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19 de Sep de 2020

Nacional

Educación, un nuevo año lectivo con los viejos problemas y los reclamos de siempre

El lunes se inicia el año lectivo y, como se ha vuelto habitual, habrá escuelas que no empezarán clases por problemas de infraestructura. El panorama se ha repetido a lo largo de los 30 años de democracia. Una docente y un sociólogo analizan esta realidad

Educación, un nuevo año lectivo con los viejos problemas y los reclamos de siempre

Los problemas educativos que tenemos hoy son los mismos de hace por lo menos 40 años: la ausencia de un verdadero plan de desarrollo nacional

Alonso Ramos. 
Sociólogo
 
Es sociólogo, consultor, docente universitario y activista de derechos humanos. Pertenece al comité editorial del medio alternativo Antónima

Empieza un nuevo año lectivo y el panorama no es muy distinto al de años anteriores en cuanto a escuelas que no están listas para comenzar clases. A su juicio, ¿por qué el Estado no es capaz de comenzar clases sin estos contratiempos?

En Panamá la educación nunca ha sido una prioridad. Los problemas educativos que tenemos hoy, son los mismos de hace por lo menos 40 años: Ausencia de un verdadero plan de desarrollo nacional, donde el sistema educativo esté articulado con el fortalecimiento de los sectores productivos del país; una exigua inversión pública tomando en cuenta lo que se estipula a nivel internacional, que es el 6% del PIB. En Panamá lo que más se ha invertido en algún momento es 3,8%; una estructura administrativa convertida en un mecanismo electoral donde el partido de turno convierte los procesos, incluyendo los nombramientos docentes en un activo para generar votos y la poca inversión en infraestructuras fuera del área metropolitana; una desvalorización de la formación y el trabajo docente, y poca investigación aplicada que permita comprender cómo las condiciones socioeconómicas y el capital cultural de las familias afecta el rendimiento escolar.

Es el primer año lectivo que se inicia durante este gobierno. ¿Dónde deben concentrar los esfuerzos las autoridades en este quinquenio?

Pienso que se debe hacer énfasis en la dotación de recursos para el sistema educativo, es decir, acercarnos lo más posible al 6% del PIB. Esos fondos deben priorizarse en la transformación administrativa del Meduca, haciéndolo un ministerio donde lo político-partidista se minimice y se priorice una carrera administrativa que dote a esa institución de los mejores; el Estado debe entrar a regular los precios de útiles y libros, ya que la especulación comercial en torno a eso es caníbal; hay que invertir en la formación docente y también en mejorar las condiciones de las familias, sobre todo su capital cultural. Las escuelas no pueden ser un elemento que agrave la situación de desigualdad existente en Panamá, sino por el contrario, con las medidas adecuadas la escuela se puede convertir en un equiparador.

En 2017 se creó el Viceministerio de Infraestructura de Educación, ¿cómo evalúa sus funciones después de estos tres años?

Cada año escolar son muchas las protestas que hay por las malas condiciones de las estructuras educativas. En Panamá aún hay por lo menos 545 escuelas rancho y una cantidad importante de planteles multigrados, entonces todo esto nos indica que el trabajo que se ha venido haciendo desde este viceministerio aún está lejos de ser el necesario, y la verdad no es culpa del personal del Meduca, sino que no se están invirtiendo los recursos que deberían emplearse... como dije, los organismos internacionales hablan que como mínimo debe ser el 6% del PIB.

A su juicio, ¿qué factores incidieron para llegar donde estamos y que debemos hacer para mejorar la calidad de la educación?

Ha sido nefasta la politización y el clientelismo que se ha desarrollado en torno al Meduca; tendríamos que iniciar por ahí. Por otra parte, los resultados de la prueba PISA son concluyentes en el hecho de que las condiciones económicas y el nivel educativo de las familias determinan en gran medida el rendimiento escolar de los estudiantes. En ese sentido habría que invertir en garantizar que nuestro sistema educativo verdaderamente sea gratuito, universal y de calidad; eso implica que el Estado cubra la matricula, los útiles escolares, la alimentación y el apoyo económico a los estudiantes de familias de los sectores marginales. A su vez seria vital invertir en la educación no formal, lo que implicaría que haya actividades lúdicas, científicas y humanistas todos los días en las escuelas. En este punto podrían y deberían intervenir los municipios, ya que la ley orgánica de educación del año 1947 en su artículo 35 establece que los gobiernos locales deberían invertir, por lo menos, un 20% de su presupuesto en educación.

¿Doble jornada o jornada única en todos los centros educativos?

Lo ideal seria jornada única, donde se intercalen los contenidos de orden curricular y las actividades lúdico-culturales, que son las que garantizan que se desarrollen las habilidades para la vida y la interacción entre los niños, adolescentes y jóvenes. Insisto, debemos movernos hacia ello como lo han hecho los países que mejor rendimiento y resultados escolares tienen, como es el caso de los países nórdicos. Un plato de comida no debe ser el factor que determine un 1 o un 5 como pasa en este momento.

El Gobierno debe destinar el 6% del producto interno bruto a la educación y mejorar las infraestructuras de los centros educativos

Nelva Reyes. 
Educadora 

Es docente de primaria y dirigente magisterial. Actualmente es la secretaria general de la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá.

Empieza un nuevo año lectivo y el panorama no es muy distinto al de años anteriores en cuanto a escuelas que no están listas para comenzar clases. A su juicio, ¿por qué el Estado no es capaz de iniciar clases sin estos contratiempos?

Esto se da porque no hay una voluntad política de quienes gobiernan en pro de la educación pública. Si la hubiese y la educación fuese vista como prioritaria, todas las instituciones del Estado trabajarían para garantizar un inicio de año lectivo sin contratiempos.

Es el primer año lectivo que se inicia durante este gobierno. ¿Dónde deben concentrar los esfuerzos las autoridades en este quinquenio?

Destinar el 6% del producto interno bruto a la educación, mejorar las infraestructuras de los centros educativos, elaborando un plan que de manera progresiva permita eliminar las escuelas y aulas ranchos, de igual manera las escuelas multigrados, estableciendo internados en estas áreas que permitan el alojamiento y estadía de los estudiantes. Fortalecer por medio de cursos de formación y actualización al personal docente de manera integral.

En 2017 se creó el Viceministerio de Infraestructura de Educación, ¿cómo evalúa sus funciones después de estos tres años?

Considero que se ha avanzado muy poco y no ha dado los resultados esperados, en el tiempo requerido.

Mucho se habla de la calidad educativa del país, especialmente la pública. A su juicio, ¿qué factores incidieron para llegar donde estamos y qué debemos hacer para mejorar la calidad educativa?

Hay diversos factores que inciden en los procesos educativos y desde luego en la calidad. La politización que se le ha dado al sistema educativo, la falta de interés que por décadas han tenido los gobiernos para con la educación, la falta de actualización de manera científica e histórica de los programas y sus contenidos, la excesiva centralización del sistema educativo. La desvalorización que se le ha dado al personal docente, la carencia de un ambiente favorable para el aprendizaje.

¿Doble jornada o jornada única en todos los centros educativos?

Cuando se eliminó la doble jornada se hizo porque no se contaba con los centros educativos para atender a todos los estudiantes. Implementar la doble jornada implicaría la construcción de nuevos centros y la extensión de los ya existentes en los que se pueda. Soy del criterio que la doble jornada es favorable para los estudiantes si se hace con la debida responsabilidad y planificación, garantizando tanto el personal como el espacio y alimentación para los estudiantes.