26 de Sep de 2021

Nacional

De reformas tributarias, economía digital y recaudaciones

La posibilidad de unas reformas tributarias salió a la palestra la semana pasada en medio de un debate legislativo sobre el uso de fondos públicos en la pandemia. Una economista y una abogada analizan el tema

De reformas tributarias, economía digital y recaudaciones

Es catedrática en la Universidad de Panamá y fue candidata a la Vicepresidencia de la República por el desaparecido partido Frente Amplio por la Democracia.

Maribel GordónEconomista

“En Panamá, el sostenimiento del Estado descansa de manera significativa sobre los ingresos de los asalariados, principalmente de ingresos medios”.

¿Cuál es su análisis sobre la posibilidad de unas reformas tributarias?

En Panamá el sostenimiento del Estado descansa de manera significativa sobre los ingresos de los asalariados, principalmente de ingresos medios, para el impuesto sobre la renta, y de todos los contribuyentes en el caso de los impuestos indirectos, aquellos que son trasladados al consumidor/comprador final (sea este asalariado o no). Significativo resulta sobre los impuestos indirectos, que representan aproximadamente el 47% de las recaudaciones impositivas y dentro de este el 7% (Itbms) representa más del 50%. Como se ve, trabajadores y consumidores llevan proporcionalmente la mayor carga. El sector empresarial tiene los mecanismos para eludir el pago de impuestos o transferirlos, aunado al hecho de que el gran capital (nacional y extranjero) en ocasiones goza de exoneración. El sistema tributario en Panamá se caracteriza por su regresividad, tanto entre personas como entre empresas. Es decir, proporcionalmente quienes tienen más ingresos aportan menos y los de menores ingresos contribuyen proporcionalmente con más. Los impuestos regresivos son aquellos que afectan relativamente más a los pobres que a los ricos, por lo tanto, no tienen un efecto de redistribución de la riqueza. Cambiar el sistema tributario es urgente. Pero las reformas que plantean las instituciones financieras y el gobierno no buscan corregir la distorsión tributaria, sino mantenerla.

El ministro Héctor Alexander habló de aplicar un impuesto a la economía digital. ¿Considera que es viable tomando en cuenta las características de este fenómeno global?

En otros países ya se aplica un impuesto sobre los servicios digitales. Se aplica tanto a empresas residentes como no residentes. En estas últimas, el sujeto pasivo está determinado según la categoría de la transacción. El avance de la tributación sobre la economía digital continuará su marcha, hasta su total incorporación en los sistemas tributarios modernos. Lo que dan en llamar “economía digital”, puede tener presencia en la vida económica de un país sin necesariamente contar con una importante presencia física (servicio transfronterizo). Son actividades en expansión, acelerada por la pandemia, por tanto, deben contribuir en la aportación de los ingresos del Estado a través de la tributación a la renta empresarial. La experiencia en otros países es que las tasas han sido asignadas a partir de gravar los ingresos brutos obtenidos por las grandes corporaciones multinacionales de la informática, gravar las prestaciones digitales del exterior de empresas no residentes, cuando el consumo de estos servicios se efectúa en el país. América Latina se ha inclinado por la segunda, cuyo objeto es evitar la competencia desleal de las empresas no residentes, con las empresas locales. En el caso panameño, deben valorarse las diversas alternativas para la tributación de la economía digital, a fin de que esta no sea recargada en los consumidores.

¿Cómo evalúa el sistema de recaudación del país?

Ineficaz e ineficiente. Ineficaz, pues no alcanza el cumplimiento del objetivo tributario “captar recursos tributarios para colocarlos a favor del desarrollo nacional y social. Los sistemas tributarios actuales tienen un conjunto de puntos débiles que favorecen la erosión de los ingresos fiscales. Por otro lado, ineficiente en la medida en que la Dirección General de Ingresos, a pesar de los diversos préstamos para su “modernización”, no ha logrado resolver los problemas de efectividad en la recaudación, combatir la evasión fiscal, promover la transparencia fiscal, adoptar criterios unificados y recuperar la confianza en el sistema fiscal.

Mucho se habla de que Panamá es uno de los países de América Latina con impuestos más bajos. ¿Considera viable o no un incremento en los impuestos?

Los impuestos no deben ser aumentados. Todas las actividades económicas deben contribuir según sus ganancias.

Ante unas inminentes reformas tributarias, ¿qué propone?

