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15 de Oct de 2019

Nacional

El Chorrillo, entre el triunfo y la adversidad

Los moradores subsisten frente al empleo informal, el hacinamiento y las insalubres condiciones sanitarias. A pesar de las circunstancias han emergido grandes figuras del deporte, la ciencia y la literatura

¿Cuántos golpes se pueden aguantar antes de caer? Si eres Claudia, la vendedora de pescado frito que vive en El Chorrillo, cientos...

Todos los días se para detrás de la paila llena de aceite para sacar 80 platos de comida, un oficio informal que le da para mantener a sus 12 hijos.

A sus 38 años, no hace falta imaginar su niñez. Para ella es un capítulo vedado. ‘Mi infancia fue fatal, amiga, yo iba para 11 cuando a mí me ‘boyaron”, narra mientras hace un gesto con la mano simulando una penetración. ‘Fue el papá de mis hijos', añade. Una vecina que escucha la conversación, se burla: ‘¿Dormías con las piernas abiertas o qué? ¿No había televisión en casa?'. Una amiga que le ayuda entre ratos grita otra obscenidad.

-Tengo 12 hijos, pero con una sola pareja tengo 9, aclara Claudia.

Es casi medio día y los pedidos arrecian. Ignora los 29 grados centígrados que la ponen a sudar debajo de la carpa improvisada donde opera su fonda informal. Claudia mira cómo se dora el pescado, sumida en sus pensamientos. En su mente parece existir un narrador que relata sus propias historias en segundos: la amargura de haber pasado su adolescencia embarazada; las relaciones forzadas con su pareja; el futuro de sus hijos; los útiles escolares que tiene que comprar; los platos que le quedan por vender, y las palabras que se reserva cuando atisba la grabadora.

Las gotas de aceite le salpican en la ropa, pero aún así la mujer muestra su lado vanidoso, con esos ojos pintados y las pestañas postizas que enmarcan una mirada coqueta.

SEXUALIDAD PRECOZ

El éxito del seguimiento escolar

Los colegios, según un estudio efectuado para el Movimiento Nueva Generación (MNG), se encuentran en estado deplorable. El informe elaborado por Alina Torrero recogió la opinión de los chicos: ‘Las escuelas sirven para pegarle a los maestros, los profesores no asisten a clases, y si van nos dejan hacer lo que queremos, en el primer ciclo los muchachos llevan armas, hay peleas, pero los profesores siguen en la faena', cita el estudio.

En las 13 cuadras que comprende el barrio, se cuentan 5 escuelas que ofrecen estudios hasta tercer año. Para continuar, los alumnos deben trasladarse a otros centros, como el Comercial Panamá o el Instituto Nacional, donde hay que pasar exámenes de admisión.

Elvys Rodríguez, director del MNG de Barraza, describe que hay niños que cursan quinto o sexto grado y no saben leer o escribir, pero el sistema los pasa de grado. Muchos muestran conductas agresivas, agreden a sus compañeros o los coaccionan violentamente.

La diferencia entre los planteles oficiales y la escuela de Fátima o el MNG radica en una sola palabra: seguimiento. El padre Fray Javier Mañas, director de la escuela, indica que el proyecto cumple su tercera graduación este año. Todos sus alumnos graduados se encuentran en cursos universitarios o técnicos. En El Chorrillo la primaria es plena, pero cuando los chicos llegan a la media no terminan.

Cuando los estudiantes faltan más de dos veces un trabajador de la escuela lo visita en casa y, de ser necesario, canaliza asistencia a través de alguna institución.

Lo mismo sucede en el MNG. Los profesores brindan orientación a los padres de familia, ofrecen charlas a los adolescentes activos sexualmente para evitar embarazos no deseados. Una psicóloga se encarga de los niños en riesgo, intentando contrarrestar la atracción ejercida por las pandillas. En ambos casos, escuela de Fátima y MNG, los resultados son medibles y exitosos.

