Temas Especiales

29 de Nov de 2020

Nacional

Hombres que dejan huella

Los líderes no siempre tienen que seguir el deseo de las mayorías, sino hacer lo que se necesita en cada país

La persistencia y la clara visión en un objetivo han hecho de Frederik De Klerk, Premio Nobel de la Paz, y de Ziauddin Yousafzai, activista pakistaní padre de Malala, personas excepcionales.

El primero, siendo blanco, se unió a Nelson Mandela para abolir el sistema segregacionista apartheid que dominó en Sudáfrica hasta la década de los 80. ¿Cómo lo hizo? Se convirtió en un promotor de ideas y de cambios entre los ciudadanos. ‘Sabía que todo estaba mal', dijo durante una conferencia de prensa convocada por Banesco, entidad bancaria que invitó a ambos personajes para celebrar su décimo aniversario en Panamá con la conferencia ‘Palabras por Panamá'.

De Klerk manifestó que el cambio en su país se hizo de forma progresiva. ‘Hicimos una introspección profunda y nos dimos cuenta de que el apartheid era una medida injustificable, que nuestros deseos de hacer, en aquellos tiempos algo similar en Sudáfrica a lo que es hoy la Unión Europea, donde diez Estados independientes, cada uno con su propio lenguaje, podían convivir en paz, no funcionaba', dijo.

Los blancos no eran mayoría en un continente de negros, así que debían aceptar una nueva visión y ponerla en práctica. Los líderes, añadió, no siempre tienen que seguir el deseo de las mayorías, sino hacer lo que se necesita en cada país. Poner los puntos en blanco y negro.

De Klerk desarrolló esta visión a finales de los 80 bajo el lema ‘nos alejamos del apartheid para unir a Sudáfrica'. No se puede crear una nación con principios racistas, reconoció. ‘Debíamos crear una nueva Sudáfrica con una Constitución fuerte, en la que se reconocería la diversidad, en la que ningún grupo racial se le permitiría dominar a la mayoría en ninguna forma'.

Por su parte, Ziauddin Yousafzai apuntó a la equidad de género. Con una óptica muy peculiar, dijo sufrir por lo mal educados que están los hombres en equidad. ‘En una sociedad de patriarcas, vemos mujeres que crecen que no tienen acceso a la escuela, y si lo tienen, aun así no logran trabajos bien remunerados que les permitan cambios sociales. Los hombres deben despertar cuando se trata de igualdad de género, deben ser educados y tener un currículum que incluya los valores de igualdad, de respeto a otras personas diferentes a nosotros en color, religión o género', recalcó.

Y añadió que ‘es una misión para las mujeres creer en sí mismas, no sentirse inferiores porque los hombres tienen un rol en la familia y en la sociedad'. ‘Hay muy pocas mujeres como mi hija, pero debemos educar a los hombres, yo sufro porque los hombres no tienen una educación enfocada en la igualdad', puntualizó.