La Estrella de Panamá
Panamá,25º

21 de Sep de 2019

Nacional

‘Nadie quiere salir de su país de origen, nadie quiere estar lejos de su familia'

En el Día Mundial del Refugiado, Yaribeth de Calvo, directora de la Onpar, explicó que nicaragüenses y venezolanos son los que más están solicitando el estatus. Habló de los retos y oportunidades de los refugiados

Directora de la Oficina Nacional para los Refugiados.

El día apenas empieza. A eso de las 7 de la mañana, cientos de personas hacen largas colas para ingresar a la Oficina Nacional para los Refugiados (Onpar). Matilde Pérez es una de ellas. Con 19 años, cinco meses de embarazo, se vio obligada a huir de su tierra natal junto a su novio de la misma edad. La decisión de separarse de su hermano y sus padres la tomó un día que un grupo de militares intentó quemar su casa porque no quiso participar en un mitin que se hacía en la Universidad de León, donde estudiaba bioanálisis, para apoyar al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. ‘Era salvar mi vida o morir en el intento', confesó. En todo el mundo, 70.8 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares como resultado de los conflictos y persecuciones políticas, entre otras razones. Entre ellas hay casi 25.9 millones de personas refugiadas, más de la mitad menores de 18 años. Por su posición geográfica, Panamá es un país de tránsito donde todos los años llegan miles de personas en busca de refugio. Pero la realidad es que a menos del 1% de los solicitantes se le otorga el estatus. Los que no son admitidos son dirigidos a Migración para intentar regularizar su situación, otros simplemente se quedan en la ilegalidad, sin acceso a los derechos básicos como educación, salud y empleo. Yaribeth de Calvo, directora de la Onpar, conversa sobre el tema: habla de los retos y oportunidades de los refugiados. La funcionaria hace referencia a la enorme responsabilidad que conlleva otorgar este criterio a una persona, que debe convencer de que su vida está en riesgo. Los nicaragüenses y los venezolanos, como consecuencia de las crisis sociales y políticas que enfrentan sus países, son los que mayormente solicitan este estatus en Panamá. Aunque, históricamente, los refugiados en este país procedían de Colombia, agregó.

‘Las personas que no son admitidas tienen que continuar con otros trámites, buscar alguna posibilidad en Migración; de lo contrario, salir del país. Sabemos que muchos deciden quedarse en estado de irregularidad'.

¿Cuáles son los retos, desafíos y oportunidades de los refugiados en Panamá?

Un refugiado es una persona que siente una amenaza o temor fundado en su país de origen, que sale a buscar esa protección en otro. Dentro de lo que preguntas, de los retos, siempre estará el tema de que los flujos migratorios son constantes. Hoy puede haber una crisis en un país, pero mañana es en otro. Esto provoca que nuestra población de refugiados aumente. Un gran reto para Onpar es poder ir al mismo ritmo que el de los flujos migratorios. Un reto para ellos es demostrarnos que tuvo una amenaza o una persecución que, en efecto, permita otorgarle el estatus de refugiado.

Me llama la atención que dice que la oficina no puede ir al mismo ritmo que el de los flujos migratorios...

Te doy un ejemplo claro. En 2017 hubo una afluencia masiva de venezolanos por la situación que se experimentaba allá. Nosotros veníamos de una atención de 40 y 50 personas diarias a una de 200 y 300 al día. Eso trastoca la oficina, es decir, que es un gran reto para la Onpar trabajar con los aumentos de solicitudes de la condición de refugiados porque son repentinos.

¿De dónde proceden mayormente las solicitudes de estatus de refugiados?

En este momento, los nicaragüenses son los que más solicitudes están haciendo. Aunque, históricamente han sido los colombianos, por su cercanía con nosotros. En 2017, las cosas eran distintas, los venezolanos encabezan la lista de solicitudes. Es lo que te comentaba del reto que tenemos de ir al ritmo de los flujos migrantes, pero es muy difícil porque hoy son los nicaragüenses y mañana serán otros.

¿Cómo garantizarle a los refugiados los derechos básicos de vivienda, educación, salud y trabajo, si muchas veces no podemos ofrecerlos a los nacionales?

Todo niño, niña y adolescente que solicite refugio tiene derecho a estudiar. Con ese derecho universal se está cumpliendo. En cuanto al tema de vivienda, los refugiados tienen los mismos derechos que los panameños, aunque con mayores dificultades. Ellos son libres de alquilar y comprar sin ningún tipo de restricciones. En cuanto a salud, pueden atenderse en los servicios privados, centros médicos, Minsa (Ministerio de Salud). El gran reto de la población solicitante de refugio es que obtenga un permiso de trabajo, por lo menos los que están en trámite. Los que han completado el trámite, que son admitidos como refugiados, tienen derecho a permiso, aunque tampoco es fácil tienen mayores oportunidades.

¿Cuándo un país es apto para recibir a refugiados? Y hago la pregunta porque hay panameños que no tienen un trabajo, ¿cómo ofrecerlo a un refugiado?

