18 de Ago de 2022

Política

El poder de los independientes

Como todos los ciudadanos del país, quedé gratamente sorprendida cuando escuché a Juan Carlos Tapia decir que se lanzaría como candidato...

Como todos los ciudadanos del país, quedé gratamente sorprendida cuando escuché a Juan Carlos Tapia decir que se lanzaría como candidato independiente para la Presidencia en el 2014; es decir, que en el panorama político surgiría una tercera alternativa para los electores que no tienen filiación partidista, o simplemente no simpatizan con ningún partido o movimiento político. El escenario electoral del 2014 ahora será diferente, luego que el pleno de la Corte el 21 de julio del 2009 declara inconstitucional el artículo 233 del Código Electoral que no permitía postular candidaturas presidenciales independientes. Conociendo el rejuego de la política, investigué las posibilidades para un candidato independiente, y me auxilié de las cifras y estadísticas proporcionadas por el Tribunal Electoral y el Censo Nacional de Población y Vivienda de mayo de 2010. Los números me sorprendieron.

De acuerdo con el Censo Nacional de 2010 realizado por la Contraloría General de la República de Panamá, el 29.2% de la población tiene menos de 15 años; 63.4% tiene entre 15 a 64 años; y el 7.4% tiene más de 65 años. El 63.4% para el 2014, cumplen los 18 años, por lo que se encuentran en capacidad de votar para las elecciones del 2014. Se suma el 7.4% de las personas de más de 65 años de edad, dando un resultado de un 70.8% de la población de votantes activos, que en cifras numéricas representa 2 millones 411 mil 315 habitantes (3,405,813 X .708 %). De estos (2,411,315) se resta los adherentes inscritos en partidos políticos (1,228,778) quedando 1,182,537 de electores independientes que no están inscritos en ningún partido político (estas cifras pueden tener un margen mínimo de error en la captación de los datos de la población entrevistada), que marcarían la diferencia en las próximas elecciones, se apruebe o no la segunda vuelta electoral. La historia lo comprueba. En el año 1994 con el candidato Rubén Blades, quien sacó un 17.09% de los votantes jóvenes; Guillermo Endara obtuvo un 30.9% en el 2004, gracias al apoyo de un electorado profesional. Por su parte, Ricardo Martinelli en el año de 1999 sacó un 2.82%; un 5.3% en el año 2004, incrementando su cuota electoral en un 32.1% en el año 2009, pero con los votos aportados por la Alianza (Panameñismo un 18.5% y de Unión Patriótica un 3.4%) sumó un total de un 54% del voto electoral, que se traduce en que los electores lo eligieron porque querían una nueva opción, ante el desencanto de una clase política tradicional, que no cumplía la mayoría de sus promesas electorales. Sin embargo, ante más de lo mismo, para el 2014, lo más seguro es que el electorado panameño pregone un nuevo slogan: ‘Los independientes somos más’.