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11 de Jul de 2020

Nacional

Consumo de alcohol, detonante o influyente en la violencia doméstica

En el primer trimestre de 2020, el MP de Panamá reportó 4,192 casos de violencia doméstica. Las provincias de Panamá y Panamá Oeste son las que más carpetillas acumulan

Consumo de alcohol, detonante o influyente en la violencia domésticaShutterstock

A pesar de las noticias que publican los medios de crónica roja y las redes sociales que apuntan a un aumento en las cifras por la violencia doméstica, las denuncias de violencia doméstica tuvieron una caída del 49% en abril, en comparación del mes de marzo de este año.

Así lo detallan los datos actualizados por el Ministerio Público hasta el mes de abril, mes en el cual la mayoría de los panameños y residentes en el país pasaron en casa la mayor parte del tiempo como parte de los esfuerzos para frenar la propagación del Covid-19.

A finales del mes de marzo, cuando se decretó la cuarentena total, las autoridades panameñas prohibieron la venta y el consumo de bebidas alcohólicas –consideradas por algunos estudiosos en la materia como una causa del problema–, como una medida para frenar la violencia.

“Hay una relación directa negativa entre el consumo de alcohol y la violencia y la pérdida de controles. Una de cada tres muertes violentas en el mundo se asocian al consumo del alcohol”,
GERARDO ALFARO
REPRESENTANTE DE LA OPS EN PANAMÁ

En el primer trimestre de 2020, el MP de Panamá reportó 4,192 casos de violencia doméstica distribuidos de la siguiente manera: 1,574 en enero, 1,509 en febrero y en marzo, 1,109 casos registrados.

Las cifras preliminares detalladas por el MP pueden variar en el tiempo, según los resultados que arroje la investigación realizada por los fiscales de la institución. Los meses de marzo y abril no incluyen información de adolescentes. Las cifras de marzo han sido actualizadas.

El Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) mantiene habilitada la línea 182 y el teléfono 323-3281 las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para brindar orientación a mujeres víctimas de violencia doméstica.

Consumo de alcohol, detonante o influyente en la violencia doméstica

Información del Inamu detalla que se recibieron 336 llamadas sobre denuncias de violencia doméstica, 32 de violencia de género y 106 llamadas de seguimiento de violencia doméstica. Todo eso sucedió en el mes de abril.

La combinación de las presiones económicas y sociales provocadas por la pandemia, así como las restricciones de movimiento, son consideradas por los estudiosos unas de las causas de que haya aumentado drásticamente el número de mujeres y niñas que enfrentan este tipo de abusos.

La fiscal superior de Familia, Katya Meléndez, ha manifestado a los medios de comunicación que, según datos del Ministerio Público, el tema de violencia doméstica está muy relacionado con el consumo de bebidas alcohólicas.

Explicó que durante el periodo de cuarentena la entidad ha registrado una disminución en cuanto a la cantidad de denuncias que se presentan por este delito, sin embargo, la fiscal aclaró que esto no significa que los hechos de violencia intrafamiliar hayan disminuido.

Uno de los lugares en que se han procesado más denuncias es la provincia de Panamá Oeste. Ahí se reportan 169 denuncias solo en el mes de abril. Le sigue la provincia de Panamá con 93 carpetillas, y el distrito de San Miguelito con 59 casos para totalizar 152 denuncias. Luego sigue la provincia de Colón con 74 casos.

Para Nelva Araúz Reyes, según plantea en un artículo publicado en Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIPES), la situación que se vive en este momento por la cuarentena pone en mayor riesgo a las mujeres, a las niñas e incluso a personas adultas mayores que ya vivían situaciones de violencia doméstica, dado que las tensiones en condiciones de encierro aumentan, sobre todo cuando se convive en espacios pequeños, sin las condiciones económicas y de vivienda adecuadas y, en algunos casos, compartiendo el mismo espacio con varias personas.

Las medidas de cuarentena que han adoptado los gobiernos para contrarrestar la propagación del nuevo coronavirus (Covid-19) plantean nuevos retos en la lucha contra la violencia doméstica. Muchas víctimas, incluyendo los niños, pueden llegar a convivir días completos con sus posibles agresores, sin tener mecanismos amigables para denunciar o acceder a los programas de ayuda de las instituciones públicas, advirtió ONU Mujeres y organismos de derechos humanos que abordan el tema.

La entidad de seguridad de Panamá ha puesto a disposición en la plataforma Crime Stoppers de Panamá, en la página www.tupista.org, un formulario de denuncias para que las víctimas puedan comunicarse.

El formulario es anónimo y gratuito y tiene la opción de adjuntar fotografías, audios y videos para que las autoridades tengan la mayor cantidad de información para actuar.

El representante de la Organización Panamericana de la Salud en Panamá, Gerardo Alfaro, pondera que Panamá –a diferencia de otros países de la región– haya implementado una ley seca porque “es una muy buena medida desde el punto de vista de salud pública”, resaltó en abril durante la habitual conferencia de prensa ofrecida por el Ministerio de Salud.

“Hay una relación directa negativa entre el consumo de alcohol y la violencia y la pérdida de controles. Una de cada tres muertes violentas en el mundo se asocian al consumo del alcohol. Somos los adultos los responsables de cuidar a los niños y a los adultos mayores y el alcohol también va a inhibir nuestras capacidades de cuido”, añadió Alfaro.

La fiscal Meléndez refuerza el planteamiento de Alfaro. “Hemos observado en nuestra trayectoria, que hay una influencia del consumo de alcohol relacionada directamente con los hechos de violencia doméstica, sobre todo con los hechos de violencia física y los más graves”.

Los datos del Ministerio Público detallan, además, que en el mes de abril se reportaron dos feminicidios y un intento de feminicidio.

En el mundo, una de cada tres mujeres sufre maltrato físico, abuso sexual o de otra clase a manos de, en la mayoría de los casos, alguien conocido por ella. Sin embargo, los servicios públicos, como los servicios de calidad para la salud mental, rara vez tienen en cuenta a las mujeres, su seguridad y el proceso que deben atravesar para recuperarse de la violencia, razón por la cual Panamá da pasos importantes en mejorar esta situación.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición a eventos traumáticos que genera la violencia contra la mujer, puede causar estrés, trastornos del sueño, miedo y desolación, lo que puede provocar depresión e intentos de suicidio. La exposición temprana de violencia y otros traumas pueden jugar un rol importante para predecir la violencia y la depresión.