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04 de Apr de 2020

Política

'Elecciones deben ser justas y libres': mensaje de Biden en Panamá

Estabilidad democrática y no reelección. Estados Unidos pide un compromiso para las próximas elecciones de mayo.

Estabilidad democrática y no reelección. Estados Unidos pide un compromiso para las próximas elecciones de mayo.

Bocas cerradas. Al parecer nadie sabía a qué iba. Ningún candidato presidencial quiso hablar antes ni después de la reunión que sostuvieron ayer a la tarde con el vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden.

Sin embargo, una fuente informó que sí hubo un mensaje claro de la Casa Blanca para los candidatos: el Gobierno de los Estados Unidos solo reconocerá a quien gane las elecciones en forma limpia y democrática.

Es decir que entre los candidatos que participan en el torneo electoral del 2014 debe elegirse un presidente, y frenar así cualquier posibilidad de desestabilización política por una supuesta intención de reelección en Panamá, el nirvana comercial de Centroamérica.

Biden pronunció un avance de este encargo en las escaleras del Palacio de las Garzas, al mediodía, cuando le recordó al mandatario Ricardo Martinelli que existe un compromiso colectivo ‘entre usted, yo y la OEA, que se llame a elecciones justas y libres. Reafirmamos hoy ese compromiso’. El vicepresidente estadounidense agregó que el éxito de cada elección está en la consecutividad de las mismas, y que ello fortalece a las Américas.

El vicepresidente de EEUU se lo informó a Martinelli incluso antes, cuando se sentó hablar con él en la Presidencia. Le dijo que Panamá ‘tiene la oportunidad de hacerlo de nuevo en los comicios del 2014’. Para asegurarse de que el mensaje llegue a todos por igual, sostuvo una reunión con los candidatos presidenciales Juan Carlos Varela, Juan Carlos Navarro y José Domingo Arias.

Barack Obama delegó en Biden la relación de Estados Unidos con toda Latinoamérica. La idea, creen analistas estadounidenses, es evitar cualquier desequilibrio en la región. La tarea con Panamá, explicó una fuente, inició el mismo día en que el canciller Fernando Núñez Fábrega se reunió en Washington con el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, cuando le manifestó su preocupación por unas elecciones limpias y transparentes.

En el ínterin de la cita entre Kerry y Núñez Fábrega, el país ardía: el Tribunal Electoral avisaba de sus temores de que las próximas elecciones estuvieran en peligro, por la injerencia de la Corte Suprema de Justicia en materia electoral.

El discurso del magistrado Erasmo Pinilla hizo eco en Washington. Y Biden habría venido con la respuesta.

Una hora se vieron las caras los presidenciables, Biden y el embajador Jonathan Farrar, en la mansión de los Bern, en Playa Bonita, a la que el staff de la embajada se refería como white house.

La cita se retrasó una hora y diez minutos, dado que el vicepresidente norteamericano visitaba las obras de ampliación del Canal. Los candidatos tuvieron tiempo para conversar y sacar la tensión que se les notaba antes de la reunión. Small talk o pláticas sin importancia es lo que hablaron mientras esperaban, algo que no sucedió en el hotel en el que se toparon con funcionarios estadounidenses.

El primero en llegar fue Arias; tras él, Navarro y por último, Varela. Los dos primeros fueron transportados a la mansión por separado, en autos del servicio secreto estadounidense.

—Yo voy en mi carro—, comentó Varela a una funcionaria de la embajada, al ver que solo habían dos camionetas. Se enrumbó con el exvicecanciller Álvaro Alemán, a quien fuentes políticas reconocen como una figura ‘influyente’ en Washington.

Al finalizar la reunión con Biden, Navarro y Arias regresaron en la misma camioneta del servicio secreto. Navarro se bajó pero Arias siguió.

‘Prefiero no hacer comentarios’, dijo Navarro, tras ignorar las preguntas de La Estrella. Lo único que hizo fue agradecer la invitación a los diplomáticos mientras los despedía. Pero apenas subió a su vehículo, tuiteó su versión de la reunión: ‘#CaminoalaVictoria con TPC, Seguridad Hemisférica, Canal ampliado y prosperidad: Buena reunión con @VP Biden. JCN’.

Pero ¿por qué habrían sido éstos temas impronunciables a la prensa tras la reunión con Biden, si éste lo hizo al finalizar su encuentro previo con el presidente Martinelli? Por la reacción silenciosa de los candidatos es posible que se les haya solicitado confidencialidad, un carácter muy distinto al de 2009, cuando en la embajada estadounidense, Martinelli y Varela consumaron la alianza presidencialista en medio de un almuerzo de Pork and Beans que compartieron con Barbara Stephenson.

Biden trajo un mensaje claro que pone en primer plano la democracia y estabilidad política del país, que no solo escucharon los candidatos. También se lo dijo a Martinelli, por si había alguna duda de la importancia de la institucionalidad, y que contribuya a difuminar cualquier pensamiento que pudiera imaginar un escenario de reelección o aplazar la fecha de las elecciones el próximo mayo de 2014. En nombre del ‘compromiso’ en la OEA.