19 de Ago de 2022

Política

La Asamblea también estará dividida

PANAMÁ. Independientemente de las apreciaciones del Presidente, la realidad indica con claridad que existe una crisis política real en l...

PANAMÁ. Independientemente de las apreciaciones del Presidente, la realidad indica con claridad que existe una crisis política real en la Alianza Oficialista, que tiende a profundizarse en la medida en que persista la intención del gobierno de introducir la segunda vuelta electoral y de desconocer los acuerdos políticos pactados en diciembre del 2008. Continúan las discrepancias públicas entre dirigentes de Cambio Democrático y del Panameñismo. Incluso, ya se habla de una posible salida de estos últimos del gobierno.

En la Asamblea Nacional existe una guerra entre las diferentes facciones de Cambio Democrático y entre el CD y el Panameñismo. En juego, está la Presidencia de la Asamblea y el control del presupuesto de esa institución. La situación se complica porque no existe disciplina partidaria en el CD y los quince diputados que ha adquirido que se disputan espacios políticos con sus colegas oficialistas. Frente a esta complicada situación, caracterizada por el clientelismo político y la falta de una real perspectiva nacional e ideológica, el pronóstico es claro: la Asamblea también se va a dividir.

El presidente demostró en su intervención una preocupación real por el camino que ha tomado este enfrentamiento y que va dirigido a profundizar la crisis. Por ello, tomó distancia de todo esto, para presentarse frente al electorado como un dirigente preocupado por resolver los problemas reales que afectan a la familia panameña. No obstante, esto no es suficiente. Ricardo Martinelli no es el candidato, es el Presidente de la República y por lo tanto el electorado lo ve como el responsable directo de todo lo que pasa en el gobierno, incluyendo la Asamblea de Diputados.