La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Nacional

Propuesta para eliminar violencia obstetra en partos

Iniciativa ciudadana

Por medio del parto humanitario, se espera que las mujeres no sean sometidas a una situación traumática.

Un grupo de médicos ginecólogos, obstretas y profesionales afines buscan modificar cómo se atienden los partos en Panamá, para que se implemente lo que se denomina: Parto humanitario.

Se trata de una corriente internacional que ha ido creciendo a nivel mundial.

La iniciativa fue propuesta directamente por la activista feminista, Saskia Noriega, a través de la Oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional, en el año 2015 y está próxima a ser discutido por la Comisión de Salud en la Asamblea.

Por el momento, se está en la etapa de recolección de firmas.

Por medio de esta propuesta, se busca evitar la violencia obstétrica que obliga a las personas a tomar decisiones en base a información equivocada y prácticamente a la única alternativa que le dan es la cesárea.

LA DEFINICIÓN

El parto humanitario permite que las mujeres tengan un parto como ellas desean informándose y sabiendo que la mujer embarazada no es una persona enferma, salvo algunas excepciones y que las intervenciones que tengan sean consentidas por ellas y familiares, que se les brinde seguridad y supervisión médica.

Es lo opuesto a un parto medicalizado en el que la tecnología y los medicamentos sustituyen la fisiología de la mujer, desvirtuando la experiencia del nacimiento y generando riesgos innecesarios para la madre y el bebé, de acuerdo con lo que dice la literatura sobre el tema.

De acuerdo con información internacional, las tasas de cesáreas en países y hospitales que respetan los procesos naturales no suelen ser mayor al 15% como en Holanda.

En México, en algunos hospitales privados se tiene un índice de cesárea del 95%.

Karla Camacho ginecólogo y Alberto Heart, neonatólogo, es una pareja de médicos, partidarios del parto humanitario, tanto así que sus hijos han nacido en su propia casa a través de parto normal, en una piscina, junto a su hijo mayor y con asistencia médica.

Camacho explica que con el proyecto se busca eliminar la invasión a la privacidad y violencia psicológica a la que someten a las mujeres durante su labor de parto, principalmente en los hospitales públicos.

EL ESTRÉS Y LA VIOLENCIA DE PARTO

Un ejemplo de estas situaciones, señala Camacho, es que varios médicos ‘estén tocando a la paciente a cada rato causando estrés en la mujer que está en su labor de parto y no le permita tener un proceso natural'.

Además de la violencia psicológica, señala la ginecóloga, que tal vez se ven normales, pero que no deberían pasar, como que el personal médico no le proporcionen a la mujer que acaba de dar a luz, alguna sábana para protegerse del frío; que las mujeres reciban gritos de parte del personal médico o que no les permitan estar con algún familiar durante su labor de parto cuando muchas mujeres están asustadas, sobre todo las primerizas.

La mayoría de los colegas en el sector salud están muy reacios a que se practiquen esta serie de cambios en los procedimientos de labor de parto. Heart asegura que muestran resistencia ante la propuesta que forma parte de una corriente que ha crecido en todo el mundo y que en Panamá tiene un atraso de 20 años aproximadamente.

Para Ángel Cedeño, director general del Hospital Santo Tomás, el hospital de referencia en el país, "no existen ni la infraestructura, ni el personal ni la cultura por parte sobre todo los familiares de las pacientes, que asegura Cedeño, son muy violentos sobre todo si algo no sale bien en los procedimientos".

Cedeño agregó que en cuanto a la humanización, sobre el trato no adecuado a los pacientes, afirmó que constantemente están capacitando al personal médico, para hacerlo de la mejor manera.

PROCESO DE LEGAL DE LA INICIATIVA

La iniciativa requiere ser revisada por el personal de la Oficina de Participación Ciudana, a fin de determinar si reúnen los requisitos de forma para convertirse en un proyecto de ley.

En el caso que cumpla con todos los requisitos de forma, debe ser remitida a la respectiva comisión que en este caso sería la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social.

Correspondería a esta comisión prohijarla para luego iniciar la discusión en primer y de pasar la primera instancia se remitiría al pleno de la Asamblea Nacional como un proyecto iniciativa de la respectiva.

El proyecto de ley podría ser adoptado por alguno de los diputados y presentado ante el pleno de la Asamblea Nacional para que el trámite sea más ágil.

El futuro del proyecto de ley dependerá de la aceptación que tenga entre los miembros de la Asamblea Nacional que son los que al final tomarán la decisión.