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03 de Dec de 2020

Nacional

Una renovación que pondrá a prueba las ‘costumbres'

El proyecto para revitalizar la calle Uruguay está a la espera del refrendo de la Contraloría

La renovación de la concurrida calle Uruguay solo está a la espera del refrendo de la Controlaría General. El proyecto que adelanta la Alcaldía de Panamá y que tiene como eje fundamental la recuperación del espacio público, aún genera dudas entre los residentes de la zona.

Al mismo tiempo que la Alcaldía de Panamá coordina algunos detalles de la obra con la empresa Constructora Meco, que se ganó la licitación por un valor de $26.4 millones, los residentes sienten que las autoridades locales no hacen nada para cambiar la mentalidad de los comerciantes del área y sus numerosos clientes.

‘De nada servirá que se inviertan millones de dólares en un proyecto, si las personas siguen estacionándose donde les da la gana, incluyendo en la acera', dice Alcira Duque, vecina del área.

Duque tiene 20 años de residir en una de las torres de la avenida Balboa que se conecta por la parte de atrás con calle 47 y calle Uruguay. Ha sido testigo de la transformación de la zona que no ha parado con la llegada del alcalde José Blandón, que incluyó en su plan de gobierno ordenar la ciudad capital.

Varios proyectos se adelantan en ese esa dirección. Paralelamente a la licitación de la renovación de calle Uruguay, también se licitó la renovación de la vía Argentina, que está a la espera del refrendo de la Contraloría.

La mayor preocupación de Duque es que las causas que provocan los problemas en la calle Urugay, como el tráfico vehícular, seguirán después que se concluya la obra.

En los últimos años, la zona se ha llenado de hoteles, bancos, restaurantes, incluso, una universidad, un supermercado y hasta un hostal operan en el lugar. Oferta a la que se suman los vendedores ambulantes.

El tráfico vehícular empieza desde temprano y se extiende hasta altas horas de la noche. Durante el día, los camiones de reparto se estacionan en la orilla de la calle a esperar su turno, lo que aumenta el congestionamiento vial.

La falta de estacionamientos es uno de los grandes problemas en la zona.

A pesar de que la cinta costera está cerca, no es suficiente para la cantidad de autos que circulan en esa sola calle, que también articula dos vías principales,

‘Al día siguiente que termine el proyecto de renovación de calle Uruguay, volveremos a tener el mismo problema. El caos', indica Duque.

Para la vecina, hace falta cambio de cultura y del sistema, no solo la inversión de millones de dólares sin tener certeza de los resultados.

La Alcaldía de Panamá, alega, debió empezar por educar a las personas que tienen locales en la zona para que entiendan que deben habilitar estacionamientos para sus clientes.

ACCESOS

En una calle que hace solo unos veinte años era residencial, la oferta comercial se ha multiplicado. Los conductores se detienen para comprar a los vendedores ambulantes y los taxis paran en medio de la calle para recoger o dejar pasajeros que van y vienen de los muchos establecimientos de moda del área.

Los ruidos no se someten a ningún control de decibelios, y los horarios nocturnos de los comercios, tampoco.

José Isturaín, subdirector de Planificación Urbana de la Alcaldía de Panamá, reconoce que uno de los problemas de la ciudad es que las aceras son ocupadas por los autos.

La propuesta de la Alcaldía de Panamá contempló este escenario, o por lo menos, está en los planos. Isturaín, explicó con planos sobre la mesa, los detalles del proyecto y analiza la situación urbana de la zona.

La zona siempre, dijo, fue una área residencial y de un tiempo para acá se cambiaron las normas urbanísticas y lo que antes era una casita con dos estacionamientos, como máximo, ahora es un restaurante. Es obvio que se debe tener más estacionamientos, apunta.

El proyecto de renovación, indicó, contempla que cada lote o local tenga un acceso desde la vía, pero los propietarios deberán resolver el problemas de estacionamiento dentro de su propiedad sin invadir el espacio público. ‘El mensaje de la Alcaldía es claro, el estacionamientos es un problema que debe resolver cada local comercial; la recuperación ación del espacio público es la prioridad de esta administración alcaldicia', alega Isturían.

Reconoce que es un tema un poco difícil, porque hay personas que no lo entienden, pero en una sociedad, lo colectivo está por encima de lo particular, razona.

La gente deberá empezar a cambiar su comportamiento, indicó. Y citó, como ejemplo, los camiones de repartos. ‘Las empresas deberán entender que para estas zonas no se deben enviar camiones grandes, sino pequeños para que ocupen el menos espacio posible', precisó.

En los 370 metros de longitud que tiene la calle Uruguay no habrá estacionamientos, solo será para transitar en auto y caminar y la propuesta contempla pueda ser totalmente peatonal.

La calle Uruguay es atravesada por tres calles: la 47, 48 y 49, que son de una sola dirección. Estas calles tendrán espacio de estacionamientos en uno de sus laterales y se dejará espacio exclusivo para los camiones de repartos.

La propuesta es habilitar en la vía pública 120 estacionamientos con parquímetro. Además, se contemplan 22 áreas de carga y descarga para taxis, comercios y camiones de basura, explicó la Alcaldia en un comunicado. Agregan que existen otras 4,067 plazas de estacionamientos aledañas que quedan libres por la noche y fin de semana.

Las autoridades alcaldicias reconocen que deben mejorar la iluminación de algunas zonas oscuras y es por eso que el plan contempla luminaria para el tráfico vehícular y en las aceras. Además, se sembrarán 300 árboles con alturas de entre 3.50 y 6.00 metros.

Isturaín prefiere no precisar en qué fecha empezarán las obras, porque dependerá de la Controlaría, sin embargo, la empresa ya adelanta algunos trabajos que no implica costos, como revisar el sistema de acueducto y alcantarillado.

Desde el primer día que se da la orden de proceder, la empresa tiene dos años para culminar el proyecto encargado.