Interesante. Somos suscriptores de la Convención de 1951 de Naciones Unidas para los refugiados. Esta convención fue ratificada por ley en Panamá. Además, se creó un decreto que regula todo el procedimiento para otorgar el estatus de refugiado. Como país debemos respetar esa convención, la ley que la acoge y el decreto que regula el procedimiento. Digo esto porque como país no podemos ponernos una limitante de cuántos sí o cuántos no pueden solicitar nuestros servicios. Lo que sí es un hecho es que como oficina responsable debemos otorgarle este estatus a la persona que realmente cumple con los requerimientos. En estos últimos cinco años, se ha otorgado esa condición a las personas que realmente han sido amenazadas o perseguidas por los motivos que establece la regulación de refugiados: por opiniones políticas, por nacionalidad, por religión, por género y por determinando grupo social.

¿Debemos recibir a todo el mundo?

Como país y oficina debemos recibir a todo el mundo. Pero hay que dejar claro que no necesariamente la persona es considerada como refugiado por solicitar la condición, que es algo por lo que creo que la sociedad siente temor y confusión. Por las largas filas que quizás vean en la oficina, quizás se piense que todos aplican y que se le están dando todos los derechos.

¿Por qué se condiciona el criterio de refugiado?

Nunca les vamos a negar que se registren, que se realice todo el proceso. Sin embargo, debemos ser respetuosos con nosotros mismos, como ciudadanos panameños, y con nuestros vecinos, con las Naciones Unidas. Debemos ser responsables al otorgar el estatus. De lo contrario, esto podría ocasionar que se mal interprete la loable labor que se hace en esta oficina. Aunque tenemos la obligación, por ser suscriptores de la convención, por respeto a los derechos humanos, a recibir a las personas, no estamos obligados a otorgarle un estatus de refugiado a una persona que no cumpla con los requerimientos.

¿Cuáles son las consecuencias culturales del ingreso masivo de refugiados?

En realidad, los refugiados que vienen a nuestro país buscan integrarse a nuestra sociedad. Vamos a partir diciendo que nadie quiere salir de su país de origen, nadie quiere estar en otro país que no sea el suyo, ni mucho menos estar lejos de su familia. Estas personas lo hacen porque están obligadas a hacerlo, los ha obligado la situación que hayan pasado. Pero también su misión fundamental es poder integrarse efectivamente en una sociedad que le brinde esa protección a ellos y a su familia. A nuestro parecer, el tema cultural tiene mucho de ambas partes, mucho más del refugiado, que tiene que integrarse a la sociedad. Él tiene que ser respetuoso de nuestras leyes, de nuestra Constitución Política y de nuestra cultura, sin dejar atrás lo suyo.

Una radiografía de lo que ocurre en la provincia darienita con los migrantes...

Es un lugar de paso hacia nuestro país. Históricamente, como lo mencioné antes, nuestros refugiados son colombianos por la cercanía, por la situación que pasó ese país por muchos años, por los desplazados. Las personas estaban obligadas a hacer un sinfín de cosas ilícitas. Ellos llegaban al país y nosotros les otorgábamos refugio. Con los cambios de flujos migratorios han cambiado las entradas y nacionalidades que llegan a nuestro país. Nuestra población más alta entra por el aeropuerto. No por eso quiero decir que no entran por nuestras fronteras. Pero, Darién es un paso complicado donde no existen muchas garantías de lograr cruzar esa zona, a diferencia de Paso Canoas, donde hay una carretera y lugares donde puedes informarte.

¿Cuántas personas son reconocidas como refugiadas en Panamá?

En los últimos cinco años, 197 personas, incluyendo los grupos familiares.

¿No son muy pocos?

Con esto te das cuenta de que la oficina es muy respetuosa del criterio de refugiado, que se le otorgue a la persona que cumple con los requerimientos, aunque pueden llegar muchas solicitudes. Por ejemplo, de 2014 a mayo de 2019, recibimos 22,547 solicitudes. Cien han sido admitidas.

¿Cómo quedan las personas que no son admitidas?

Las personas que no son admitidas tienen que continuar con otros trámites, buscar alguna posibilidad en Migración; de lo contrario, deben salir del país. Sabemos que muchos deciden quedarse en estado de irregularidad. No es lo adecuado porque es un riesgo mayor al quedarse sin un documento legal, sin permiso de trabajo y todo esto.

¿De dónde proceden mayormente las personas que solicitan refugio?

Si hablamos de este año, las solicitudes que más se han recibido son de venezolanos y nicaragüenses. De enero a mayo de este año, se han recibido más de dos mil solicitudes de nicaragüenses.

Y, ¿de venezolanos y cubanos?

De Venezuela, unas 1,200. En 2017, los números de los venezolanos se dispararon, pero han bajado. Los cubanos por naturaleza no desean quedarse en Panamá. No es su destino final. La mayoría sigue su camino con destino a otro país.

¿Qué condiciones debe reunir un refugiado?

Lo principal es que esté en nuestro país para solicitar esa condición. Deben ser personas que demuestren que están amenazadas, que son perseguidas. Tienen que demostrar que cumplen alguno de los motivos que se requiere para otorgarle el estatus de refugiado.