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03 de Jun de 2020

Política

Nuevos directivos no pasan escáner público

PANAMÁ. La designación de los nuevos directivos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) una vez más pone bajo la lupa nombramientos ‘a...

PANAMÁ. La designación de los nuevos directivos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) una vez más pone bajo la lupa nombramientos ‘a la sombra del poder’ de allegados a las altas esferas gubernamentales que resultan ungidos para ocupar determinados cargos sin importar si cuentan o no con la trayectoria profesional necesaria.

En esto coinciden juristas, agrupaciones y miembros de la sociedad civil, quienes expresaron ayer su preocupación luego de que el Gabinete eligiera a Henri Mizrachi, directivo del grupo editorial Epasa; al exministro de Economía y Finanzas Alberto Vallarino; y a la gerente de la empresa Naves Supply, Lourdes Castillo, como nuevos directivos de la ACP.

Una de las primeras agrupaciones que expresó su inquietud fue la Cámara de Comercio por la poca información que se conoce sobre la trayectoria de los nuevos directivos de la ACP.

Mediante un comunicado, Irvin A. Halman, presidente de la Cámara de Comercio, destacó que la Junta Directiva de la ACP es el máximo nivel de gobernanza de esta empresa tan importante, local e internacionalmente, por lo que se debe aprovechar la oportunidad de ‘hacer designaciones para integrar a personas de prestigio, experiencia y trayectoria reconocida’.

Es que el punto de discordancia con la decisión de Gabinete recae precisamente en la trayectoria de los designados.

Roberto Troncoso, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas, cree que los directivos de la ACP tienen que reunir algún perfil: ser personas idóneas porque —recalca— no se está frente a cualquier entidad, se trata de una de las instituciones que aporta uno de los mayores ingresos al Estado.

Pero Mariano Mena, del Frente por la Defensa de la Democracia, desnuda los nombramientos desde una perspectiva más radical: ‘los tres nuevos directivos pertenecen al círculo íntimo del presidente de la República, Ricardo Martinelli’.

El activista toma aire y explica: Alberto Vallarino quizás fue nombrado porque es del círculo de la expresidenta Mireya Moscoso, y así de alguna manera intenta iniciar algún tipo de acercamiento con la facción antivarelista.

En el caso de Henri Mizrachi, razones para su designación sobran, dice. Él es el que está detrás del periódico oficialista cuyo dueño es el mandatario; y de seguido, sobre Lourdes Castillo se pregunta: ‘¿Y quién es ella? ¿Qué méritos tiene? ¿Cuál es su trayectoria?’.

El dirigente asegura que una vez más el Gobierno envía un mal mensaje a la población porque todo parece indicar que el gobierno no ve más allá para nombrar a ciudadanos capaces que puedan llevar a buen puerto el futuro del Canal de Panamá.

Es que con estas designaciones, manifiesta el empresario Roberto Eisenmann, ‘se pone en peligro la autonomía del Canal’, porque el presidente Martinelli ahora cuenta con la mayoría de la Junta Directiva de la ACP, una entidad que se ha destacado históricamente por su independencia de los Órganos del Estado.

De hecho, Eisenmann no se equivoca. De los once directivos, seis han sido nombrados durante la actual gestión gubernamental: José Sosa, Marco Ameglio, Nicolás Corcione, más los tres recién nombrados. A esta lista se suma Roberto Roy, que fue nombrado como ministro de Asuntos del Canal, pero que también forma parte de la Junta Directiva; además de Rafael Bárcenas, designado por la Asamblea con el aval de la aplanadora oficialista.

Otra de las consultadas fue la expresidenta Moscoso, quien solo se refirió a la designación de Vallarino: ‘es un buen nombramiento, tiene la experiencia y aportará mucho al Canal’, pero prefirió no opinar sobre Mizrachi ni Castillo.