Países de la región son una expresión viviente de que pueblos organizados pueden derrotar las reformas “inminentes” a través de la lucha organizada y con propuestas que apunten a favorecer a las mayorías. En este sentido, cualquier intento de incrementar los impuestos al pueblo humilde y trabajador debe ser rechazada. Consideramos que cualquier reforma tributaria debe estar dirigida a alcanzar un reordenamiento de la carga tributaria. Es necesario restablecer la progresividad del impuesto sobre la renta (el que gana más, paga más), atender la evasión fiscal, recuperando los montos dejados de percibir, lo que implica fortalecer la oficina de auditoría y cobros, creación de mecanismos de seguimiento y estimaciones oficiales de montos de evasión y elusión fiscal, derivados de los procesos de fiscalización y sanción de la evasión y de la fiscalización de las empresas beneficiadas con regímenes fiscales especiales y crear un impuesto sobre las utilidades no distribuidas de las empresas. Las ganancias del sector bancario deben aportar más a la economía.

Especializada en derecho digital, miembro del Colegio Nacional de Abogados y parte del comité de investigación en el Foro Mundial sobre Experiencia Cibernética.

Lia P. HernándezAbogada

“Ante la posibilidad de unas reformas tributarias, lo más importante es generar la mayor participación ciudadana, sin hermetismo”.

¿Cuál es su análisis sobre la posibilidad de unas reformas tributarias?

Lo más importante es estos momentos, en que el país enfrenta una pandemia y una crisis económica, es que en el caso de unas reformas tributarias haya una mayor participación ciudadana y de los sectores, para que no exista ese hermetismo que se ha dado en la toma de la mayoría de las decisiones relacionadas con resolver los problemas de la pandemia.

El ministro Héctor Alexander habló de aplicar un impuesto a la economía digital. ¿Considera que es viable tomando en cuenta las características de este fenómeno global?

En cuanto a la posibilidad de gravar la economía digital, debemos tomar en cuenta que Panamá en este tema está en 'pañales'. Panamá no domina las conversaciones o foros internacionales y en la mayoría de los casos ha estado ausente y hubiese sido importante su participación en estos encuentros y, ahora, no podemos tomar a la ligera el tema o incluir asuntos en la agenda gubernamental por moda, sino hacerlo por necesidad y analizando las repercusiones sobre la economía. Un país como Panamá, cuyo discurso de campaña por más de 15 años ha sido el de convertir la nación en un hub de innovación para las Américas y en el que actualmente no se encuentra ninguna empresa importante de tecnología, pero sí están en nuestros vecinos países Colombia y Costa Rica, nos debe poner a pensar en que si es mejor gravar la economía digital o incentivar la inversión de esas empresas en el mercado panameño.

¿Cómo evalúa el sistema de recaudación del país?

Se supone que a nivel central el sistema es muy bueno, que la Dirección General de Ingresos ha invertido en tecnología para mejorar las recaudaciones, agilizar los procesos y se han incorporado nuevos métodos de pagos, sin embargo, a nivel de los gobiernos locales es evidente que el sistema de recaudación de impuestos deja mucho que desear, además de la poca transparencia sobre lo que se recauda o no se recauda. No es posible que solo el Municipio de Panamá tenga la posibilidad de las recaudaciones y el resto del país carezca de mecanismos para estas labores.

Mucho se habla de que Panamá es uno de los países de América Latina con impuestos más bajos. ¿Considera viable o no un incremento en los impuestos?

Panamá es uno de los países con el costo de vida más alto de la región. Hay países que cobran mucho más en impuestos que Panamá y el problema de nuestro país es el alto costo de la vida y que este es desproporcional con la cantidad de impuestos que pagamos. Debemos solventar problemas sociales con impuestos bajos y, por lo tanto, los gobiernos se endeudan, lo que ha ocasionado la elevación de la deuda pública. Considero que debe haber una reformulación sobre los impuestos en el sentido de que debe ser proporcional a los ingresos de las personas; el que más gana debe pagar más impuestos. Es imposible que un emprendedor, por ejemplo, pague la misma cantidad de impuestos que una sociedad anónima.

Ante unas inminentes reformas tributarias, ¿qué propone?

Considero que se deben hacer unas reformas, pero como dije anteriormente, que surjan de un consenso en el que se consulte a todos los sectores y que no sean herméticas como se tratan los temas en el país. Los gobiernos pasan, pero quienes deben pagar los impuestos, que somos nosotros, vamos a estar allí siempre, y por eso es importante que esa participación sea efectiva y representativa.