21 de Feb de 2020

Nacional

Con el gabinete a cuestas

Juan Carlos Varela, repitiendo el esquema de Omar Torrijos y Ricardo Martinelli

Julio 2, 2009. Al segundo día de haber tomado posesión, Ricardo Martinelli y sus ministros, entre ellos el entonces vicepresidente Juan Carlos Varela, realizaron el primer Consejo de Gabinete en Las Garzas, pero de Pacora.

En aquella ocasión, Martinelli prometió agua potable todo el día, calles asfaltadas, mayor seguridad, un centro de salud las 24 horas y un sistema de transporte accesible, como soluciones a los problemas que agobiaban a la población del este de la provincia de Panamá.

Al final del mandato presidencial de Martinelli, la realidad y calidad de vida de la comunidad de Las Garzas de Pacora siguió siendo la misma. No hay agua potable, se construyó un Minsa Capsi que funciona un par de horas del día y el transporte está peor que antes, asegura José Rodríguez, quien por 20 años ha residido en esa comunidad. ‘Lo único que arreglaron fue la calle’, dijo.

En cinco años de gobierno, el gabinete de Las Garzas fue el único que Martinelli realizó fuera del Palacio.

LA ERA VARELA

Julio 2, 2014. Se repite la historia. Al segundo día al frente de la nave del Estado panameño, Juan Carlos Varela sigue la ruta trazada por su antecesor. Realizó su primer Consejo de Gabinete en Mano de Piedra, San Miguelito. En aquella ocasión, se aprobó el incremento a los subsidios ‘120 a los 70’, que pasó a ser ‘120 a los 65’, y la ‘Beca universal’; se anunció la puesta en marcha de los proyectos ‘Sanidad básica’ y ‘Techos de esperanza’, entre otros.

Con apenas cuatro meses en el poder, Varela lleva ya cinco reuniones de ministros en exteriores. Además del realizado en Mano de Piedra, el presidente y sus ministros han efectuado su junta semanal en Burunga (Arraiján), Changuinola (Bocas del Toro), Puerto Armuelles (Chiriquí) y Chilibre (Panamá).

No se tiene cuantificado el costo que representa para el Estado la movilización de funcionarios, entre secretarias, asistentes, conductores, fotógrafos, equipo de relaciones públicas, seguridad y demás personal que se requiere para la celebración de estas reuniones fuera del Palacio de Las Garzas.

Tampoco hay registro de los resultados reales que trae a las comunidades la celebración de estas reuniones. Por ahora de lo único que se puede hablar es del impacto mediático que se logra con la movilización.

‘DÈJÁ VU’

Si bien Varela ha destacado en múltiples ocasiones que su gobierno será recordado como una administración con marcado ‘enfoque social’, algunos consideran que el panameñista está cayendo en prácticas de gobiernos anteriores, por lo que surgen las críticas.

Lisímaco López, del Molirena, comentó en el ‘Polígrafo’ de La Estrella de Panamá : ‘Hasta ahora, pareciera que Varela está aplicando muchas de las estrategias que criticaba al CD’.

Se le suma el comentarista político Juan Carlos Tapia, quien opinó que ‘los que ayer criticaban a CD, hoy están haciendo lo mismo que ellos’.

Parece ser que Varela, al igual que Martinelli, ponen en práctica el librito de Omar Torrijos Herrera, que planteaba una propuesta cercana a las necesidades del pueblo.

Edwin Cabrera opina que este tipo de medidas se dan porque ‘la base de la población siente un gobierno más cercano o alejado en la medida que le brinde respuestas a sus problemas básicos (agua, salud, educación, vivienda, etc.)’ y remonta este fenómeno a un pasado mucho más lejano que al de Ricardo Martinelli: ‘Esto existe desde la dictadura’.

VISIÓN DEL CD

Luis Eduardo Camacho, ex vocero presidencial, expresó que Varela ‘lo que no entiende es que la campaña política ya pasó, ya no debe fingir proximidad con el pueblo; debe dedicarse a gobernar y a trabajar en pro de la calidad de vida del pueblo’.

Camacho insiste que es lamentable que con estas medidas el gobierno panameñista ‘desea fingir una proximidad con el pueblo’.

El exrepresentante considera todos estos Gabinetes como vanos si ‘quien gobierna no entiende que se acerca al pueblo en la medida que se resuelvan los problemas que aquejan a la sociedad panameña como la inseguridad, desempleo o la desaceleración económica, por mencionar algunos’.

Según Cabrera, no tiene sentido incurrir en los gastos que se generan si no se resuelven, de manera inmediata, los problemas que aquejan a la comunidad que se visita en ese momento.

El comentarista señala que, al ver y oír al panameñista, se genera en él una ‘doble reacción’ y es que, explica, hay situaciones en las que, sin duda alguna, ve al Varela de la campaña, y en otras ve al Varela jefe de gobierno:

‘Cuando se dio el problema del transporte lo sentí en campaña, eso era un tema que le compete resolver a la ATTT o a un alcalde’, pone como ejemplo.