28 de Sep de 2022

Política

Moreno denuncia la remilitarización

PANAMÁ. ‘Yo no puedo estar de acuerdo con un gobierno que revive la militarización del país’, destiló ayer Gloria Moreno de López, exdir...

PANAMÁ. ‘Yo no puedo estar de acuerdo con un gobierno que revive la militarización del país’, destiló ayer Gloria Moreno de López, exdirectora de la Autoridad Nacional de Aduanas, al abandonar su despacho.

Moreno de López se veía airada. Pocas horas después de enterarse de que Aduanas pasaría a ser una oficina del Ministerio de Seguridad, recogió sus cosas y se olvidó del ‘Cambio’. Y no se fue sin antes ahondar en lo que a voces se ha supuesto en los últimos días: ‘no estoy de acuerdo, como demócrata de verdad, con lo que está pasando... que se esté concentrando tanto poder en un solo hombre’. El hombre: José Raúl Mulino, a quien en los círculos políticos consideran ‘el todopoderoso’ del buró de seguridad.

La exfuncionaria insistió en que Ricardo Martinelli es ‘un buen presidente’, pero está errando. El proceso de fusión entre la Aduana y el Servicio de Migración la pondría debajo de Mulino. Y ella no lo permitiría. ‘Yo no quiero ser cómplice de lo que está sucediendo’, aseguró.

Con ella coincidió el presidente del Partido Popular, Milton Henríquez. Mulino, dijo Henríquez en Telemetro, ‘ha demostrado ser una persona peligrosa en el uso del poder’.

LA VERSIÓN DE MARTINELLI

Según Moreno de López, el derroche de equipos de las instituciones de seguridad en los desfiles patrios es la mejor prueba de la remilitarización en un país que enterró el ejército con la caída de la dictadura. ‘Se metieron donde les dio la gana y vimos las diferencias con la ministra de Educación —Lucy Molinar—, esto es peligroso’.

Antes, Martinelli, en un intento de minimizar las razones de la dimisión de Moreno de López, insistió en que su verdadera incomodidad radicaba en la fusión per se. No quería que Aduanas y Migración se convirtieran en una sola, como él lo anunció en Washington, a la sombra del escándalo que María Cristina González dejaba, por una supuesta red para falsificar visas.

‘No es que no esté de acuerdo con que se unifique, lo que me da tristeza es que de un solo plumazo tiraron abajo la Aduana’, le respondió la exdirectora.

MULINO, CON MÁS PODER

Pero mientras Moreno de López advertía el retroceso democrático que considera poner todo bajo el poder de un solo hombre, Mulino ganaba otra cuota de espacio en el gobierno.

La secretaria general del Ministerio de Seguridad, Virna Luque, fue designada ayer como reemplazo de Moreno de López. Luque integra el círculo de confianza de Mulino: incluso, con la disolución del Ministerio de Gobierno y Justicia, en el que también fungió como su secretaria general, él la importó a la nueva institución de seguridad.

La designación precede un movimiento de fichas en los estamentos de seguridad considerado beneficioso para Mulino. Consiguió que Martinelli sacara del Consejo presidencial de Seguridad a Gustavo Pérez, el exdirector de la Policía que se le sublevó. A la oficina presidencial llegó su entonces viceministro Alejandro Garuz; y a la Policía, Julio Moltó.

Por ello, cada vez que menciona a Mulino, Gloria Moreno de López recuerda porqué con la caída de la dictadura se decidió dividir todas las instituciones ligadas a la seguridad: ‘se hizo para evitar que alguien pudiera pensar que podría llegar a te ner más poder que el propio presidente de la República’.

Pero hoy, el pasado vuelve.