAS CONSECUENCIAS DE LA RECIENTE DENUNCIA POR CONTAMINACIÓN POR AGROQUÍMICOS EN EL RÍO LA VILLA, QUE LES HA REPRESENMTADO UNA SUSPENSIÓN DE LAS LABORES DE CAMPO. PERO EL GOBIERNO IGNORA Y AVANZA EN LA REVISIÓN DEL NEGOCIO QUE, ASEGURA, SUS PREDECESORES, TEJIERON MAL.