El MNG es como un oasis en medio del desierto. Se brinda atención a más de 1,600 niños y adolescentes en riesgo social. El programa consiste en un horario extendido -totalmente gratuito- al que acuden después del colegio. En el MNG los niños comen, tienen acceso a baños higiénicos, a arte, música, juegos, computación, y aprenden a ser libres, a ser verdaderamente niños.

En El Chorrillo 7 de cada 10 niños viven solamente con uno de los padres. Generalmente, los hogares están liderados por la madre. De ese 70%, 5 menores viven con la mamá, uno con el papá y otro queda al cuidado de una tercera persona, que, por lo general, se trata de la abuela.

La maternidad adolescente es muy frecuente; por eso la educación sexual es prioridad para el Movimiento Nueva Generación (MNG), un centro de prevención primaria que funciona como jornada extendida, enfocándose en los niños que no han ‘cruzado la línea'.

Un informe realizado por la antropóloga Alina Torrero para el MNG reveló el hacinamiento como una de las causas que ha forzado el despertar sexual de infantes antes de tiempo. Muchas veces, describe el estudio, los niños duermen en la misma cama que los adultos porque solo hay una. Son testigos de relaciones sexuales, de jadeos, olores, posiciones, palabras eróticas y violencia sexual. El sitio donde viven no permite privacidad.

La vida de los niños gira en torno a una idea: sobrevivir. Las familias habitan en espacios de menos de 30 metros cuadrados, donde atestiguan escenas de violencia y peleas; ven cómo el vecino consume droga; conviven con la música estruendosa, las discusiones de los vecinos...

‘Yo tengo niños —relata la psicóloga del MNG Angélica Craviotto— que me dicen: mi mamá esta teniendo relaciones con fulano y yo nada más me pongo la almohada en la cabeza y espero a que terminen'.

Eso provoca un despertar sexual a muy temprana edad. Bajo estas condiciones, afirma Craviotto, el abuso sexual se normaliza. ‘Es normal tener juegos sexuales a muy temprana edad, se permiten ciertas cosas porque están acostumbrados a verlas. No solo sucede en casa, sino con la prima y la amiguita, al igual que lo ven, lo ejercen, aunque sean niños. La mayoría han visto y oído muchas cosas, saben mucho. Lo que nosotros hacemos es decir ‘detente, no lo permitas”, explica la profesional.

Hubo un caso, narra la psicóloga, en que una mamá le dijo a la hija: ‘Resuélvete, estás muy linda, no puedo darte merienda, pero tú ya sabes lo que tienes que hacer. La niña tenía 12 años, muy formadita. Empezaba a hacer sexo oral a los adolescentes de su rango. La mamá prefería gastarse el dinero en droga que en comida'. El trabajo de intervención del MNG consistió en enseñarle a pintar uñas, a hornear galletas y confeccionar artesanías, actividades que le permitieron un sustento.

UNA FAMILIA, 4 APELLIDOS

Cuando el padre Fray Javier Mañas, director de la Escuela de Fátima ubicada en El Chorrillo, tramitaba los ingresos de los niños al colegio se le dificultaba entender la rama genealógica de los menores. ‘Cada hijo es de distinto padre', relata.

Hay casas en las que los cuatro hijos tienen cuatro apellidos diferentes. Si tienen el mismo apellido, es el de la madre, porque los padres no los reconocieron. ‘Los niños que tienen mamá y papá serán acaso un 10%; el resto se compone de certificados de nacimiento en los que cuesta formar el árbol de las familias', señala el religioso.

Es raro que una madre engendre un hijo planificado. En El Chorrillo, se atreve a apostar la psicóloga Craviotto, si acaso el 10% de las madres han deseado a sus bebés. El resto arribó sin ser buscado.

No existe una figura paterna estable en el hogar. Es una pasarela de novios, los ‘compañeros' de la mamá. Es posible que la madre tenga un hijo con el compañero de turno.

En muchos casos, ella trabaja y deja a sus hijos con la abuela. ‘Encontramos abuelas de aproximadamente 40 años con vidas trágicas que cuidan a sus nietos. Los niños crecen con madres semi presentes y un desfile de padrastros', señala Craviotto.

Es común ver que las madres vivan de la pensión alimenticia de las distintas parejas. Los padres, por lo general, permanecen como figuras imaginarias.

