06 de Dic de 2022

Política

La lucha de los mártires del 64 por la soberanía

‘Se ha convenido que la bandera de la República de Panamá sea izada junto con la de los Estados Unidos de América en la Zona del Canal.

La lucha de los mártires del 64 por la soberanía
Los estudiantes fueron claros al exigir: ‘un solo territorio, una sola bandera’.

‘Se ha convenido que la bandera de la República de Panamá sea izada junto con la de los Estados Unidos de América en el territorio de la Zona del Canal en aquellos sitios en donde la bandera de Estados Unidos sea izada por las autoridades civiles’, establecía uno de los puntos del acuerdo firmado entre el presidente estadounidense, John F. Kennedy, y el presidente panameño, Rodolfo Chiari.

Pese a lo pactado entre ambos mandatarios, la comunidad zoneíta no estaba de acuerdo con cumplir con el acuerdo.

El 9 de enero de 1964, un grupo de aproximadamente 200 estudiantes del Instituto Nacional marchó hasta la Zona del Canal y solicitó permiso para entrar e izar la bandera panameña y además cantar el Himno Nacional de Panamá.

Las autoridades estadounidenses de la zona solo permitieron la entrada a seis estudiantes.

Conforme empezaron a cantar el himno, fueron abucheados por los zoneítas, quienes también se lanzaron contra los estudiantes para arrebatarles la bandera, que fue desgarrada y pisoteada. No satisfechos con esto, tanto policías como civiles echaron a los panameños de la zona.

Al correrse la noticia de lo acontecido, centenares de estudiantes y particulares se dieron cita en la entonces llamada avenida 4 de Julio, hoy avenida de Los Mártires, para protestar por los recientes acontecimientos.

Frente a los hechos, la policía, civiles armados y el ejército norteamericano, procedieron a reprimir con fusiles y ametralladoras a los manifestantes. Además, tanques de guerra se alineaban a lo largo de la cerca que separaba la zona del Canal del resto del país.

El presidente Chiari, presionado por el pueblo panameño, rompió relaciones diplomáticas con los Estados Unidos.

Las acciones de agresión norteamericana continuaron los días 10 y 11 de enero. El saldo fue de 21 panameños muertos y más de 500 heridos.

Ante los incidentes registrados, el gobierno panameño denunció a los Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), y decidió no reanudar las relaciones diplomáticas a menos que hubiese un compromiso formal de Estados Unidos de negociar un nuevo tratado.