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11 de Apr de 2021

Nacional

Javier Darío Restrepo, el consultor de los periodistas

Sacerdote, periodista de la calle, maestro de la Fundación Gabriel García Márquez. Son experiencias que verterá durante dos días durante un taller de ética en la ciudad de Panamá

Javier Darío Restrepo, el consultor de los periodistas
El maestro de la FNPI dicta un seminario este fin de semana en el istmo.

Antes de ser periodista, Javier Darío Restrepo fue sacerdote. Aunque dejó de serlo hace 17 años, todavía atiende a quienes acuden a él buscando consejo, atribulados por dilemas éticos. Lo hace desde el confesionario sino a través del Consultor Ético de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI). A lo largo de 14 años ha respondido las consultas sobre temas como autorregulación, censura, libertad de prensa y de expresión. Es un labor que también realiza a través de seminarios, como el que hoy está dictando en ciudad de Panamá, organizado por el Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP) y el Instituto Republicano Internacional (IRI). Previamente a la cita periodística, que se realizará bajo el título de ‘Ética periodística en época electoral', el veterano columnista de El Tiempo , El Espectador , El Heraldo y El Colombiano y autor de 22 libros respondió a un cuestionario vía correo electrónico. En él se refirió a los dilemas y encrucijadas que se viven diariamente en las salas de redacción, donde los periodistas deben reinventarse a diario. ¿Cómo se puede ejercer el quinto poder desde trincheras que se tornan cada vez más precarias?

¿USTED SE DEFINIRÍA A SÍ MISMO COMO EL CONFESOR DE LOS PERIODISTAS, DADO SU PARTICIPACIÓN EN EL CONSULTORIO ÉTICO DE LA FNPI?

El término preciso sería consultor. Llevo 15 años atendiendo y respondiendo consultas.

¿CREE QUE EL HECHO DE HABER SUSTRAÍDO UN LIBRO CUANDO ERA MÁS JOVEN FUE UNA EXPERIENCIA QUE TERMINÓ REFORZANDO SU COMPROMISO ÉTICO?

Fue parte de ese aprendizaje irreemplazable que uno hace en el hogar, que es la primera clase de ética.

EN SU TRABAJO EL PERIODISTA PUEDE ENEMISTARSE NO SOLO CON INDIVIDUOS PODEROSOS, SINO CON ESTRUCTURAS DE PODER QUE CUENTAN CON INFINIDAD DE RECURSOS PARA COMPLICARLE LA VIDA. ¿CÓMO HACERLE FRENTE A ESTA FORMA MÁS SUTIL DE COERCIÓN, AQUELLA QUE NO AMENAZA LA INTEGRIDAD FÍSICA SINO QUE APELA AL DESGASTE EMOCIONAL?

Es parte de los riesgos del oficio, lo mismo que el del soldado es recibir un balazo, o la del abogado ser demandado. No se trata de buscar esas situaciones, pero tampoco se deben descartar.

¿QUÉ EXPECTATIVAS TIENE FRENTE AL TALLER DE ÉTICA QUE EL CENTRO LATINOAMERICANO DE PERIODISMO ESTA REALIZANDO DESDE EL VIERNES EN PANAMÁ?

La primera es el formidable enriquecimiento que uno obtiene de todo contacto con colegas. Sobre todo si se trata de reflexionar conjuntamente sobre el oficio. Luego, la temática es apasionante: el rol social del periodista y cómo afrontar los problemas que plantea la cultura digital. Los dos definen la necesidad de reinventarse.

¿ALGUNA VEZ SE HA AUTOCENSURADO O CONSIDERADO QUE POR ALGUNA RAZÓN ERA MEJOR NO PUBLICAR ALGO QUE ERA DE INTERÉS PÚBLICO?

Sí, recuerdo alguna vez en que preferimos no dar una información que ponía en peligro la liberación de unos secuestrados. El dilema que se planteó fue de fácil solución porque era una noticia que respondía a la curiosidad de la gente pero no al bien público.

EN EL MEDIO ES NORMAL QUE LOS PERIODISTAS SE HAGAN AMIGOS DEL PODER... ¿CUÁL DEBE SER LA POSICIÓN DEL PERIODISTA FRENTE A QUIENES DEBE FISCALIZAR, TENIENDO EN CUENTA DE QUE TAMBIÉN PUEDEN SER FUENTES POTENCIALES?

Frente al poder, distancia. Para observarlo mejor críticamente. Y para no contaminarse. El poder es contagioso y aún como fuente, es desconfiable. La fuente menos fiable es la que informa desde el poder. Los que están en el poder tienen mayores razones para mentir que los demás. Por eso son las peores fuentes.

¿EN UNA ÉPOCA EN LA QUE EL PERIODISMO SE COMERCIALIZA Y SE BANALIZA, DEBE LA ÉTICA FLEXIBILIZARSE TAMBIÉN?

Por el contrario, es cuando más se necesita una sólida convicción ética, lo mismo que en el caso de las enfermedades, que cuando se convierten en epidemia hacen más necesaria la ayuda de médicos y medicinas. Y casos como los de la corrupción o la trivialización son enfermedades sociales que den atenderse.

ES FRECUENTE QUE ANTES DE PUBLICAR UNA INFORMACIÓN, EL PERIODISTA SOPESE LOS INTERESES DE SUS SUPERIORES Y DEL DUEÑO DEL MEDIO, INCLUSO LOS INTERESES PROFESIONALES PROPIOS. ¿EXISTE ALGUNA FÓRMULA PARA COLOCAR TODOS ESTOS ELEMENTOS EN LA BALANZA, JUNTO AL INTERÉS DEL PÚBLICO?

En estos casos lo único que debe interesar es el mejor servicio para todos los receptores de la información. Su interés está por sobre cualquier otro interés. La balanza guárdala para usarla solo en busca del equilibrio informativo.

CUANDO UN PERIODISTA ES VÍCTIMA DE PRESIONES LABORALES O DE OTRO TIPO DEBIDO A SU TRABAJO, ¿CÓMO DESPOJARSE DE LA RABIA AL MOMENTO DE ESCRIBIR, CÓMO MANTENER LA ECUANIMIDAD O DISTANCIA QUE REQUIERE EL OFICIO?

Si alguna virtud debe cultivar un periodista es la del control de sus emociones. Los peores errores se comenten por falta de ese control. Sus mayores aciertos resultan de ese control. Es una condición necesaria para prestar el elevado servicio que le impone su profesión.

¿POR QUÉ CREE QUE TIENDE A DEFINIRSE LA PERSONALIDAD DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ COMO RESERVADO?

Creo que lo suyo era la prudencia de quien —con alto sentido crítico— somete sus palabras y acciones a autocrítica. Era un caribe, lo contrario del reservado, y con larga experiencia de relación con todas las personas, lo que no deja espacio para la timidez. Era autocrítico.