El informe elaborado por Torrero solicitó a los niños que le hablen de sus padres: ‘Papá, quisiera que estuvieras a mi lado; aunque no seas el mejor papá, para mí y mis hermanos eres el mejor papá del mundo; yo quiero que mi papá me dé un minuto de su tiempo y me regale su amor; dice mi mama que eras bueno cuando yo era bebé y que ahora que estoy grande ni siquiera te apareces cuando cumplo años; yo quiero que estés conmigo en todo, me gustaría que me llevaras a China y ni siquiera sé cómo te llamas'.

CLIENTELISMO, SUBSIDIO Y SUBSISTENCIA

Los residentes de El Chorrillo siempre esperan las mismas fechas: Día de la Madre, inicio del ciclo escolar, Navidad, y el 29 de abril —aniversario de la fundación del barrio—. Esos días reciben invariablemente una ayuda del diputado y representante Sergio ‘Chello' Gálvez.

El político, nacido en el barrio, ha sido reelecto seis veces consecutivas como representante y cuatro como diputado del circuito 8-7.

En una ocasión dijo que morirá siendo representante de El Chorrillo. Y su gente le ha cumplido el sueño. El clientelismo es uno de los ingredientes principales que le ha permitido permanecer en la silla por tantos años. Al inicio del año escolar, ‘Chello' reparte un bono de $50 a las familias que aparecen en su registro político. El día de la madre les regala electrodomésticos y muebles. En Navidad, es común verlo trepado en un contenedor atiborrado de jamones que reparte a la gente de su circuito.

Un barrio de códigos

El Chorrillo guarda entre sus cuadras docenas de códigos.

La psicóloga Andrea Craviotto, instalada en el Movimiento Nueva Generación (MNG), explica que entre la comunidad la connotación de hombre se refiere al agresivo, al que no se deja, el que grita, el violento. Los callados y respetuosos son ‘cuecos', define la psicóloga. Una conducta que tienden a imitar los hijos y choca con las enseñanzas que brinda el MNG, con intención de intervenir para corregir este tipo de malogrados códigos de supervivencia.

Las mujeres en El Chorrillo son ‘sexys' a más no poder. Les gusta enseñar su volumen. Resulta que entre más gordas irradian más poder, muestran fortaleza y protección. Económicamente, según la psicóloga, ‘ser obesa, representa un mejor estatus, y, sexualmente, se sienten muy atractivas. Las delgadas, en cambio, representan debilidad y menos recursos'.

En tiempos en que el barrio era violento, los grafitis pintados en la pared anticipaban movimientos de droga, tumbes, o muertes. En la actualidad, y en los momentos más violentos del barrio, los pandilleros respetan a quien abandona el crimen para acercarse a Dios, pero si traiciona a la iglesia no vive para contarlo.

El silencio sigue siendo cómplice de la comunidad ante cualquier acto delincuencial, así como las madres alcahuetas que cubren el crimen de sus hijos.

Mandó a erigir dos capillas sobre la calle 25, una a cada lado, de la junta comunal: el Señor de los Milagros, que construyó hace unos 10 años, y una recién inaugurada, del Divino Niño. Desde su departamento, que queda al frente, puede contemplar estos sagrados espacios.

El asistencialismo de ‘Chello', quien como diputado devenga un salario mensual de $7,000, a lo cual se pueden sumar los $30 que maneja como miembro de la Asamblea para nombrar a su personal de confianza. Esto se convierte en un ejemplo de la política clientelista que se maneja desde el Órgano Legislativo.

Actualmente el Estado destina $1,300 millones anuales en subsidios a nivel nacional. De este monto, los gobiernos han asegurado que se canalizó para ‘los pobres' un total de $748 millones, en el año 2016. Además, $183 millones se destinaron a la Beca Universal y $180.6 millones fueron al programa 120 a los 65. Todos estos millones de dólares para asistir a los adultos mayores que no lograron obtener una jubilación, ya que no cotizaron para la CSS.

