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07 de May de 2021

Nacional

Proponen un monumento a las víctimas de la invasión

Fanny Palacios, para optar por su título de arquitecta en la Universidad Isthmus, diseñó un monumento a las víctimas de la invasión en el que conjugó dos aspectos que la apasionan: espacio público y causa social

Proponen un monumento a las víctimas de la invasión

En la tarde del 9 de mayo de 2019, Fanny Palacios sentía frustración. Tenía menos de 24 horas para presentar su propuesta de tesis de grado en arquitectura y no lograba concebir un proyecto que conjugara los dos aspectos que más le apasionan: el espacio público y las causas sociales.

Sola, en su recámara, pensaba. Y en un flechazo recordó la invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989, cuando aún no había nacido. “Un día antes de que se cerrará el periodo para decidir el tema, me estaba debatiendo entre presentar una propuesta para un espacio público, es decir un parque, o hacer una propuesta en la línea más social. Estaba frustrada porque no encontraba nada que conjugara las dos cosas”, dijo en la mañana del pasado viernes en un café en Coco del Mar.

Fanny Palacios visitó en varias ocasiones El Chorrillo para elegir el lugar donde se puede construir su propuesta.José Arcia | La Estrella de Panamá

Al recordar la invasión, también se le vino a la mente los monumentos que hay en otros lugares dedicados a hechos históricos relacionados con guerras. “He visto en otros países que tienen zonas o monumentos dedicados a un hecho, aunque horrible, con importancia histórica”, enfatizó.

Esa tarde del 9 de mayo, cuando el país aún vivía la fiesta electoral de las elecciones generales y a seis meses de cumplirse los 30 años de la invasión, Fanny Palacios respiró profundo y sintió una alegría porque sabía que su propuesta de tesis conjugaba espacio público y causa social. Al día siguiente presentó su propuesta para optar por la licenciatura en arquitectura en la universidad Isthmus.

Proponen un monumento a las víctimas de la invasión

Pero no todo fue satisfacción. Fanny, de 24 años de edad, empezó a sentir un poco de miedo. “Sabía que era un tema delicado y hacer un proyecto memorial a un hecho que impactó tan profundamente al país, que tiene sus diferentes aristas y que es controvertido, me dio un poco de miedo en no alcanzar la expectativa de lo que se necesita para un proyecto de este tipo”, analizó.

“El miedo aún no se me quita”, dijo entre risas, tras casi un año de haber sustentado su trabajo de grado. Reconoció que terminar el proyecto le tomó un poco más de tiempo del que había planeado.

Proponen un monumento a las víctimas de la invasión

La propuesta fue bien recibida por los tres profesores (un chileno, un colombiano y un mexicano) de tesis. Sin embargo, Fanny era consciente de que la idea tenía que ser más que un trabajo de graduación: debía ser algo que le quedara al país, a las víctimas de la invasión.

Fanny Palacios reconoció que su conocimiento sobre la invasión en ese momento eran limitado y para realizar la propuesta debía investigar a fondo. Con ese objetivo llegó a la Comisión 20 de Diciembre de 1989, que fue creada durante el gobierno de Juan Carlos Varela para investigar los violaciones de derechos humanos durante la intervención militar.

Dibujo de una de las zonas de la propuesta.Cedida

En la comisión la pusieron en contacto con las víctimas, con Trinidad Ayola, con quien mantuvo reuniones y talleres para elaborar el proyecto del monumento a las víctimas de la invasión. La propuesta de tesis debía incluir el hipotético lugar de construcción, a lo que Fanny Palacios no dudó en elegir a El Chorrillo, en el parque Amelia Denis de Icaza.

Después de meses de análisis e investigación llegó a la conclusión que el proyecto se sustentaría en tres pilares: sanación, reconciliación y educación. “Después de recolectar tanta información sabía que hacía falta un reconocimiento de las víctimas, hacía falta una dignificación y educación”, reflexionó.

El proyecto está dividido en tres zonas: la primera es un espacio para el reconocimiento, que contempla un muro de granito para gravar los nombres de las víctimas y de los desaparecidos. La segunda zona, un poco más abstracta, es la aceptación del presente, es un espacio de reflexión tipo mirador con vegetación. La tercera zona, que llamaría la búsqueda de la paz, sería un espacio tipo anfiteatro, para reuniones de la comunidad o eventos relacionados con la conmemoración de la fecha, con una fuente central, un tragaluz o vacío. Un espacio lleno de luz que invite a la introspección, a la reflexión.

Fanny Palacios aspira a que el proyecto trascienda la nota de graduación. “Yo escogí este tema para graduarme de la universidad, ese era mi objetivo, eso fue lo que hice y eso está perfecto, pero ahora me doy cuenta de que trasciende mi título de arquitecta, siento que se debe construir. Es algo que se le debe a los panameños, especialmente a las víctimas”, remató.

El plan cuenta con el respaldo de la Comisión 20 de Diciembre de 1989 y con el de las víctimas.

Realizan nuevas exhumaciones de dos víctimas de la invasión

Trabajos de exhumación de restos óseos de víctimas de la invasión.Daniel González | La Estrella de Panamá

Gustavo A. Aparicio O.

gustavo.aparicio@laestrella.com.pa

La Comisión 20 de Diciembre de 1989, en conjunto con autoridades del Ministerio Público, llevó a cabo este jueves la exhumación de los restos de dos sepulturas ubicadas en el cementerio Jardín de Paz, en ciudad capital, como parte de las diligencias que se adelantan para esclarecer los hechos de la invasión de Estados Unidos a Panamá.

Esta exhumación está a cargo de la Fiscalía Superior de Descarga del Ministerio Público, y se da a solicitud de dos familias, una de ellas la de Braulio Bethancourt Amstrong, quien falleció en la invasión militar.

Juan Planells, presidente de la Comisión 20 de Diciembre, indicó que estas nuevas exhumaciones responden al programa continuo de descubrimiento de la identidad de los cadáveres que aún no han sido identificados.

“Hoy se hizo la excavación para encontrar los restos de dos cadáveres que en su momento fueron identificados, pero la familia alega ahora que en aquel momento fueron presionados para decir que esos restos eran de sus familiares, cuando no estaban convencidos de ello. Ahora quieren que se revisen para asegurarse de que estos restos corresponden a los de su familiar”, indicó Planells.

Detalló que ya se habían culminado previamente las exhumaciones en el Jardín de Paz tras la investigación que se hizo sobre bolsas de restos que no fueron identificados. Estos restos, dijo, se llevaron a la morgue y ahora están en espera de realizar el ADN para compararlo con el de alguno de sus familiares para determinar si hay alguna identificación que pueda ayudar.

“En el Jardín de Paz se encontró que nada de lo que había en los libros coincide en cuanto a la ubicación de los restos con las lápidas. Ahora hay que ordenar eso para asegurarse de que las lápidas están encima de los cadáveres que sí han sido identificados”, precisó.

Informó que el proceso de exhumaciones va a continuar ahora en Monte Esperanza, en la provincia de Colón. No obstante, señaló que el problema principal por el cual no se puede ir al ritmo que se requiere, es que aunque se tienen los recursos, no los pueden utilizar porque todavía están demorados los trámites en la Contraloría General de la República.