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31 de Mar de 2020

Nacional

Covid-19: pandemia médica o psicológica

Pero, ¿qué son virus y más específicamente los coronavirus?

Coronavirus, un término de reciente difusión fuera del ámbito científico investigativo, ha causado un enorme revuelo y agitación mundial por la extensa divulgación alcanzada por los medios de comunicación; quienes sorprendentemente muestran imágenes en tiempo real de la cantidad de casos e incidencias en cada lugar y país.

Pero, ¿qué son virus y más específicamente los coronavirus? En este sentido podemos señalar que los virus son definidos como parásitos intracelulares obligados, es decir que requieren metabólicamente de otra célula para poder multiplicarse y subsistir, descartando con esto la posibilidad de ser considerados como seres vivos ya que no cumplen con los principios que definen la vida. Este grupo de “cosas” son conocidos dentro de la enorme diversidad vírica existente como coronavirus debido a la deslumbrante cubierta proteica que asemeja a una corona cual miembro de una familia real. Este grupo de virus incluye geno, grupos similares filogenéticamente de virus de ARN (ácido ribonucleico) de cadena monocatenaria (cadena sencilla) positiva envueltos en una nucleocápside de simetría helicoidal, esta cápside está constituida principalmente por lipoproteínas o lipopolisacáridos cuyo componente principal son las grasas; por ello la recomendación del lavado constante de manos con agua y jabón ya que los detergentes diluyen las grasas, destruyendo la cubierta y matando el virus.

Este grupo de virus incluye géneros causantes de patologías respiratorias, que van desde un resfriado común hasta afecciones más graves tales como bronquiolitis, bronquitis, neumonía, y los ampliamente mencionados Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV), Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS-CoV) y el AH1N1.

Pero en el caso del Covid-19 es importante establecer que datos estadísticos suministrados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales señalan que entre cinco y cuarenta de las personas contagiadas por el nuevo coronavirus Covid-19, resultaran en desenlaces fatales, con una aproximación más cercana de nueve casos de cada mil, lo que representa alrededor del 1%.

La OMS es más clara y señala que dentro de China, donde se originó el virus Covid-19, la tasa de mortalidad está entre el 2% y el 4%, pero fuera del país asiático la tasa se reduce al 0,7%.

Aunque ese porcentaje depende de muchos factores, tales como la edad, el sexo y la condición física en que se encuentre el paciente, adicional a que está vinculado directamente dicho porcentaje a pacientes inmunocomprometidos, es decir que su sistema inmunológico ya está destinado a otra tarea en defensa de dicho organismo.

Si comparamos esta cifra con la letalidad que posee el AH1N1, patología con la cual convivimos a diario la cual está establecida entre el 1 y el 4% y además señalamos que enfermedades producidas por otros virus, parásitos o bacterias tales como el dengue (producida por un virus), que según estimaciones recientes produce 390 millones de infecciones cada año, de los cuales 96 millones se manifiestan clínicamente y presenta una cuota anual en vidas humanas de alrededor de 425,000 personas, malaria (enfermedad producida por un parásito), la cual según cifras estadísticas suministradas por la OMS reportan 219 millones de casos a nivel mundial cuya cuota anual en vidas humanas ascienda a 1,8 millones de personas y por último el VIH (virus de inmuno deficiencia humana), que a finales del 2018 reportaba 37,9 millones de afectados con una letalidad anual de alrededor de un millón de personas y 1,7 millones de nuevos infectados (todas enfermedades prevenibles).

Surge entonces la pregunta, ¿por qué no existe la euforia colectiva generada por el nuevo virus en beneficio de reducir en cuanto a cifras estadísticas la incidencia de las enfermedades señaladas? ¿por qué no existe la misma euforia por eliminar los criaderos de mosquitos vectores de dos de estas enfermedades, y sencillamente por qué cuando mantenemos relaciones sexuales ocasionales nos oponemos a la utilización de preservativos?

El Covid-19 ha generado un escenario global apocalíptico y debemos entender que el mismo llegó para quedarse, por lo cual primariamente estamos en la responsabilidad de seguir al pie de la letra las recomendaciones suministradas por las autoridades de salud; adicional a esto, mantener la calma a fin de evitar que se desarrolle de manera paralela en nuestro país “la epidemia de la histeria y el desasosiego”.