Unos $100 millones financiaron el interés preferencial en la compra de viviendas y apartamentos y $86.7 millones fueron utilizados para mantener la tarifa del Metrobús; $40 millones fueron desembolsados en el programa Red de Oportunidades. Este año el Ministerio de Desarrollo Social otorgará $230 millones en subsidios.

No obstante, algunos consideran que estas ayudas no necesariamente cumplen su cometido.

La psicóloga Craviotto lo ha constatado. Entre los programas asistencialistas destacaron el de la Beca Universal, un apoyo que busca prevenir y contrarrestar la deserción escolar de estudiantes que presentan problemas socioeconómicos. Consiste en una asignación anual de $270 para primaria, $360 para premedia y $450 para media.

‘Solo con tener promedio de 3, cobran. No importa que en matemáticas y español reprueben, le apuestan a las otras materias para sacar altos puntajes y el promedio les permite acceder al subsidio gubernamental', señala Craviotto.

Los beneficiados cambian el bono en cualquier parte. Así, ‘las mamás se compran ropa y zapatos y a los niños, una hamburguesa', añade.

La mayoría de las familias, cuando son entrevistadas por trabajadores sociales declaran un ingreso mensual entre $250 y $400. ‘Pero cuando hacemos la investigación, nos damos cuenta de que sus gastos llegan hasta los $800. Entonces, de dónde sale lo demás... no saben contestar, no dicen la verdad de lo que ganan', apunta la psicóloga.

Elvys Rodríguez, director del MNG, sede de Barraza, recalca que en el barrio existe una cultura aprendida del clientelismo por generaciones. ‘Piensan que trabajar no hará la diferencia en su vida porque de igual manera podrán recibir una bolsa de comida de algún político, no pagan agua ni luz', ilustra.

La marginalidad social ha provocado que la aspiración de los chicos sea diferente a la de un verdadero profesional. Teniendo a los cabecillas de las pandillas en el piso de abajo, o de arriba, la forma en que se mira la vida cambia.

Los residentes que trabajan lo hacen en el servicio doméstico, otros con emprendimientos propios, de venta de pescado -lo más común en el barrio- o cervezas durante los fines de semana.

El desempleo ha sido uno de los males estructurales de El Chorrillo. Megaproyectos como la ampliación del Canal de Panamá, el Saneamiento de la Bahía, el reordenamiento vial de la ciudad de Panamá, la Línea 1 y 2 del Metro, los proyectos de renovación urbana de Curundú y las tres fases de la Cinta Costera emplearon a muchos chorrilleros. Sin embargo, se ha suscitado un cambio importante en el perfil de crecimiento económico del país, con consecuencias directas sobre el empleo. La industria de la construcción ha perdido más de 15 mil empleos en los últimos tres años y esto ha afectado directamente a El Chorrillo, particularmente a su población joven, que veía en esos proyectos su medio de sustento.

BARRIO DE CAMPEONES

A pesar de los contrastes, El Chorrillo ha sido cuna de grandes líderes. Estas figuras han vencido las adversidades y descollaron internacionalmente en distintas disciplinas. En el deporte, se concentra la mayor parte.

A los residentes se les hincha el pecho cuando recuerdan al boxeador Roberto ‘Manos de Piedra' Durán. El legendario campeón nació en la casa de piedra ubicada en la Avenida ‘A', entre calle 25 y 26.

El médico oncólogo y precursor de una vacuna contra el virus del VIH, Adán Ríos, aunque no nació en el barrio, se crió ahí. También su colega, el ginecólogo Carlos Castillo, el hijo de doña Andrea, que gracias a la venta de pescado logró educarlo. Y en la literatura están los galardonados escritores Héctor Collado y Diana Morán.

O el futbolista Rommel Fernández, el hijo del pueblo, que nació en calle 17 y se graduó del Instituto Nacional; Luis Ernesto ‘Cascarita' Tapia, conocido también como el ‘Pelé' Centroamericano; Alfredo Stephens, que juega en la segunda división portuguesa. Destacan también dos mediocampistas convocados para el mundial de Rusia: José Luis Rodríguez y Alberto Quintero.

