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02 de Jun de 2020

Política

Moncada Luna y Díaz en pugna por la presidencia

PANAMÁ. La disputa entre el presidente y vicepresidente no solo es exclusividad del Órgano Ejecutivo. Ahora la lucha entre jefe y subjef...

PANAMÁ. La disputa entre el presidente y vicepresidente no solo es exclusividad del Órgano Ejecutivo. Ahora la lucha entre jefe y subjefe se ha trasladado al poder Judicial: los magistrados Alejandro Moncada Luna y Harry Díaz no pueden cruzar miradas porque, simplemente, se fulminarían, al estilo del héroe cíclope de la saga de los Hombres X.

Moncada Luna y Díaz, ambos designados durante la actual administración del mandatario Ricardo Martinelli, lograron la presidencia y vicepresidencia, respectivamente, de la Corte en enero de 2012; para un periodo de dos años que concluye en diciembre.

En aquella ocasión, se habría pactado un acuerdo de récamara para que Moncada Luna rigiera al máximo tribunal de la República durante dos periodos (hasta diciembre de 2015). Luego Díaz ocuparía esta posición durante los dos años siguientes (2016-2017) con posibilidades de una reelección para el bienio 2018-2019. Pero el hombre propone y otras circunstancias disponen.

Resulta que el magistrado Díaz, según fuentes del Palacio Gil Ponce —sede de la Corte—, se siente atribulado por las varias denuncias presentadas ante la Asamblea Nacional —Órgano que juzga a los jueces supremos— y por diversos recursos de inconstitucionalidad incoados ante el mismo pleno de la Corte.

Todas estas acciones pretenderían que Díaz fuera destituido del Órgano Judicial, dado que en 2010 fue designado como viceministro de Finanzas, una posición del Órgano Ejecutivo que implica mando y jurisdicción.

El artículo 203 de la Constitución Política dispone que no puede ser nombrado titular de la Corte quien haya ejercido un cargo con mando y jurisdicción en periodos constitucionales en curso.

De esta manera, Díaz estaría convencido de que, como presidente de la Corte, caminaría sobre pisos más sólidos para enfrentar las denuncias y las demandas ya señaladas. Por ello habría solicitado a Moncada Luna que declinara a sus aspiraciones reeleccionistas y lo apoyará para el próximo 2 de enero de 2014, cuando debe elegirse la nueva junta directiva de la Corte.

Aunque su razonamiento sería válido, Díaz, aparentemente, no habría tomado en cuenta que el magistrado César Pereira Burgos fue destituido en el año 2004 mientras ejercía la mismísima presidencia de la Corte. Por ende, no es del todo segura aquella frase de ‘blindaje judicial’.

Pero Moncada Luna habría rechazado tajantemente la petición del vicepresidente, supuestamente tras aducir que necesitaba otros dos años para cumplir su plan que trazó para ‘mejorar’ la administración de justicia.

BÚSQUEDA DE VOTOS

Según fuentes judiciales, la negación de Moncada Luna habría producido un disgusto en Díaz, quien habría respondido que no se quedaría con los brazos cruzados. En efecto, Díaz inició una cruzada entre sus colegas para conseguir los cinco votos mínimos que se necesitan para sentarse en la silla principal del palacio Gil Ponce, en Ancón.

Las mismas fuentes ase guran que Díaz y José Ayú Prado, el más novato de los magistrados, conversan con frecuencia y almuerzan juntos con frecuencia. Díaz también coquetea con sus colegas Hernán De León y Luis Fábrega; ambos están muy unidos desde aquella ocasión cuando, en octubre de 2012, el asesor de Seguridad de la Corte, Ramiro Jarvis, y sus hombres que intentaron incautarse de una computadora del despacho del magistrado De León, ya que había indicios de que el asistente Ricardo Fuller supuestamente usaba estos equipos para asuntos no oficiales.

Para lograr sus propósitos, ahora Díaz habría culpado a Moncada Luna por la anterior acción. No obstante, es un hecho conocido que Moncada se inclinaba por solamente sancionar a Fuller, pero Díaz se impuso con su propuesta de remoción.

Al final, en la Sala Cuarta de Negocios Generales, ambos se decantaron por la destitución mientras que Harley Mitchell salvó su voto.

PANORAMA CONFUSO

‘El magistrado Díaz en su cruzada habría emprendido una serie de visitas despacho por despacho para lograr los votos de los magistrados y convertirse en el próximo presidente’ de la Corte, aseveraron fuentes consultadas por La Estrella.

El panorama en el máximo tribunal del país, sin embargo, no está muy claro para Díaz, cuya misión sería convencer a los otros cuatro colegas designados durante la administración Martinelli —entre ellos al propio Moncada— a fin de que mantuviera el bloque.

Las fuentes ven poco probable que los magistrados nombrados por Martín Torrijos: Mitchell, Víctor Benavides, Oydén Ortega y Jerónimo Mejía, ofrezcan su respaldo a Díaz.

En adición, las fuentes del Palacio Gil Ponce aseveran que Moncada no solamente piensa en la próxima reelección de enero de 2014, sino en la siguiente de enero de 2016 para completar seis años como principal representante de la justicia panameña.

Los planes de Moncada no son fantasiosos ni especulativos. Aunque el Código Judicial establece que los magistrados de la Corte únicamente pueden ser presidentes por dos periodos consecutivos, existe el precedente de Arturo Hoyos, quien ocupó el máximo cargo judicial durante tres administraciones continuas (1994-95, 96-97 y 98-99) sin que nadie le llamara la atención por violar la clara disposición legal.