Hay una lista de más 50 figuras que han destacado en diferentes ámbitos, viva prueba de que es posible vencer la adversidad del barrio.

No obstante, estas personas, una vez que despuntan, abandonan el lugar dejando un halo de inspiración para el resto.

En contraste con estas grandes figuras, los moradores de El Chorrillo cargan una letra escarlata en el pecho, o por lo menos así pareciera cada vez que llenan un formulario de trabajo. El estigma los conduce a mentir en el renglón de domicilio. Lo hacen por la experiencia colectiva que les ha enseñado que los patronos ignoran sus solicitudes cuando se percatan de que residen en El Chorrillo. Así que se inventan otra residencia.

No obstante todo lo anterior, el chorrillero es un ser alegre, fiestero, que parece alcanzar la plenitud durante los fines de semanas, cuando puede disfrutar de cervezas, música y compañía femenina.

El Chorrillo pudiera ser cualquier barrio marginal del país. Uno en el que hace falta la presencia de las instituciones gubernamentales para darle estabilidad. En el que debe existir un plan de Estado a largo plazo, sin importar el gobierno de turno; en el que se oriente a la ciudadanía con oficios en vez de fomentar la dependencia en subsidios y clientelismo.

El psiquiatra Carlos Smith indica que la experiencia ha demostrado que la conducta violenta en menores y jóvenes adultos está relacionada con la violencia doméstica de la que han sido víctimas o testigos. La problemática de El Chorrillo es un reflejo de los males que aquejan a toda la sociedad.

Para disminuir la conducta violenta debemos trabajar en forma integral. ‘La cuestión es que en nuestro país cada gobierno viene con un programa nuevo y trabajamos como islas en vez de hacerlo en un programa permanente', acotó Smith.

La labor solitaria de los uniformados

A medida que las instituciones intervienen en el barrio se recupera la estabilidad. Pero En El Chorrillo, la policía se ha quedado sola. El resto de las entidades que deben velar por la paz social, o que intervienen en el tejido social, son meramente reactivas, no preventivas. El exministro José Raúl Molino, precursor de la Unidad Policial Comunitaria, admite que el programa no es suficiente por sí mismo. Hace falta la intervención de otras entidades estatales que guardan relación con el concepto de seguridad ampliada. Para eso se requiere voluntad política. ‘Yo no tuve esa suerte', reconoce. Hay que adentrar la mirada, examinar a las familias disfuncionales.

El teniente Teodoro Gómez, que trabaja en la sede policial de El Chorrillo, relata que, con el tiempo, las instituciones han abandonado el barrio. El programa policial arrancó conjuntamente con el Ministerio de Educación, el de Salud, el Ministerio de Desarrollo Social y los medios de comunicación. ‘Pero a medida que han pasado los años nos hemos quedado solos', manifiesta Gómez. La misión de la policía es brindar protección, no pueden intervenir en las casas para evitar la violencia.

Las instituciones que subsisten en el barrio son una clínica de salud, la policía, la junta comunal, y el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación -un 80% de la población que atiende está conformada por no personas que residen fuera del barrio.

Un gran esfuerzo para contrarrestar la vulnerabilidad es acometido por las iglesias evangélicas lideradas por pastores que formaban parte de las pandillas. La Secretaría Nacional para la Niñez y Adolescencia y Familia atendió, entre enero de 2016 y marzo de 2018, a 743 niños con edades de 9 a 17 años, que habían sido remitidos por las autoridades judiciales, con problemas de rebeldía, deserción escolar, evasión del hogar, etc.

El padre Fray Javier Mañas, de la Escuela Fátima, ha recibido a más de una docena de funcionarios públicos que llevan un programa bajo del brazo. El problema, dice, es que ninguno sabe dar continuidad al anterior. ‘Los gobernantes buscan resultados en menos de 5 años y constantemente apagan fuegos, pero no miran la causa del incendio', sentencia. Esto impide evaluar si un programa es bueno o malo. En cambio, asegura que él mismo, con ayuda de los profesores del colegio que dirige, intenta brindar esta continuidad, una vez los alumnos se gradúan del plantel. Todos están estudiando educación superior.